¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

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Vídeo: Hokushin Itto Ryu kata

Esta semana ha circulado este vídeo en las redes, aunque no tanto como creemos que merece. Lo descubrió Eduardo Brito, kenshi del Kendo Club de Braga, Portugal.

Esta es la serie de katas de kumitachi (katas demostrados por dos personas) de la escuela, seguidas por tres kata de su serie de Battojutsu. Hokushin Itto Ryu es una de las pocas Ryuha que aún practica kumitachi con shinken, espadas de corte.

Demuestran el sexto soke, Otsuka Yoichiro Masanori y el Shihan Otsuka Ryunosuke Masatomo, acompañados del maestro de taiko Ishii Suguru.

Itto Ryu es una de las escuelas antiguas que más ha influido en el kendo moderno: ya tuvimos pesadillas al respecto con Kiri Otoshi, así como con el Kendo no Kata.

Vídeo: Shinto Muso Ryu Jodo

Todavía no hemos liado a Alfonso encontrado el momento de dedicarle un espacio al Jodo, quizá el budo menos conocido de la tríada Kendo-Iaido-Jodo.

En el caso de este vídeo, grabado en el Kioto Taikai de 2010, lo que vemos es una demostración de Shinto Muso Ryu Jodo, una de las escuelas agrupadas en el Nihon Kobudo Kyokai, del que ya hemos hablado en alguna ocasión anterior.

 

Igual que el ZNKR Jô, la base de enseñanza de Shinto Muso Ryu Jodo es el kata. La escuela consta de siete series de katas: dos de sus formas pasaron a formar parte del Seitei Jodo, Shamen y Suigetsu. Aunque el ryu comprende más disciplinas que incluyen kenjutsu, kusarigama y kodachi, es su dominio del bastón de 128 cm. la más extendida dentro y fuera de Japón; y aunque carece de Soke (cabeza), el maestro más respetado es Kaminoda Tsunemori, introductor del Jo en el curriculum de la policía japonesa y, casualmente, uno de los policías que aparecen en el DVD Fighting Spirit of old Japan que comentamos hace unas semanas.

La maestra con el Jo es Kayoko Ueda sensei, que ha obtenido su Hachidan en 2014.

En España se practica Shinto Muso Ryu Jodo en varios dojos, agrupados en la SMR Seiryukai, dirigida por Vicente Borondo, alumno de Pascal Krieger y de Tsuneo Nishioka sensei.

Kendo Navarra y nuestros amigos los medios

El eterno dilema, salir o no salir.  Deporte o frikismo. Magazines, redes sociales. Programas de entretenimiento. Hashtagas futboleros. Blogs. No hay respuestas fáciles ni simples a cómo promover el kendo (y el budo en general). Nuestra propuesta es rajar donde sea y salvo las pocas líneas rojas que ya conocéis (y en las que ni siquiera entre nosotros nos ponemos de acuerdo), celebramos siempre que se hable de las disciplinas que amamos.

Así que no podíamos dejar sin compartir las últimas intervenciones de Kendo Navarra en radio e Internet.

Que las disfrutéis.

Y aquí la entrevista que concedió Javi Armendáriz, también de Kendo Navarra, a la radio universitaria de Navarra. El bloque dedicado al kendo comienza después del minuto 39.

sorderaTranscripción para personas sordas

Nos despedimos de la arqueología para acercarnos al mundo oriental, en concreto al deporte japonés que utiliza espada y que se practica en nuestra Universidad.

[Fondo de keiko]

MALÚ: Así suena un combate de kendo. Los interesados en las Artes Marciales pueden considerarse afortunados porque hoy hablaremos de kendo, una de las disciplinas que se practican en la Universidad. Cuéntame más, Joaquín.

JOAQUÍN: El kendo, Malú, es un arte marcial japonés que tiene su origen en la esgrima, con sable, de los guerreros medievales japoneses, también llamados samurais. El kendo llegó a España en los años 70 pero empezó a popularizarse recién en los 80, al hilo de las películas de artes marciales que se hicieron famosas en aquellos años. Los practicantes de kendo, llamados kendokas, afirman que el kendo es mucho más que un combate entre guerreros con armadura y sables de bambú, que es casi una filosofía de vida. De hecho la palabra kendo significa “el camino de la espada”.

