¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Tag: dojo (page 1 of 4)

Cuánto pesa un zekken (II)

Anochece a las seis de la tarde en esta época del año, así que no puedo decir que sea importante que sea de noche, pero es de noche. Son las ocho y conduzco calculando el tiempo, pensando cuánto tardaré en aparcar y cuánto tardaré en volver para dar el pecho a mi hija de siete semanas. Dejo atrás Atocha y esta vez giro al contrario. Suena Baba O’Reily. He aprendido a usar un sacaleches, y mi marido a dar biberones, y mi madre ahora vuelve a acostar bebés. Y creo que todo esto también es un poco kendo.

Hace poco menos de un año escribía

Lo que más pesa no es el bogu ni el equipaje: lo que más pesa es el zekken. Llevas a todo tu dojo contigo. Llevas a cuestas a tus instructores, a tus senpai, a todas tus compañeras y compañeros, y flota por encima de ti esa ansiedad de estar a la altura de tus anfitriones, y de todos los que te acompañan a diario.

Me pongo el bogu y siento el peso de mis kilos de más. Siento el peso de mis piernas reblandecidas, y el peso de un suelo que mis pies no conocen todavía. Siento el peso de los muchos meses sin tai atari, sin keiko. Siento el peso de estar a la altura de mis anfitriones, y el peso de las enseñanzas que recuerdo.

Mantén el centro. 

Más cuerpo ahí.

Koté, chudan.

Pero el zekken no pesa nada.

No creo que los kendokas seamos los únicos en construir vínculos profundos: seguro que los montañeros o los corredores o los ciclistas pueden darnos lecciones a este respecto. Kendo es vida (esto lo dice mucho el Profe Statham, y también es una enseñanza que me llevo) y he desarrollado con los años una gran confianza con personas con las que no puedo entrenar todos los días, incluso viéndonos un puñado de ocasiones al año. No puedo negar que una siente pertenecer a una familia, pero llegado el momento he tenido que aprender que la familia es, si acaso, todos y todas las que hacemos kendo. También escribí en ese mismo post que uno no cambia de dojo porque otro le pille más cerca; pero cuando llega el momento, sea por la circunstancia que sea, sea queriendo o sin querer, kendo es kendo en todas partes. Kendo es vida. Y no puedes permitirte dejar de vivir.

Gracias a que no siento el peso del zekken en la cadera puedo sentir, de hecho, el peso de cuanto me han enseñado hasta ahora. Y sentir también que no estoy sola, que mis compañeras y compañeros me acompañan sobre este suelo diferente y más pronto que tarde nos vamos a cruzar como si nada; anda que a Latiguillo le va a importar mucho qué zekken lleve cuando trate de hacerme volar el shinai ni Bombardero va a dejar de distraerme a traición a la que me descuide. Los demás, las demás, sabéis quiénes sois y también estáis conmigo en cada men que tiro (lo cual lo mismo no os hace ninguna gracia, porque MADRE MÍA).

Son las once menos diez de la noche y vuelo camino de Atocha, giro a la izquierda hacia el sureste. El Oldie anda pinchando cosas de Van Halen. Me duele el cuerpo después de aguantar apenas una hora de kendo y tengo ampollas en las manos como si fuera la primera vez que cojo mi shinai, pero el alma no me duele salvo cuando me acuerdo de los keikos. Suspiro aliviada cuando me dicen que mi hija se ha pasado las tres horas durmiendo y todavía no sé que mi padre ha decidido volver al karate, después de 20 años de parón, y todo esto también es kendo.

¿Mi técnica favorita? Emilio Gómez

Javi cazó a Emilio en el I Seminario de Castellón del pasado noviembre, y esto es lo que nos contó:

emilio

Emilio sensei durante el seminario de Castellón 2014 (la foto es de Javier Villa)

Cuando empecé en los años 70, pude empezar practicando kendo, y al poco despues iaido, al tiempo de llevar practicando, entre los practicantes se decía: “¿y qué te gusta mas a ti? ¿kendo o iaido?” Es una pregunta que siempre ha estado ahí entre los budokas que practicamos estas dos artes y permíteme contestarte en mi caso personal, depende de la situación a veces me siento más kendo o mas iaidoka;  ahora mismo, despues del entrenamiento que hemos tenido hace poco con Kobayashi sensei, me siento más iaidoka y me encuentro muy bien técnicamente… Al igual que ahora me encuentro en esta situación, por ejemplo hay veces que viajo a Japón y me paso dos semanas haciendo kendo. Cando vuelvo me siento más kendoka. Entonces… la verdad es que no me gusta mucho el termino “favoritos” para decidirme por algo entre nuestro budo.

Hablar de “favoritos” según mi opinión es algo que te puede “encajonar” e incluso a veces llegar a frustrar, si por ejemplo no consigues que tu técnica predilecta de kendo no funcione bien. Entonces yo veo la belleza de todas las tecnicas de kendo por igual y me gustan todas, al igual me pasa en iaido con las katas. No me decanto por ninguna en especial. Me gusta ir probando todo e ir disfrutando de todo nuestro budo por igual.

