¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Tag: koryu (page 2 of 7)

Mi técnica favorita: Juan Tormo

Si de mayor quieres ser como alguno de ellos, te interesará saber cuál es su técnica favorita (o la que les provoca pesadillas)…. aunque en este caso no es su técnica favorita sino su kata (de iaido) favorito.

juan_tormo_iaidoMi kata favorita es Ryutto, aunque sea una kata de la primera serie.

Si su ejecución es correcta, hasta para alguién “no iniciado” es posible la visualización del teki. Ademas cuenta con un GRAN corte…..bella, simple a la par que preciosa.

 

Según Javier Villa, la mejor ejecución de Ryutto jamás grabada:
recopilación del Hakone Taikai
(mejor sin audio)

 Ryu To (o ryutto) es un kata de Omori ryu, la primera serie de la escuela Muso Shinden. Es, con toda probabilidad, el predecesor del tercer kata de Seitei Iai, Uke Nagashi.

Si quieres compartir con nosotros tu técnica (o kata) favorito, o aquella que te provoca sudores fríos, escríbenos. Cuantos más seremos más reiremos aprenderemos.

The Japanese Sword: ¿llegará a ser lo que quiere ser?

(C) Japan Times

Paul Martin es un rostro conocido entre los aficionados al coleccionismo de la espada japonesa antigua. Comisario del departameno japonés del British Museum y traductor residente del Museo Nacional del Sable de Japón, este londinense llegó al mundo del katana de rebote: karateka profesional, entró en el Museo como guardia de seguridad.

Como la mayoría de gaijines absorbidos por la cultura tradicional de Japón, Martin lleva una década colaborando con la BBC y Discovery Channel en sus documentales sobre armas japonesas, así como publicando y traduciendo guías y catálogos. Era natural que su siguiente proyecto personal fuera TheJapaneseSword.com, un magazine digital que esta semana ha lanzado su segundo número en vídeo. En inglés y pensado para occidentales.

La sencillez de los medios de Martin no acusa amateurismo, y al contrario que otros documentalistas que se están pasando a Internet, conoce bien el lenguaje del vídeo online: nada de interminables colecciones de imágenes de 40 minutos; en su lugar reportajes independientes, bien realizados y montados, que no pasan de los ocho o nueve. La web como soporte de contenido y repositorio, y un perfil de Facebook para asegurar a los usuarios que no se pierden ninguna novedad. Y una careta interesante, con el inglés en medio de una abarrotada plaza urbana, rodeado de colegialas y salarymen, espada al hombro.

Sin embargo, conviene recordar que la fragmentación de los contenidos no debería ser excusa para ir rellenando un canal de Youtube sin un enlace órganico que los aglutine. Un vídeomagazine no puede ser sólo una colección de clips, más en un caso como este, que gira en torno a un área de conocimiento tan específica y con temas muy estrechamente relacionados entre sí.

La culpa de todo la tiene Facebook: la distribución de vídeos a través de los muros acaba por provocar que los shares y likes no se terminen de traducir en visitas. Si uno hace estas cosas fundamentalmente para que otros las vean, la falta de feedback real, de gente que vea un episodio y busque el siguiente, son las que acaban matando los proyectos.

Por lo pronto, y a falta de corregir algunas deficiencias de sonido, los diez vídeos del proyecto recorren varias escuelas de forja, poniendo rostro a los artesanos que todavía se dedican a la espada japonesa. En la web se pueden encontrar glosarios, tiendas licenciadas en Japón, consultoría de antigüedad y una sección dedicada fundamentalmente al público norteamericano: la posibilidad de devolver nihontos o guntos a sus dueños.

Hemos visto: revista Dokkodo num. 8

Andaba ya con ganas de dedicarle un post (que ya ves tú) al trabajo que Antonio García Piñar y su equipo están llevando a cabo en la revista digital Dokkodo, y la colaboración de nuestro amigo Marcos Sala en el último número es una excusa más que apropiada.

Portada de Dokkodo n. 8

Portada de Dokkodo n. 8

Hace años que los artistas marciales estamos huérfanos de publicaciones específicas para un campo como el nuestro, a medio camino entre lo deportivo y lo artístico. Queda por redefinir cómo encaja el deporte en general en el mundo de la cultura, y por qué, en mi opinión injustamente, se habla de cultura Y deporte, como si éste fuera un fleco que va colgando. Y del fleco colgamos nosotros, que además nos tenemos que batir con la Era de Acuario y el mundo otaku, tan voluntarioso pero (en ocasiones) tan alejado de la realidad. En este estado de cosas, escasean las revistas de artes marciales en español y los escasísimos ejemplos que han sobrevivido al boom de los 80 son más bien un catálogo de productos que publicaciones de actualidad o investigación. Y es razonable que así sea, porque a sus editores les interesará comer tres veces al día y pagar el servidor o la imprenta. Pero el caso es que esa es nuestra realidad, y en este panorama llegó Dokkodo.