MALÚ: Para saber más sobre este arte marcial tan misterioso del camino de la espada tenemos con nosotros al responsable del Club de Kendo de la Universidad de Navarra, Javier Armendáriz. Buenas tardes.

JAVI: Hola, buenas tardes.

MALÚ: Cuéntanos un poco sobre esta filosofía y cuál es el objetivo, por así decirlo, de este arte marcial.

JAVI: Lo primero es que hay mucha gente que viene con la idea de que el kendo es aprender a manejar una espada para ganar un combate, pero nada más lejos de la realidad. Originalmente ese era el objetivo: sobrevivir en las guerras. Pero cuando Japón llegó a un periodo de paz usaron este tipo de artes marciales para fomentar otros valores, que al final se condensaron en lo que se llama el código del Bushido: el respeto, la sinceridad, el valor, la justicia… Y esto siguió hasta el siglo XX que Japón decidió incorporar el kendo y el judo en los colegios para inculcar estos valores y desarrollar el cuerpo y la mente.

JOAQUÍN: Javier, ¿qué condiciones en concreto desarrolla un buen kendoka?

JAVI: Físicamente desarrolla sobre todo un trabajo tanto anaeróbico como aeróbico, porque el kendo desarrolla una reacción explosiva para atacar por sorpresa, pero además esa fuerza explosiva hay que prolongarla en el tiempo. Por la parte muscular, lo más importante es el trabajo de las piernas, y de la parte media del cuerpo, el abdomen y la espalada. El trabajo de brazos no es tan importante porque la mayor parte de la fuerza se la lleva el cuerpo.

MALÚ: Y Javier, ¿qué actividades organiza y de cuáles participa el Club de Kendo de la UNAV?

JAVI: Llevamos practicando en la UNAV desde 2005, así que todavía somos un club pequeño, unas 15 personas. Pero cada año estamos organizando un curso donde viene un maestro de Vitoria a impartirnos clase y a celebrar un campeonato, al que viene gente de Aragón y de otros clubes del País Vasco. También intentamos salir a visitar a otros clubes, para practicar con gente distinta, así que solemos viajar a clubes de Vitoria, San Sebastián y también a competiciones. También a Huesca, al curso de la Universidad de Valencia y al de Vitoria.

MALÚ: Pues muchas gracias Javier por estar esta tarde con nosotros y contarnos al menos un poquito sobre el kendo.

JAVI: ¡A vosotros!

The Japanese Sword: ¿llegará a ser lo que quiere ser?

(C) Japan Times

Paul Martin es un rostro conocido entre los aficionados al coleccionismo de la espada japonesa antigua. Comisario del departameno japonés del British Museum y traductor residente del Museo Nacional del Sable de Japón, este londinense llegó al mundo del katana de rebote: karateka profesional, entró en el Museo como guardia de seguridad.

Como la mayoría de gaijines absorbidos por la cultura tradicional de Japón, Martin lleva una década colaborando con la BBC y Discovery Channel en sus documentales sobre armas japonesas, así como publicando y traduciendo guías y catálogos. Era natural que su siguiente proyecto personal fuera TheJapaneseSword.com, un magazine digital que esta semana ha lanzado su segundo número en vídeo. En inglés y pensado para occidentales.

La sencillez de los medios de Martin no acusa amateurismo, y al contrario que otros documentalistas que se están pasando a Internet, conoce bien el lenguaje del vídeo online: nada de interminables colecciones de imágenes de 40 minutos; en su lugar reportajes independientes, bien realizados y montados, que no pasan de los ocho o nueve. La web como soporte de contenido y repositorio, y un perfil de Facebook para asegurar a los usuarios que no se pierden ninguna novedad. Y una careta interesante, con el inglés en medio de una abarrotada plaza urbana, rodeado de colegialas y salarymen, espada al hombro.

Sin embargo, conviene recordar que la fragmentación de los contenidos no debería ser excusa para ir rellenando un canal de Youtube sin un enlace órganico que los aglutine. Un vídeomagazine no puede ser sólo una colección de clips, más en un caso como este, que gira en torno a un área de conocimiento tan específica y con temas muy estrechamente relacionados entre sí.

