¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Tag: Antonio Gutiérrez

Suburi: Uchi Te, Kiri Te

Está todo dicho ya sobre Kiri Te y Uchi Te, pero aquí no los habíamos mencionado todavía; y dado que en el último seminario en Alicante insistió Antonio Gutiérrez en trabajarlos, aquí está la última adición al repertorio de nuestras Pesadillas.

Hace dos años Editorial Alas publicó el primer libro de kendo en español, Kendo, de Pepe Gil. Es precisamente de Pepe Gil de quien copio esta definición de Kiri Te y Uchi Te, tomada en uno de los últimos cursos de profesores que impartió Takizawa sensei en Madrid:

Un buen “suburi” tiene que ser más rápido en el momento del impacto y del corte. Los conceptos se llaman “uchite”, o momento final del impacto, y “kirite”, o momento del corte. Este momento del corte se expresa con el trabajo de las dos muñecas “cortando” hacia delante. Hablar de “suburi” no es solamente hablar de brazos y de muñecas. Los pies y los brazos han de estar coordinados. Es al llegar el segundo pie cuando ocurre “uchite” y “kirite”.

En el mismo sentido (y con la misma ocasión), Javi de Kendo Navarra aportó en su momento un matiz importante:

Cuando hacemos kata, como sólo marcamos el golpe nos quedamos en uchi-te. Cuando hacemos suburi, nuestro ataque debe ser como si cortara, así que si hacemos suburi a men, no se quedará encima de la cabeza de alguien imaginario sino “dentro” de esa cabeza. Eso es kiri-te.

¿Qué hicimos para trabajar esto en el seminario de Alicante con Antonio Gutiérrez? Cualquiera que haya entrenado con Antonio conoce su interés y dedicación al trabajo de base en general y al suburi en particular, tanto en kendo como en iaido.

Además de los suburi de calentamiento, propuso un trabajo por parejas, sin men ni kotés: con el shinai a la altura de los ojos del motodachi el trabajo de nuestras muñecas cambia del todo. Es imposible hacer ese movimiento de carga con el hombro (¿os suena tanto como a mí?) trabajando sobre esta altura, y el tenouchi también se ajusta. En katate, blandiendo el shinai con una sola mano, Antonio nos pedía soltura: muñeca, muñeca y más muñeca. Si el hombro quería ayudar, la cadera empezaba a irse de medio lado para solaz y cachondeo del compañero de enfrente.


No tengo fotos del entrenamiento pero a esto me refiero más o menos

Antonio insistía en dejar libre la muñeca, en un movimiento similar al de un latigazo… la trampa estaba en que si el rebote no era natural, otra vez aparecía nuestro amigo el hombro a ayudarnos, y de nuevo acababas con la cadera retorcida si te descuidabas. Llegado el momento del kihon, con Kiri Te en mente hay menos ocasiones de que las manos se vayan hacia arriba tras el men, y la izquierda adquiere algo más de control. No es sencillo naturalizar esta idea con el men del compañero reluciendo frente a una como un neón. O al menos no lo es para mí, principiante y con un desentreno notable. Es lo que tienen los ejercicios de base, que no hay escenografía que los camufle. O como repite siempre Antonio: “no hay atajos”.

 Hay algunas ideas más disperas por la red sobre Kiri Te, una de las cuales publicada (cómo no) por Geoff Salmon en 2012.

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Detrás del kendotour. Rostros del curso de Huesca

Dicen que lo mejor es la gente que conoces. No dicen las cuentas que hay que hacer, las listas para que todo salga bien, los madrugones extra, los viajes en coche. Son los primeros en llegar y los últimos en irse. Hemos hablado con algunos de los kenshis que organizan los cursos de verano, y esto es lo que nos han contado.

 Si llevas practicando kendo menos de diez años, probablemente el primer curso que hayas hecho fuera haya sido el Curso de kendo y iaido de Huesca, que organiza el dojo Kajuki y dirige Emilio Gómez sensei junto a Antonio Gutiérrez. Es un curso barato, de hecho es intencionadamente económico en un panorama en el que tienes que elegir a menudo entre hacer cursos en tus vacaciones o tener vacaciones de verdad. Es el curso al que te puedes llevar a tu familia. Es un fin de semana muy divertido y donde la mayoría hemos hecho exámenes, nos hemos disfrazado y convertido el almuerzo en una lucha colosal en el chiringuito.

paolahuescaPaola García es una de las personas que más han apoyado a Antonio Gutiérrez en su organización. De hecho, creo que mi primer recuerdo de ella es precisamente repartiendo habitaciones.

