¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Tag: Nine Circles

Bueno, ¿y qué keikogi me compro?

Aunque la ZNKR recomienda llamar kendogi a nuestra chaqueta de kendo, todavía utilizamos keikogi ya que es el término que más aparece en las búsquedas. Esperamos ir sustituyéndolo progresivamente.

Algunos amigos novatos nos han preguntado por la ropa. La mayoría compramos a través de nuestros dojos: casi todas las tiendas de kendo y iaido tienen programas de descuento para clubes y te saldrá más económico que si compras por tu cuenta. Sin embargo, no siempre se puede esperar al pedido.

Los factores principales a la hora de elegir kendogi (o iaidogi) y hakama son tu grado de ACTIVIDAD y los GASTOS DE ENVÍO. Con actividad me refiero a elementos como la dedicación y el tiempo: no podemos pedirle lo mismo a un keikogi de iniciación que al que queremos lucir en exámenes o campeonatos; ni tenemos en cuenta lo mismo si vamos a utilizarlo de vez en cuando que entrenando cinco días a la semana. Los gastos de envío pueden determinar que elijamos una tienda u otra.

También puedes comprar directamente en Japón

Entre los iaidokas, muchos disponen de un uniforme específico de iaido para las ocasiones de vestir y se apañan con un kendogi para entrenar. Otros usan sólo ropa de iaido: depende de tus preferencias personales, tu escuela y tu presupuesto. Herberwest y yo utilizamos ropa de kendo en clase mientras que Saki prefiere vestir el negro (con perdón) todos los días.

Al final hicimos lo que hacemos siempre: preguntar por ahí. Estas son las marcas más populares entre kendokas y iaidokas. Para facilitar la lectura, he dividido el post en apartados:

KENDOGI Y HAKAMA BÁSICOS (TETRON) E INTERMEDIOS (ALGODÓN)

  • Kendoshop: Hasta hace poco, la tienda por defecto. Coreanos, mis dos sets de kendogi y hakama son suyos y el primero, su set de kendogi y hakama de iniciación, lleva diez años conmigo. Su línea intermedia es Budongsim. Algodón en ambas piezas por menos de 200 euros, y “aguanta mucho trote” según nos han asegurado sus propietarios.

Sin embargo yo no compro en Kendoshop. El envío es caro y la información de su web es prácticamente nula: tienes que adivinar por las fotos.

  • Nine Circles: británicos, empezaron distribuyendo Kendoshop en Europa. Ahora están haciéndole bastante pupa a los gigantes. Herberwest hace iaido a diario con su kendogi y hakama de iniciación, de su marca Tengu. Es sufrido para usarlo en kendo, pero lo bastante ligero como para iaido.

Set de kendogi y hakama de iniciación Tengu (9Circles)

En kendogi y hakama de algodón Nine Circles distribuye la marca Miyabi, aizome. Miyabi es también su marca de iaidogi, muy recomendable aunque con una particular anchura en el hakama que no la hace demasiado estética para los muy delgados.

Nine Circles es una tienda muy recomendable tanto por lo ajustado de sus portes como por la propia experiencia de compra: informativa, detallada y con amplia oferta de productos básicos, de precio medio y superiores.

Eurokendo: También británicos. La incesante actividad de Mr. Park en los cursos de Europa supone una ventaja, pues puedes encargarle el material y recogerlo en mano en algún evento. También lanza ofertas a menudo, aunque sus gastos de envío son más altos que Nine Circles. Además, las últimas remesas de básicos parecen haber bajado la calidad, a decir de Javi Armendáriz de Kendo Navarra. Sin embargo son los elegidos de José Zamora, instructor de Makoto Shin Kai, para su práctica diaria.

AIZOME Y TEJIDOS SUPERIORES

  •  All Japan Budogu: Directos desde Japón, la marca de Andy Fisher empieza a pegar fuerte entre los kenshis españoles. Más de uno le tenemos muchas ganas a sus shinais. Y aunque no son baratos, sus precios son ajustados y la calidad de sus materiales es innegable. Tienda física en Japón para peregrinos y gastos de envío gratuitos.

Kendogi modelo Hayabusa de All Japan

  • Mitsuboshi: una leyenda. La marca de kendogi y iaidogi que compras para ESE examen o ESE campeonato. La puesta de largo de todo budoka. Algodón de primera calidad, tinte aizome. No bajan de los 100 euros pero durarán toda tu vida. Los distribuye en Europa Budoexport, que aunque desgraciadamente cerró su web en español en 2013, sigue vendiendo a España (y que tiene su propia marca, Seido, también japonesa pero más económica).

Hakama Aizome “Shuho” Mitsuboshi – Bushu #11000 (Budoexport)

IAIDOGI Y HAKAMA DE IAIDO

Los líderes son Mitsuboshi y KUSAKURA. Excelente caída en el hakama y resistencia al roce. Las distribuye Budoexport y la veterana BUDOYA: Yoshihiro Hitomi lleva dos décadas vistiendo y armando a los iaidokas de España desde su sede en Valladolid.

Hakama de Mitsuboshi, Iaidogi de Kusakura, todo de BudoYa
(si lo sabré yo que son los míos)

 

Desde el otro lado del Atlántico, los kenshis argentinos del Dojo Kodenkai nos recomendaron una marca japonesa veterana, SANKEI,  que distribuye internacionalmente desde su delegación australiana. Amplio rango de calidades y precios y gastos de envío asequibles, en comparación con Tozando, que es con diferencia la más exclusiva.

