¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Restaurar tu iaito

Por Javier Villa

Esta vez me tenéis aquí para explicaros una forma sencilla y eficaz de restaurar las piezas de vuestro iaito.

En primer lugar, tenemos que saber que la mayoría de piezas que nos venden como oxidadas a manoenvejecidas a mano son en realidad pintadas a mano, y con el tiempo decolorarán a ese tono anaranjado que estamos tan acostumbrados a ver. Este tipo de piezas pintadas se utilizan en los koshirae (estilos) que utilizamos casi todos: abaratan el coste final del iaito y, a pesar de la decoloración, nos aguantará muchísimos años. Por supuesto hay piezas que no decoloran, aunque son algo (o mucho) más caras.

A algunos les gusta que las piezas vayan adquiriendo su tono anaranjado. Dicen que es señal de que el iaito se utiliza y de que uno entrena. Pero a otros, como servidor, nos gusta que nuestro iaito esté como el primer día: puede que hayamos comprado un iaito réplica de alguna katana histórica, y por mucho que entrenemos con él, queremos que siga como nueva. Como las antiguas.

¿Empezamos?

Primero debemos comprobar el estado de las piezas del iaito.

Esta vez me tenéis aquí para explicaros una forma sencilla y eficaz de restaurar las piezas de vuestro iaito.  En primer lugar, tenemos que saber que la mayoría de piezas que nos venden como oxidadas a mano o envejecidas a mano son en realidad pintadas a mano, y con el tiempo decolorarán a ese tono anaranjado que estamos tan acostumbrados a ver. Este tipo de piezas pintadas se utilizan en los koshirae (estilos) que utilizamos casi todos: abaratan el coste final del iaito y, a pesar de la decoloración, nos aguantará muchísimos años. Por supuesto hay piezas que no decoloran, aunque son algo (o mucho) más caras.   A algunos les gusta que las piezas vayan adquiriendo su tono anaranjado. Dicen que es señal de que el iaito se utiliza y de que uno entrena. Pero a otros, como servidor, nos gusta que nuestro iaito esté como el primer día: puede que hayamos comprado un iaito réplica de alguna katana histórica, y por mucho que entrenemos con él, queremos que siga como nueva. Como las antiguas.    ¿Empezamos?  Primero debemos comprobar el estado de las piezas del iaito.   Así estaba el menuki al principio  Si están simplemente decoloradas necesitaremos pintura para metales, lija, barniz especial para metales y un juego de brochitas de precisión. La pintura la podemos adquirir en cualquier tienda de bricolaje. También nos puede servir, por ejemplo, la que utilizan para las figuras de Warhammer.  Después lijamos las piezas para quitar los restos de pintura original, y las secamos bien bien antes de aplicar la pintura.  Ahora, armándonos de paciencia, toca pintarlas. El fuchi y el kashira son lo más fácil. Los menuki requieren MUCHO OJO para que no se escape la brocha y acabemos pintando el tsuka-ito.  Cuando estén bien secas, aplicamos el barniz. Así le daremos una capa protectora para que tarden más en decolorar: yo le doy a mi iaito una capa de barniz cada semana o dos semanas.   Detalle del menuki durante la operación ¿Qué ocurre cuando las piezas de nuestro iaito se han oxidado? Nada. Simplemente compraremos pintura para metales apta para aplicar sobre el óxido. Nos saldrá un poco mas cara, pero es la única forma de que éste no vuelva a rebrotar. En este caso aplicamos la pintura directamente sin lijar; luego damos la capa de barniz, y listo. Dejamos secar un par de días y volveremos a tener nuestro iaito como nuevo.

Así estaba el menuki al principio

Si están simplemente decoloradas necesitaremos pintura para metales, lija, barniz especial para metales y un juego de brochitas de precisión. La pintura la podemos adquirir en cualquier tienda de bricolaje. También nos puede servir, por ejemplo, la que utilizan para las figuras de Warhammer.

Después lijamos las piezas para quitar los restos de pintura original, y las secamos bien bien antes de aplicar la pintura.

Ahora, armándonos de paciencia, toca pintarlas. El fuchi y el kashira son lo más fácil. Los menuki requieren MUCHO OJO para que no se escape la brocha y acabemos pintando el tsuka-ito. Cuando estén bien secas, aplicamos el barniz. Así le daremos una capa protectora para que tarden más en decolorar: yo le doy a mi iaito una capa de barniz cada semana o dos semanas.

Javi villa nos explica cómo restaurar las piezas del iaito que han quedado decoloradas: menuki, seppa, tsuba, kashira... con pintura para metales.

Detalle del menuki durante la operación

¿Qué ocurre cuando las piezas de nuestro iaito se han oxidado? Nada. Simplemente compraremos pintura para metales apta para aplicar sobre el óxido. Nos saldrá un poco mas cara, pero es la única forma de que éste no vuelva a rebrotar. En este caso aplicamos la pintura directamente sin lijar; luego damos la capa de barniz, y listo. Dejamos secar un par de días y volveremos a tener nuestro iaito como nuevo.

El fuchi y el kashira son lo más fácil. Los menuki requieren MUCHO OJO para que no se escape la brocha y acabemos pintando el tsuka-ito.

Al final del proceso

tsuba

Así queda nuestro fuchi

Las fotos que os paso las ha hecho mi compañero Luis Aranda, y el paciente es un iaito que Gonzalo Herranz (iaidoka de Zanshin Madrid) vendió a otro de nuestros compañeros. Esperamos que os sirva de utilidad.

2 Comments

  1. Se pueden entrenar combate con dos iaitos sin ningún peligro?

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