¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Una de Almodóvar

Cuantos tratan (tratamos) el cine de Pedro Almodóvar como de marciano deberían, en justicia, repasar más de cerca sus personajes. La que nos interesa hoy es Gloria. Es señora de la limpieza en un gimnasio, está casada con un taxista que se ha traído a su madre del pueblo, y tiene dos hijos a los que no sabe muy bien cómo dar de comer pasado mañana. Con esto, Fernando León os haría un drama de mucho llorar y concienciarse a tope. Fernando Colomo una comedia, trasladando la acción a Lavapiés. Almodóvar decidió llevarse al extrarradio un thriller neorrealista donde el arma homicida resulta ser una pelada y requetepelada pata de jamón.

¿Y el raro es Almodóvar? ¿En serio?

Hay mucho de disparatado en Almodóvar. Es lo que le ha convertido en género. En ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984) hay un lagarto llamado Dinero (aunque si eres manchego eso es costumbrismo), unas falsas memorias de Hitler, un camello de doce años, telequinesis, un dentista que cobra una ortodoncia quedándose con el chavalín, que la madre ya las pasa bien putas para darle de comer y al fin y al cabo tiene otro. Y además, Hiruma sensei:

El que véis no es el primer dojo de kendo que hubo en Madrid, pero sí uno de los pioneros. Hiruma sensei continúa enseñando en Barcelona. Entre los alumnos que salen echando pestes de la paliza que les ha dado, el que tiene frase se llama Manuel Murillo y todavía entrena.

Consigue Almodóvar en su libertad integrar elementos aparentemente dispersos en un entorno costumbrista que los unifica. Ese universo permite que una señora que sobrevive junto a la M30 pueda tomar conciencia de sí con una katana de bambú en la mano. Sorprendentemente, hay poco escrito sobre esta película y el uso del kendo como catalizador visual del malestar existencial. Cinematográficamente el kendo sigue siendo carne de documental y siempre, siempre, narrado con la misma épica, una y otra vez. Ésta es una de las excepciones. Los kendokas calientan, sufren, se duchan y salen protestando con la bolsa a cuestas. La heroína, la mujer guerrera de este cuento, sigue fregando los vestuarios.

Dedicar tiempo a uno mismo, a kendo o a lo que fuera, para Gloria y las mujeres de su vecindario estaba por encima de todo alcance. Gloria hace horas en casa de un matrimonio de novelistas que se dedican básicamente a aburrirse como monas. Su marido echa culo en el taxi añorando tiempos y polvos mejores en Alemania. Como los hombres almodovarianos, culpa de su incapacidad o sus malas decisiones a la mujer, que no tiene tiempo para lamentar su infelicidad, estando muy entretenida ya con sacar adelante su casa de mierda. Historia que repite en sus melodramas de los 90 o en Volver, filmada cuando Almodóvar ya había trascendido el propio Asunto Almodóvar y las señoras de Calzada de Calatrava le hacían la ola y le pellizcaban los carrillos, y con razón.

Desconozco qué llevó a Almodóvar hasta los kendokas de la calle Doctor Flemming (el exterior que abre la película no se corresponde con el interior real), pero el shinai y el kirikaeshi canalizan la frustración vital de Gloria, que anda ya desde el primer minuto blandiendo una fregona en el rincón. Con el último cuarto de la película, Gloria ya ha dejado la fregona y ha cogido el shinai: ya se ha cargado al marido, ya se ha convertido en la Banshee de la trastienda de La Movida, y termina en el mismo sitio donde empezó. Pero haciendo, en vez de mirar desde la esquina.

4 Comments

  1. Me comentó una amiga hace un par de semanas que había visto una escena de kendo en una peli de Almodóvar mientras hazía zapping. Todavía me sigue alucinando jeje

    Gracias por el post, no logré encontrar las escenas en concreto y me picaba mucho la curiosidad ^^

    • El primer vídeo es la apertura de la película, la primera escena. El segundo es prácticamente al final, justo antes del desenlace.

  2. Vengo a dar con este post siguiendo links desde el de los 7 Samurai. Loquisimo, que uno de los kendos cinematográficos más fieles que he visto (fuera de Japón al menos, y diré que no siempre los Japoneses…) venga a estar en una película de Almodovar, de los 80.

    Habrá que verla…

    A parte pero relacionado ¿alguno vio Bushido Sixteen?

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