La culpa de todo la tiene Facebook: la distribución de vídeos a través de los muros acaba por provocar que los shares y likes no se terminen de traducir en visitas. Si uno hace estas cosas fundamentalmente para que otros las vean, la falta de feedback real, de gente que vea un episodio y busque el siguiente, son las que acaban matando los proyectos.

Por lo pronto, y a falta de corregir algunas deficiencias de sonido, los diez vídeos del proyecto recorren varias escuelas de forja, poniendo rostro a los artesanos que todavía se dedican a la espada japonesa. En la web se pueden encontrar glosarios, tiendas licenciadas en Japón, consultoría de antigüedad y una sección dedicada fundamentalmente al público norteamericano: la posibilidad de devolver nihontos o guntos a sus dueños.

Hemos visto: revista Dokkodo num. 8

Andaba ya con ganas de dedicarle un post (que ya ves tú) al trabajo que Antonio García Piñar y su equipo están llevando a cabo en la revista digital Dokkodo, y la colaboración de nuestro amigo Marcos Sala en el último número es una excusa más que apropiada.

Portada de Dokkodo n. 8

Portada de Dokkodo n. 8

Hace años que los artistas marciales estamos huérfanos de publicaciones específicas para un campo como el nuestro, a medio camino entre lo deportivo y lo artístico. Queda por redefinir cómo encaja el deporte en general en el mundo de la cultura, y por qué, en mi opinión injustamente, se habla de cultura Y deporte, como si éste fuera un fleco que va colgando. Y del fleco colgamos nosotros, que además nos tenemos que batir con la Era de Acuario y el mundo otaku, tan voluntarioso pero (en ocasiones) tan alejado de la realidad. En este estado de cosas, escasean las revistas de artes marciales en español y los escasísimos ejemplos que han sobrevivido al boom de los 80 son más bien un catálogo de productos que publicaciones de actualidad o investigación. Y es razonable que así sea, porque a sus editores les interesará comer tres veces al día y pagar el servidor o la imprenta. Pero el caso es que esa es nuestra realidad, y en este panorama llegó Dokkodo.

Dokkodo es una revista de artes marciales, pero no sobre artes marciales japonesas, ni tradicionales, ni sobre deportes de contacto. De hecho resulta muy gratificante ver contenidos frecuentes sobre esgrima española. No se trata de artículos académicos pero sí de investigaciones detalladas, en las que los autores ponen años de experiencia al servicio de la comunicación, sin concesiones al Flipaojutsu y con todo el rigor de que son capaces. Se echa de menos algo de edición en los textos, a veces un poco demasiado entusiastas.

Marcos y Shimizu sensei en un gasshuku en Alicante (c) Dojo Seishukai

En este espacio se sitúa la última contribución de Marcos Sala, dedicada a su escuela de Naginatajutsu, Ryo En Ryu,  y más específicamente a su maestra, Shimizu Nobuko sensei. Acusa la exhaustividad a que Marcos nos tiene acostumbrados, en sus intervenciones aquí y en sus aportaciones académicas, y que en ocasiones pueden resultar un tanto apabullantes.

Sin embargo, la entrevista con la maestra es aguda y francamente interesante. Destruye algunos de los mitos que nos hacemos sobre las escuelas antiguas: Shimizu comenzó a practicar a los 31 años, nada que ver con esas leyendas de niñas pequeñas hiriéndose las manos en un patio bajo la lluvia de otoño. Las preguntas nos muestran a una mujer respetada en el campo marcial y en el académico, a una investigadora de carrera y una pedagoga de amplias miras. Sobre el papel de las mujeres en el Budo (un tema que aquí no interesa absolutamente nada), la maestra sugiere un rol proactivo, relacionado con la iconografía tradicional japonesa de lo femenino. Valores que representan a ese tipo de mujer en grupos mixtos, más que adaptaciones del Budo a las mujeres.

Dokkodo es una publicación gratuita que se financia con publicidad. Habría que preguntarse si, para garantizar la continuidad de estas iniciativas, los lectores podríamos (o deberíamos) firmar suscripciones. Si no, el panorama divulgativo del Budo continuará a merced de la voluntad y el entusiasmo de sus practicantes.

 

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