Como la presidencia de la comunidad de vecinos, es algo que está ahí y nadie quiere. Mi trabajo era comprobar que los pagos y las inscripciones cuadrasen y, ya sobre el terreno, poner los carteles con la información, agrupar a la gente en las habitaciones, repartir las llaves y tickets de comidas (¡los famosos papelitos de colores!) de las habitaciones a los clubs y, el último día recogerlo todo.

Lo mejor, que conoces a todo el mundo y que en general todos son muy amables. Y que, salvo un año, conseguimos que cada año se superara el número de participantes. Lo peor… bueno, a mí no me gustaba mucho tener que ir echando a la gente de las habitaciones el último día.

Huesca también es el curso español más longevo y el que más ediciones consecutivas acumula a fecha de hoy. Antonio Gutiérrez nos contó que el objetivo principal del primer Zaragoza, hace ahora 23 años, era fomentar la convivencia: cuenta Antonio que en un principio se impartía en el gimnasio Kajuki, que nos dejaba las instalaciones; incluso ponía alguna tienda de campaña enorme, tipo militar, fuera. Había quien se traía su propia tienda de campaña y otros dormían en el tatami. El segundo pilar del curso era impartirlo en español. Con todo, a lo largo del tiempo ha tenido invitados ilustres como Kurasawa sensei desde Japón.

Nos juntamos todos estos

¿Pero qué supone organizar un Huesca todos los años? En todo curso de kendo que se precie hay que encontrar un lugar apropiado para entrenar cuando la sede del dojo anfitrión se queda pequeña. No todos los polideportivos están acondicionados para nuestros pies descalzos. Señala Antonio la necesidad de ir cambiando a causa del creciente número de asistentes y recuerda con cariño a Marianistas y Polideportivo Alberto Maestro antes de la instalación actual en el IES Pirámide. Lo mismo ocurre con el alojamiento: ha de estar situado lo más cerca posible y ofrecer al menos una alternativa económica. No era Zaragoza el primer curso en el que se duerme en el pabellón. Emilio Gómez llega en su propio coche desde el curso de Iaido de Fontenay, y no hay necesidad de llevarle o alojarle fuera de la sede. Otros maestros acuden con sus alumnos.

En el caso de Huesca, el IES Pirámide ofrece residencia y pabellón en las mismas instalaciones, pero la mudanza desde Zaragoza fue circunstancial: la Expo 2008 hizo del alojamiento en Zaragoza un imposible y se encontró la nueva localización a través de Pepe Gil. Los rincones del Pirámides darían para un Tumblr propio. Paola ha estado distribuyéndonos a todos por ellos durante cuatro años y vigilando que todo el mundo encontrara su habitación. También organiza la sayonara de Huesca, que como todo en el curso es algo diferente de las cenas en restaurantes que disfrutamos en otras etapas del Kendotour veraniego. Este año la echaremos de menos. El próximo Huesca se celebra del 12 al 14 de julio y volvemos al chiringuito.

¿Y cómo os lo montáis en vuestro dojo para organizar los seminarios? Cuéntanoslo aquí o escríbenos.

El libro de Pepe

Portada del libro Kendo, el camino de la espada, de Jose Vicente Gil, editorial Alas 2012En kendo tres son multitud, aunque sea por falta de costumbre. Así que cuando Editorial Alas anunció la publicación de Kendo: el camino de la espada, se convirtió en dos días en El Libro de Pepe. Este cuaderno de 52 páginas es la primera publicación española sobre kendo; y haber podido entrenar con los autores favorece, y mucho, la profundización en la lectura.

José Vicente Gil, Fernando Beltrán, José Ángel Martínez y Ana Isabel Marín son kenshis del dojo Kajuki, en Zaragoza. Trabajan con Antonio Gutiérrez, que ya ha sido mencionado aquí en varias ocasiones. Mientras una recorre la primera parte del cuaderno acaba recordando las consignas escuchadas en sus cursos, o aquel geiko que vio hacer a Gil en su primer Huesca (y hace casi tres años de aquello, con que poca broma). Sobre todo, la frase que preside el kakemono de su dojo:

No hay atajos.

La colección Cuadernos de Budo está pensada para textos de introducción a un arte o estilo en particular. Por eso el libro se centra en las técnicas fundamentales y en los detalles de los aspectos más básicos: esos que no hay que dejar de trabajar… y que se te olvida trabajar a la que te calzas un men y quieres matar al que caiga enfrente. La posición de los pies, los kamae primordiales, los talones, los desplazamientos. Tenouchi explicado al que jamás ha tenido entre manos un shinai _y por tanto conviene explicarle previamente la similitud de éste con la espada real_; y, por tanto, asequible para el que está empezando. Pero también para el que lleva un rato y le conviene recordar. Y que levante la mano el que crea que tiene dominado cualquiera de estos detalles.