Dokkodo es una revista de artes marciales, pero no sobre artes marciales japonesas, ni tradicionales, ni sobre deportes de contacto. De hecho resulta muy gratificante ver contenidos frecuentes sobre esgrima española. No se trata de artículos académicos pero sí de investigaciones detalladas, en las que los autores ponen años de experiencia al servicio de la comunicación, sin concesiones al Flipaojutsu y con todo el rigor de que son capaces. Se echa de menos algo de edición en los textos, a veces un poco demasiado entusiastas.

Marcos y Shimizu sensei en un gasshuku en Alicante (c) Dojo Seishukai

En este espacio se sitúa la última contribución de Marcos Sala, dedicada a su escuela de Naginatajutsu, Ryo En Ryu,  y más específicamente a su maestra, Shimizu Nobuko sensei. Acusa la exhaustividad a que Marcos nos tiene acostumbrados, en sus intervenciones aquí y en sus aportaciones académicas, y que en ocasiones pueden resultar un tanto apabullantes.

Sin embargo, la entrevista con la maestra es aguda y francamente interesante. Destruye algunos de los mitos que nos hacemos sobre las escuelas antiguas: Shimizu comenzó a practicar a los 31 años, nada que ver con esas leyendas de niñas pequeñas hiriéndose las manos en un patio bajo la lluvia de otoño. Las preguntas nos muestran a una mujer respetada en el campo marcial y en el académico, a una investigadora de carrera y una pedagoga de amplias miras. Sobre el papel de las mujeres en el Budo (un tema que aquí no interesa absolutamente nada), la maestra sugiere un rol proactivo, relacionado con la iconografía tradicional japonesa de lo femenino. Valores que representan a ese tipo de mujer en grupos mixtos, más que adaptaciones del Budo a las mujeres.

Dokkodo es una publicación gratuita que se financia con publicidad. Habría que preguntarse si, para garantizar la continuidad de estas iniciativas, los lectores podríamos (o deberíamos) firmar suscripciones. Si no, el panorama divulgativo del Budo continuará a merced de la voluntad y el entusiasmo de sus practicantes.

 

Samurai Headhunters: Fumon y Ukyo Tanaka

En 2013, el Museo Smithsonian de Washington celebró varios eventos relacionados con el sable japonés, el más notorio de los cuales fue la producción de Samurai Headhunters, un documental de una hora que trataba de poner en equilibrio la fascinación romántica hacia la figura del samurai con sus aspectos menos amables. Con apostillas tan explícitas como “Héroes y Monstruos”, el museo llevó a cabo también varias exposiciones de obras de Hokusai, algunas espadas de su colección y exhibiciones de corte.

Ukyo Tanaka en su dojo, iaido, iaijutsu

Ukyo Tanaka en su dojo

Éstas fueron llevadas a cabo por Ukyo Tanaka, hija de Fumon Tanaka sensei, maestro de varios estilos antiguos y soke de Enshin Ryu, una escuela antigua integrada, junto con otras 77, en el Nihon Kobudo Kyokai (una de las dos instituciones que aglutinan en Japón a las escuelas antiguas, que ya hemos mencionado en otros posts). El nombre completo de este Kobudo es Enshin-ryu Iai Suemonogiri Kenpo (円心流居合据物斬剣法). La familia Tanaka ha destacado no sólo por su dedicación práctica sino por su compromiso con la divulgación académica: frente a otras posturas más reservadas, Tanaka sensei ha licenciado dojos europeos y norteamericanos de su escuela, ha participado en documentales y escrito libros y artículos de investigación que, como siempre, no encontraréis editados en español.

Es característico de la escuela que sus pruebas de corte no tengan nada que ver con el tameshigiri al que estamos acostumbrados: el bambú no está asegurado a la base y puede caerse con un roce mínimo. La precisión y energía necesarias para ejecutar estos cortes están sólo al alcance de budokas muy experimentados. La personalidad de Fumon Tanaka trasciende la pantalla. Por eso es doblemente agradable encontrarnos con que la demostración de corte la llevara a cabo Ukyo sensei, reconocida ya como “soke en funciones” [lit.] en el dojo:

Igualmente produce alegría ver un número considerable de mujeres en sus prácticas, varias de ellas de mediana edad. Algo difícil de ver por aquí cerca, no sólo en las artes marciales sino en la mayoría de los deportes.

