Publiqué esto en mi antiguo blog personal a finales de 2010. No sé muy bien cómo llegué a este interesante artículo de Eric Frey en Dangerouslyfit y lo traduje al español. Todo el crédito es, pues, para Frey, y probablemente las cagadas sean culpa mía.

Hace poco comenzamos nuestra clase de kendo con un ejercicio llamado respiración con metrónomo. Pusimos un metrónomo en el dojo y ajustamos nuestra respiración a sus pulsaciones. Respirar con metrónomo aporta unos cuantos beneficios para el deporte y la mejora de la consciencia en general, y para la práctica del kendo en particular. Pero antes de seguir tomemos nota de varios de sus aspectos clave:

Respira profundamente con el abdomen. Esto implica al diafragma [en vez de al tórax] y lleva el aire hasta el fondo de los pulmones. Imagina tu respiración localizada en un punto a unos cinco centímetros [2 pulgadas en or.] por debajo del ombligo.

– Inspira por la nariz y suelta el aire por la boca. Si te cuesta respirar por la nariz, por un resfriado o cualquier otro motivo, inspira por la boca.

Exhala casi totalmente mientras encoges el ombligo hacia dentro. Así expulsamos más aire de los pulmones, y quedará dentro menos aire viciado.

El primer beneficio que obtenemos con esto es la relajación. Este es un ejercicio que puedes hacer rápida y fácilmente en cualquier momento del día que sientas estrés. El viejo consejo que dice “párate y coge aire” tiene mucho que ver con esto. Después de unas pocas respiraciones, empezarás a sentir una relajación profunda. Reducir el nivel de estrés tiene más ventajas: sube la testosterona, mejora el sueño, acelera la recuperación física entre entrenamientos y mejora el rendimiento de éstos, tanto física como mentalmente, entre muchas otras.

Men o tsuke! Pelayo preparándose para repartir amor del bueno en Zanshin Madrid, dojo de kendo.Cuando queremos aplicar estas ventajas a nuestro kendo, no hace falta más que pensar en el kiri kaeshi. Si un principiante respira varias veces en cada ronda de kiri kaeshi, un kenshi con más práctica podrá hacerlo entero en dos respiraciones, o incluso en una. Para conseguirlo es importante poder inhalar profundamente y controlar la exhalación. El metrónomo nos ayuda a adquirir este control del aire.  A mí me gusta ajustar el metrónomo a 76 bpm y respirar en inspiraciones y exhalaciones de cuatro segundos. Después de unos ciclos bajamos la cadencia a ocho segundos, y finalmente inspiramos en cuatro segundos y contamos hasta 12 al exhalar. Incrementar el tiempo gradualmente ayuda a relajarse. A ver cuánto puedes controlar tu respiración.

Men o tsuke!

La respiración pausada con el metrónomo tiene también un efecto positivo sobre el sistema nervioso vegetativo. Éste se compone del sistema simpático y el parasimpático: piensa en ellos como, respectivamente, el control de la respuesta instintiva (“luchar o huir”), y el de la calma y la relajación de tu organismo. La investigación indica que el sistema simpático  se activa por una tasa elevada de respiraciones. De modo que, incluso si tu mente está en calma, tu cuerpo seguirá estresado si tu respiración es rápida. Aminorarla reduce la activación del simpático y lo equilibra con el parasimpático. Algunos expertos sugieren que, con una práctica regular de respiración, el ritmo natural de ésta se ajusta a la tasa más baja que estemos practicando habitualmente. Esto puede ser beneficioso para los afectados de fibromialgia o fatiga crónica.

Para obtener un efecto beneficioso conviene tener una media de cinco respiraciones al minuto. Esto implica inspiraciones y exhalaciones de seis segundos. Pon tu metrónomo a 60 bpm y respira con la cadencia “inspirar-2-3-4-5-6, respirar-2-3-4-5-6″. Hacer esto durante unos cinco minuots te dejará bien relajado.

Si no puedes aguantar la respiración seis segundos, empieza con una cadencia menor, como cuatro segundos para inspirar y exhalar.

Beneficios para la práctica del kendo

Cuando queremos aplicar estas ventajas a nuestro kendo, no hace falta más que pensar en el kiri kaeshi. Si un principiante respira varias veces en cada ronda de kiri kaeshi, un kenshi con más práctica podrá hacerlo entero en dos respiraciones, o incluso en una. Para conseguirlo es importante poder inhalar profundamente y controlar la exhalación. El metrónomo nos ayuda a adquirir este control del aire.

A mí me gusta ajustar el metrónomo a 76 bpm y respirar en inspiraciones y exhalaciones de cuatro segundos. Después de unos ciclos bajamos la cadencia a ocho segundos, y finalmente inspiramos en cuatro segundos y contamos hasta 12 al exhalar. Incrementar el tiempo gradualmente ayuda a relajarse. A ver cuánto puedes controlar tu respiración.

Cuando practiques la respiración con metrónomo para mejorar tu kendo, es particularmente importante que trabajes el abdomen. Respirar con la tripa [y no con el pecho] previene que tus hombros se eleven al coger aire: tu oponente verá ese movimiento, sabrá que estás inspirando, y aprovechará la oportunidad para el ataque. Es difícil moverse explosivamente mientras inspiras, así que él sabrá que no le puedes atacar, y que te costará mucho defender. Si eres capaz de inspirar rápidamente sin que se note y aprovechar al máximo la respiración, llevarás ventaja.