Suburi

Es notorio el capítulo dedicado al suburi, que yo he disfrutado particularmente. Primero, porque el suburi me ayuda a trabajar mis dificultades de equilibrio. Segundo, porque mi primera clase con Antonio Gutiérrez estuvo, precisamente, dedicada al suburi; y es una de las torturas técnicas que más nos hace trabajar nuestro instructor. Esa influencia se hace notar en la misma redacción del capítulo, y en el mimo de las fotografías. La condición de profesor y lingüista de Gil no hace sino incrementar la inmersión, el goce, y el recuerdo de que a ti todavía no te sale.

Porque estamos ante un texto breve pero particularmente bien escrito. Algo que, desgraciadamente, no es común en la divulgación de Artes Marciales. La propia esencia de estos manuales prácticos, dirigidos a un público menos que minoritario, hace que muchas veces los lectores perdamos en estética. De hecho, la necesidad de economizar espacio ha hecho fundir algunos párrafos, y la lectura acaba acusando cierta lentitud. Ya es difícil describir un men ejecutado correctamente; más cuando la descripción dura una página entera a punto y seguido. Pero estética también es dedicar el último capítulo al Reigi, a la etiqueta, lo cual resulta en una gran delicadeza. A estas alturas creo que no necesitamos tanto un libro que nos lo cuente todo, pero sí que nos lo cuente con ese amor por el kendo. Así que compradlo, porque de este modo aseguramos que vengan más.

Ficha
Kendo. El camino de la espada
Autores: J. V. Gil, F. A. Beltrán, J. Á. Martínez, A. I. Marín
Editorial Alas. Barcelona 2012
Número de páginas: 52
Formato: 16 x 22
ISBN: 9788420305424
Precio: 7 €

Los viernes geik… kata: Takizawa sensei y Antonio Gutiérrez

A ver, siendo sinceros: hacer kata lo-que-se-dice-kata ninguno hacemos mucho. Cuando nos disciplinamos, un par de clases al mes y tal. Esta semana han tocado katas en mi dojo, precisamente; y precisamente también mañana nos visita Antonio Gutiérrez desde el dojo Kajuki, en Zaragoza.

Tanto yo como mis profesores, y muchos de mis compañeros, tenemos una relación especial con Antonio. La mayoría le hemos conocido ya instalado en la dirección de Kanku, en los seminarios estivales de Zaragoza primero y Huesca después. Ha formado parte de tribunales de grado tan a menudo y en tantos lugares que, probablemente, a todos los que lean esto les habrá examinado alguna vez. Resulta sorprendente su capacidad para acordarse de todo el mundo de un año para otro y retomar el trabajo desde donde lo dejó.

Si hay algo que llame más la atención que su compromiso, o quizá derivado de éste, es su enorme carisma. La última vez que entrené con él, en un geiko libre, sólo era capaz de oír a Antonio gritándome “¡más grande!¡más grande!”. Y cualquiera que haya participado en esos geikos de los cursos sabe el mérito que tiene hacer oír cualquier cosa. Tengo la sensación con Antonio, como con Pelayo y algunos maestros que he ido conociendo, de no dejar de aprender, ya sea dentro del dojo o fuera, durante esas largas cenas de las sayonaras, cuando he tenido la suerte de compartir mesa.

Conozco también a Takizawa sensei, que visita España unas tres veces al año. He aprendido con él lo poco que sé de arbitraje y disfruto enormemente con sus ejercicios, así como con su forma de trabajar con los niños.

Y aquí están los dos demostrando Kendo no Kata durante el Curso Kurasawa de Barcelona en 2011.

Actualización en junio de 2013: el vídeo de referencia de este post ha sido retirado de Youtube por motivos que desconocemos. El mismo embu está disponible en el canal de Eurokendo para quienes quieran verlo. No hemos modificado el texto porque creemos que Antonio sensei merece cada una de las comas que le dedicamos, así como Takizawa sensei. Si eres novato y has llegado hasta aquí buscando kendo no kata, te dejamos los vídeos de Kendoworld disponibles en Youtube para que puedas verlo. PERO NO ESTUDIES CON YOUTUBE SENSEI: observa, anota, y pregunta a tu instructor/a.

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