Existen muchas más marcas disponibles para los peregrinajes a Japón: es pecado pasar por Kyoto y no traer nada. Sin embargo, a partir de aquí entran en juego aspectos tan delicados como el sentir de la ropa y por supuesto el volumen de tu cartera. Lo que te podemos asegurar es que lo que inviertas en tu kendogi y hakama te ayudará a aprovecharlos durante más tiempo.

Estrenamos kotés: BKOR 4 mm. de Nine Circles

Si haces kendo más de dos días a la semana, por más que quieras cuidar tu bogu el desgaste no hay quien lo pare. Reparar las palmas de los kotés puede ser una opción para conservar los viejos y tener un par de reserva, pero a la larga tendrás que gastar dinero en un par de kotés nuevos. Y aunque si preparas un viaje a Japón acabarás pasando antes o después por Tozando y All Japan Budogu, y adquirir auténticas preciosidades, lo cierto es que la mayoría de los kendokas utilizamos kotés estandarizados.

Cuando me tocó cambiar de kotés, el primer consejo que me dieron (uno de mis instructores, un senpai, y varios hilos del foro de KendoWorld) fue no gastar mucho. Tampoco es que pudiera hacerlo, así que la recomendación fue doblemente reconfortante. Me decidí por Nine Circles porque su política de gastos de envío es la más favorable para compras individuales desde España, y conozco a un buen puñado de clientes satisfechos. Al final escogí el modelo de stock de cuatro milímetros.

Foto con el móvil llevada por la emoción del momento

La primera diferencia que tener en cuenta para comprar kotés (o cualquier elemento del bogu) es si lo quieres tejido a mano (tezashi) o fabricado en serie (mishinzashi). Encontrarás unas cuantas discusiones bizantinas sobre las bondades del primero sobre el segundo, pero como al final esto acaba dependiendo sobre todo de tu presupuesto, lo que todos tenemos en cuenta es el fabricante: ese ofertón en eBay puede acabar por salirte muy caro. Y en el vestuario te lo recordarán SIEMPRE.

Igual que la codificación del tejido del hakama y el keikogi, el número de milímetros en el tejido de los bogus no es casual: indica la distancia entre cada hilera de puntadas de la costura (en japonés sashi-haba). Cuanto menor sea esa distancia más densa es la costura, más tieso queda el tejido (y te protegerá más) y el acolchado será también más fino; todo lo cual redunda en mayor calidad. En los kotés hechos a mano se sigue utilizando la medida tradicional japonesa, el Bu (3,03 mm.). En los kotés en serie se utilizan milímetros: por tanto, el tejido de un 4mm. es más duro y delgado que un 6 mm. pero de menor calidad que un 3mm. La mayoría de nuestros primeros kotés, salvo ofertones ocasionales, suelen ser de seis milímetros. Y por supuesto, influye en el precio.

Sin embargo hay una mística de los milímetros que a la larga resulta exagerada. Hay que tener en cuenta la calidad los materiales, sobre todo el cuero de las palmas y también el de los remates. Los distribuidores serios insisten en esto: por eso la mayoría dispone de una oferta bastante amplia.

Hay otras variables: la más vistosa en kotés es que el cuero pueda ir cubierto de tejido (orizashi). Otra es el material: cuero sintético, natural de vaca, o el más tradicional de ciervo. También tinte sintético o índigo y hasta cinco estilos diferentes de cosido en los kotés hechos a mano. Todo esto influye en el precio.

Os cuento todo esto porque, como ya sabéis, la experiencia nos va ayudando a crear este cuestionario de valoración de productos, cuyos resultados son públicos y que esperamos pueda, con el tiempo, ir sirviendo como referencia de kendoka a kendoka. Pero como no lo compramos todo, algunos apartados no están completos: ¿es necesario incluir todas las características de tejido de un koté para valorarlo? Sigo teniendo dudas al respecto.

En realidad mis kotés nuevos son un modelo bastante simple:

Las palmas son de cuero sintético, cosa que, particularmente, me animó bastante en la compra (aunque el puño sí es de cuero natural). Con el término single chamber el fabricante se refiere al Namako, esa especie de anillo acolchado entre los dedos y la muñeca: este modelo tiene una sola, mientras que algunos tienen dos, lo que al parecer proporciona más seguridad y flexibilidad. No todo el mundo está de acuerdo con esto: muchos lo consideran decorativo, y de hecho los modelos superiores de Tozando u All Japan tienen un solo namako.

Lo que más importa es la flexibilidad. El koté tiene que asegurar un tenouchi correcto y no impedirnos empuñar correctamente nuestro shinai. Por eso es importante comprobar los materiales antes de comprar: esa es otra de las cualidades que me gustan de Nine Circles, bastante más transparentes que otros clásicos del kendozoco. Supongo que en un entrenamiento de kendo de varias horas al día es necesario disponer de unos kotés flexibles a la par que duraderos, y eso cuesta. Pero dado que mis kotés de principiante han aguantado dignamente cuatro años de cinco horas semanales a casi diez meses por año, supuse que un modelo un pelín superior sería lo más apropiado para mí.

Y acerté: mis kotés nuevos son suaves, cómodos, doblan perfectamente sobre sí mismos y el cuero se mantiene casi solo. Es cierto que en los últimos tres meses (y en lo que queda de año) mi kendo se ha vuelto más suave y casual, pero precisamente por eso necesitaba algo que no tardara semanas en adaptarse a mí.

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