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Saludo

Saludo

Rei es un saludo. Y también es etiqueta y agradecimiento. Cuando entras en el dôjô, te inclinas. Cuando sales del dôjô, te inclinas. Inclinarte es mostrar respeto y aprecio. Es por esto por lo que es muy importante hacerlo bien.

En Kendô podemos hacer una inclinación en pie o sentados. En la inclinación en pie, debes ser consciente de la diferencia entre inclinarte ante tu oponente o compañero y la inclinación a los más mayores, a aquellos de mayor grado y a Shômen.

Cuando saludais con una inclinación debeis apreciar y respetar al otro. Es parte del Kendô. Sin esos sentimientos, no significa nada. Entended por qué lo hacemos y hacedlo adecuadamente, para que signifique mucho.

Rei

Rei

El Kendô empieza y acaba con rei.

Mientras que el carácter “Rei” se traduce habitualmente como “inclinarse”, su significado literal así como la virtud del Bushi- do a la que hace referencia es “cortesía”. Además, encabeza los conceptos de rei- gi y rei- ho. Rei-gi significa “etiqueta” o “modos de etiqueta”, haciendo referencia a las técnicas o acciones en las que se muestra cortesía y respeto, mientras que rei-ho es un término que expresa las reglas o conceptos de la cortesía y el respeto, y que veremos en extensión más adelante en esta, vuestra bitácora.

Rei-gi es una parte extremadamente importante del Kendô. Las reglas básicas provienen del muy formal sistema social de Japón. De forma resumida, rei-gi está basado en el respeto al sensei, a los amigos kenshi, a la equipación… respeto por el dôjô, vamos. En la práctica, esto no es tan simple. Hay un método definido para cada acción y fallar al adherirse al adecuado comportamiento puede tomarse como una señal de falta de instrucción y, en algunos casos, como un verdadero insulto.

Es imprescindible saber en qué consisten tanto rei- gi como rei- ho para no incurrir en faltas graves cuando visitamos otros dôjôs. Nunca cae bien una persona maleducada, pero si encima vienen a insultarte a tu propia casa, eso es imperdonable. Y para eso están estas normas que pueden ser más o menos estrictas. No seremos “más papistas que el Papa”, ni “más japoneses que los japoneses”, pero respetamos tanto a los nuestros como a los que vienen de fuera o a los que vemos cuando nosotros somos los visitantes.