Poco hemos logrado saber de estas mujeres, salvo la información en inglés del dojo Tanaka (que ya es bastante más completa que la mayoría de sus afines en Japón) y el ruido habitual de los foros de Internet. Seguimos buscando lectores de japonés que se unan a esta fiesta, aunque me temo que la falta de información sobre ellas se debe a algo más que la lingüística.

Keiko: Kiri Otoshi

Aquí somos conscientes de nuestras carencias y por eso hablamos muy poquito (o nada) de técnica. Sin embargo nos preocupa la técnica como al que más: leemos, traducimos, nos preguntamos entre nosotros, le preguntamos al de al lado, le preguntamos al sensei, luego a Youtube sensei, practicamos y fundamentalmente la cagamos. Por eso inauguramos hoy una categoría que no se titula Kihon ni Waza sino Pesadillas. Y arrancamos con la última en incorporarse al repertorio de malos sueños de al menos tres de nosotros junto con men, koté, okuri ashi…

En una de las últimas clases de Kendo no Kata en mi dojo se planteó la particularidad del Kiri Otoshi, y poco después le dedicamos una sesión. Como en muchas otras técnicas de kendo surgían problemas con el trabajo de pies, con el ritmo, y fundamentalmente y sobre todo con la intención. Cuando eres principiante entiendes estos waza como respuestas, y no sabes por qué todos los mayores repiten constantemente la palabra “construir”.


Clásico entre clásicos: Takizawa sensei demostrando Kiri Otoshi (fuente: Kendo Navarra)

La primera traducción no oficial del Diccionario de Kendo de la ZNKR (llevada a cabo por Hiroyuki Shioiri Sensei a finales del siglo XX) define Kiri Otoshi como “en continuo movimiento, rechazar un ataque con el shinogi [el lado de nuestra espada, opuesto al filo y al contrafilo] mientras se ataca a la vez“. Algunos senseis describen Kiri Otoshi como una técnica contra un men que no viene totalmente centrado. Las explicaciones varían sobre algunos detalles, pero obviamente no sobre el centro: como todo en kendo, si se logra el centro se logra el corte. Existe una versión española de esta traducción que llevaron a cabo Noemí Arnal y Manel Alonso, de Barcelona. “En continuo movimiento” significa, como en todos los oji waza, que no hay un “bloqueo más ataque”, sino que todo forma parte de la misma técnica. O como apuntaron Warner & Sasamori en Esto es kendo, “recibir un ataque es atacar al mismo tiempo: si uno pierde la oportunidad de ataque en un bloqueo, no puede ser un buen kendoka”. Como se ve, algo sencillísimo. Sasamori y Warner dedicaron más espacio de su libro a Do-UchiOtoshi-Men y Kote-UchiOtoshi-Men. Lo mismo hizo Hiroshi Ozawa sensei en Kendo: the definitive guide (Kodansha, 1991), ya que, como explica el propio autor, quería concentrarse en las técnicas básicas o que “fomentaran un espíritu vigoroso para los principiantes”.

Ojo: Kiri Otoshi no es sinónimo de Kiri Oroshi, aunque a veces se confudan. Kiri Oroshi hace referencia a un corte en descenso, “hacia abajo”; lo habréis oído en clases de Iaido. El verbo Orosu significa “dejar caer”, mientras que el verbo Otosu quiere decir algo parecido a “derrumbar”.

No es casual que Takizawa sensei explique siempre esta técnica.  Kiri Otoshi es el waza fundamental de la escuela Itto Ryu que su padre, el maestro Kozo Takizawa, aprendió con uno de los pioneros del kendo, Takano Sasaburo; en concreto la línea Ono-ha Itto Ryu, la más antigua del estilo (porque esta escuela antigua tiene una docena de líneas). Sasaburo sensei, padre para muchos del Kendo No Kata y del kendo moderno, estudió la escuela por herencia familiar. Estamos pues hablando de una continuidad de seis generaciones de estudio hasta llegar al vídeo que tenéis arriba, y que seguramente ya habíais visto antes. Sasamori sensei, y sus hijos hoy, también practican el koryu.

En otro clásico, Kazue Sensei explica la relación entre Itto Ryu y el kendo, y su influencia en Kiri Otoshi (min. 5:00 y ss.). Fue grabado en 2010, durante un seminario de verano en Vancouver. El sonido es algo deficiente pero merece la pena subir el volumen para escuchar al traductor:

Mientras recopilaba la información para este post leía a cuartos danes hablando de sus dificultades con Kiri Otoshi en el Foro de Kendo World:

– ¡Es un suriage hacia abajo!

– ¡Parece debana pero no es debana!

– ¡Piensa!

– ¡No pienses!

Mal de muchos, algunas veces, sí es consuelo.

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