Foto: Zen

kendo_mexico_shinai_david

“El reflejo de la luna en el río está siempre en movimiento. Sin embargo, la luna siempre está ahí” (Koan del Budismo Zen)

 

Lo vio David Ramírez en su dojo, el UAM (Universidad Autónoma Metropolitana) de México DF, antes de salir para el Latinoamericano de Yucatán.

Ganbatte a todos los y las participantes, y ganbatte a toda la gente de México, hagan kendo o no.

Keiko: Nanami Miyasaka (y el enésimo “querer es poder”)

¿Os imagináis un keiko sin oír tu kiai? ¿Sin escuchar el PUM de los fumikomi? A sus 16 años, Miyasaka-san está acostumbrada a hacer eso desde los diez. O más bien, oye su kiai y el de sus oponentes con manos y pies:

Lo que veis es un reportaje del programa News Zero, de la cadena Nippon TV Broadcast. Miyasaka ha participado por primera vez en el Campeonato Japonés de Kendo Junior junto al equipo de su instituto de Tokio, el Nittai-Ebara. Es la única alumna sorda de su clase, y la única kenshi sorda del dojo. En este artículo del blog de la Comunidad Sorda de Japón Miyasaka cuenta que, al no poder percibir la presión de su oponente por el kiai, su técnica consiste en llevar la iniciativa del ataque y no plantearse mucho más. Lo que, como a cualquiera de nosotros con nuestras técnicas, a veces le sale y a veces no. Quiere seguir haciendo kendo y enseñando kendo en el futuro a personas sordas, algo común entre muchas personas con diversidad funcional que, llegado el momento, sentimos el deseo de abrir camino a otras.

Kendo discapacidad: Nanami Miyasaka, kendoka sorda que usa lengua de signos

Captura del reportaje

Y como aquí no hablamos japonés (de momento) decidimos pedir ayuda para entender a Miyasaka-san a Cristina Marcos Arias, buena amiga de este blog, doctora en Bioquímica y socia de la hoy extinta APSSBB, Asociación de Personas Sordas de Bilbao y Bizkaia y colaboradora puntual de Euskalgorrak. Cristina es sorda bilingüe y pudo entender algunos signos de Miyasaka-san, similares a la Lengua de Signos Española.

Y Cristina nos contó que lo que Miyasaka signa se parece muchísimo a los signos españoles para discriminación, marginación, depresión y barreras. Claro que cuenta mucho más, pero si os fijáis, Miyasaka no tiene intérprete de lengua de signos en clase ni en el dojo. Debe llevar una libretita para comunicarse con sus senpai, sus profesores y sus compañeras, que voluntariosamente le escriben las instrucciones.

Al contrario que en España y en la mayoría de países de América Latina, en Japón la LS no tiene ningún reconocimiento oficial. Ninguna institución pública tiene la obligación de proveer intérpretes (otra cuestión es si la ley se cumple en España). Tan sólo a partir de la preparación de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos Tokio 2020 han comenzado en 2014 cursos extensivos de interpretación. Y esto, que puede parecernos un detalle a los oyentes, no lo es para una joven que tiene que ir las 24 horas del día con un cuaderno; o como decía Cristina:

¿Haríais vosotros el Camino de Santiago de rodillas? Porque podéis, ¿verdad? Y entonces, ¿por qué una kendoka sorda tiene que escribir todo el rato?

Es habitual cuando vemos vídeos de personas con discapacidad practicando artes marciales el exclamar QUÉ CRACK!, qué espíritu de superación, ¡qué lección! O decimos que “le ha echado UN PAR“. Incluso en nuestra web, para presentar a Herberwest, escribimos que es “iaidoka, experto en pegarse con WordPress, hacer fotomontajes imposibles y en que, leyendo sus posts, te des cuenta de si a ti no te sale es porque no quieres.”

Eso es un error.

¿Por qué? Cuando lo hacemos, llevados de todo corazón por la admiración hacia su esfuerzo y la buena ejecución de esos katas o combates, inconscientemente estamos reforzando el discurso de la excepcionalidad. No es casualidad que este sea el único vídeo en que unas personas discapacitadas hacen kendo con un esfuerzo extremo y notable, aunque lo hagan “mal”. Y mira que hay vídeos de kendo con todo tipo de chorradas peculiaridades, desde patinaje sobre hielo a globos. Pero los discapacitados siempre son esos cracks: personas únicas, que hacen todo lo que nosotros podemos hacer. O como nos seguía diciendo Cristina:

No da ninguna tranquilidad hacer algo sabiendo que nos están quitando el derecho a fracasar y no sentirse mal por ello.

Por eso el enfoque de este reportaje es tan importante, porque Minasaka hace un kendo dedicado, rápido, intenso, y da un poco igual que gane o pierda el shiai.

