Una de las cosas que descubres cuando empiezas a realizar un arte marcial son los pequeños problemas de serie que en la vida diaria no te molestan. Alergias, juanetes, ese dedo torcido que hasta ahora nunca te había molestado, dermatitis, problemas de espalda (en todas sus categorías), asma, irritación en los ojos, etc. Hay soluciones comunes a muchos deportes que existen en el mercado y que solucionan la mayoría de estas cosas. La mayoría.

Así que vas a ver al médico un día cualquiera, y…

” ¿Que hace QUÉ? ¡Uy, pues si le molesta-duele-se agrava-sangra-enrojece-cambia a extraños colores TENDRÁ QUE DEJARLO”

90Pero tú no quieres dejarlo. De ahí surgen los inventos. Como el mejor alquimista, te vas a tu chino de confianza, ferretería, droguería, compras lija, unas tijeras… y normalmente solucionas mejor o peor tus problemas. Por desgracia, no tenemos Wikipedia ni tutoriales para irnos copiando.

Cuando empecé a hacer iaido descubrí que,  junto a todo lo demás, tenía una pequeña escoliosis. Avanzar a través de una línea imaginaria con escoliosis y ver andar un zombie de Romero es algo muy parecido, porque mi cuerpo no apunta 90º hacia delante, sino 80º. Eso es suficiente para no poder ir, como suele decirnos nuestro profesor, por raíles. ¿Y qué tiene que ver una pequeña curva en la espalda para que andes torcido? Pues todo. Al estar torcida la espalda, la cadera queda ligeramente desnivelada. Una pierna queda más corta que la otra y al andar se desplaza ligeramente a un lado.

escolioseñal

mi última radiografía

Mi solución no fue ir a la ferretería ni fabricar un corsé con palillos chinos, sino reforzar la espalda. Bueno, en eso estamos: ve a nadar que es muy bueno. Un profesor de kendo me recomendó trabajar los abdominales, que “sujetan” el torso junto a la columna vertebral. Esa idea parece que está funcionando: hago unos cien abdominales diarios, divididos en sentadillas y encogimientos para los abdominales superiores. Todavía no puedo con los oblícuos. No estoy en muy buena forma física pero de momento ya he conseguido hacer cinco series de 2o ejercicios, con un minuto de descanso entre cada una. Los estiramientos no los hago en casa: tenemos un buen programa en clase de iaido y los trabajo allí.

¿Qué mejorías he notado? Además de haberme convertido en un David de Miguel Ángel me desplazo con menos desvíos. No sólo voy cada vez más recto, sino que manejo un poco mejor mi cadera: antes no quedaba centrada sino desplazada hacia atrás. Ahora puedo centrarla de forma natural.

Así que suerte.