Lo cierto es que hoy, en España, muy pocas personas con discapacidad pueden permitirse entrenar en entornos inclusivos. Cuando sucede, hay detrás una voluntad de acero por su parte, la de sus familias y la de los instructores, que muchas veces tienen que improvisar sobre la marcha para adaptarse. Nuestra Federación carece de programa permanente de formación en discapacidad, y eso que el Judo es olímpico, paralímpico y Special Olympic (¿por qué tiene que tener categoría aparte, y llamarse especial, el deporte para personas con discapacidad intelectual?). Asociaciones como la gallega SOLCOM atienden cada año casi un centenar de denuncias de padres y madres cuyos hijos con discapacidad son excluidos de actividades extraescolares y deportivas en el colegio, a veces por carecer de un elevador de silla de ruedas o no saber dónde alquilar un coche adaptado. O suceden cosas como que la chilena Carolina Pérez, tetrapléjica, aikidoka y campeona de tenis en silla de ruedas no pueda librar un torneo porque la pista carece de una simple rampa de acceso. Ningún periódico español tiene versión en Lectura Fácil. Nosotros tampoco, aunque es una tarea pendiente para esta temporada.

De los tres editores de este blog, dos somos personas con discapacidad reconocida. Podemos decir que hemos tenido mucha suerte, aunque la vida de una persona con discapacidad no debería regirse por la suerte o por la fuerza de voluntad… o no más que la de cualquiera. Por eso no creemos en el anuncio infame del chico del colacao con parálisis cerebral: puede hacer parapente pero no entrar a hacer pis en una discoteca o ni siquiera entrar con su silla, porque los bares de copas prefieren pagar la multa (si llega a haber denuncia) que adaptar un baño o perjudicar su imagen.

Muchas veces nos regañan por usar un discurso negativo en torno a la diversidad funcional. No creemos que sea así: sólo queremos valorar el esfuerzo de los budokas con discapacidad en su justa medida. Y sobre todo queremos que, más pronto que tarde, los kendokas, iaidokas, karatekas con discapacidad motriz, ciegos, sordos, autistas o con discapacidad intelectual puedan ser una realidad tan numerosa que no nos sorprenda que hagan bien un kata o nos aticen el men de nuestra vida. O que si lo hacen igual de mal que nosotros… pues dé lo mismo.

Si quieres más información sobre deporte y discapacidad:

Foro de Vida Independiente y Divertad

Asociación SOLCOM – Diversidad Funcional y Derechos Humanos

Nosotros También

In the dojo… Please do it!

No eres al único que le pasa.

No eres el único que ha tenido que sugerir un corte de uñas de los pies ni recordar así como casualmente que de vez en cuando hay que lijar y aceitar el shinai para evitar daños. Y eso mismo debió de pensar el kenshi neerlandés Thomas Sluyter cuando puso a disposición de su dojo, Renshinjuku, y de la comunidad kendoka, estos posters motivacionales:

Y eso mismo debió de pensar el kenshi neerlandés Thomas Sluyter cuando puso a disposición de su dojo, Renshinjuku, y de la comunidad kendoka, estos posters motivacionales

Por favor no hables en clase, y respeta el Copyright (Thomas Sluyter)

La inspiración viene de una campaña similar que el metro de Tokio encargó al artista Bunpei Yorifuji en 2008. Sorprendieron a propios y turistas y viralizaron rápidamente, tanto que salieron parodias por todo Japón. No obstante la campaña sigue en el metro y parece que ha resultado efectiva, si no en un cambio en la etiqueta social de los usuarios, sí en la percepción de que las buenas maneras siguen importando tanto como antes.

En la misma línea, Sluyter pensó “¿y si aplicamos la misma estética y el mismo tipo de mensaje al ámbito del kendo?” Al menos así lo ha compartido en varios foros, a través de uno de los cuales le solicité permiso para publicar este post. El resultado han sido de momento cinco posters, y su autor ha sido lo bastante ambicioso como para pensar en traducirlos antes de que lo hiciera otro a golpe de Corel y con mayor dificultad. La versión española ha contado con la ayuda de Julio Fernández Allende, y la portuguesa con la del brasileño Hugo Andrade Araujo.

Y eso mismo debió de pensar el kenshi neerlandés Thomas Sluyter cuando puso a disposición de su dojo, Renshinjuku, y de la comunidad kendoka, estos posters motivacionales.

Serie completa (C) Thomas Sluyter & Dojo Renshinjuku

Así que ya sabéis: por favor, mantened limpio el kendogi; mantened vuestro shinai; manteneos bien vestidos y formados en la fila; manteneos callados durante la clase. Y por favor, respetad el esfuerzo del autor y los traductores cuando compartáis los posters por ahí.

Para contactar con Thomas Sluyter podéis visitar su perfil de LinkedIn o el blog del dojo Renshinjuku.

 

Older posts

© 2017 ¿que haces QUÉ?

Theme by Anders NorenUp ↑

A %d blogueros les gusta esto: