¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

“Es difícil crecer cuando no todos tienen capacidad económica”: hablando con Tanya Gómez

Preparando el post dedicado a Ecuador previo al III Campeonato Latinoamericano de Kendo, dimos con esta fotografía del dojo Ken Shin Kan de Quito:

La niña de la derecha es Tanya Gómez, hoy tercer dan, instructora infantil y miembro de la selección ecuatoriana a los 23 años. Entre preparativos de temporada, exámenes universitarios y a punto de volar hacia Los Ángeles para un seminario de kendo, nos ha abierto hueco durante varias tardes (varias mañanas en Quito) para conversar.

Empezaste casi casi con el kendo de Ecuador.
Sí, el kendo en Ecuador se fundó en el 99 y yo empecé en el 2006 más o menos. Con dieciséis.

¿Con Kosakai sensei?
Sí, le conocí.

Una cosa que suele sorprendernos en España son las colaboraciones con la JICA. Nuestra comunidad nikkei es muy pequeña, casi simbólica.
Ya veo, pensé que eran bastantes. Acá no hay casi nada de nikkei: en Latinoamérica el primer país nikkei es Brasil, seguido creo por Argentina y el tercero Perú. En Ecuador no hay casi nada, pero se ha gestionado bastante la colaboración de JICA por las buenas relaciones con la embajada.

Y ya son 150 kenshis.
Bueno, somos unas 150 personas constantes, y desde este año ha aumentado el número de participantes niños y jóvenes: este es el segundo año que participamos en el latinoamericano con niños, desde las categorías 9-12 años y 13-16. Incluso dos niños dieron examen de shodan y dos jóvenes de nidan. Las mujeres igual han incrementado: tenemos unas 15 chicas en toda la ciudad de Quito y somos cinco las más antiguas que estamos en el equipo.

Con la sensei Pamela Gómez en 2010

¿Cómo os organizáis?
Aquí es Asociación, no tenemos ayuda del gobierno. Para recibir ayuda del gobierno necesitamos papeleo y formar unos cinco clubes por ciudad, para contar como Federación. En Quito la capital hay cinco  clubes, en Guayaquil y Cuenca hay uno en cada ciudad… total siete. Pero preferimos ganarnos las cosas, los viajes, con nuestro esfuerzo; entonces con tal de ser parte de la FIK estamos contentos.

Pero se da el riesgo de que haya gente moviéndose en los márgenes.
Claro, esos son los problemas típicos que causan las divisiones. Por eso acá cualquier idea de entrenamiento adicional tiene que ser consultada al presidente de la asociación para evitar que se desvíe.

A la final la FIK tiene la palabra final del kendo y viaja quien se ha esforzado. Por eso también es un poco difícil crecer, porque no todos tienen la capacidad económica suficiente para salir.

Algo que también sucede mucho en España. Sin embargo, el crecimiento del kendo latinoamericano es sorprendente en proporción.
Sí, yo también diría eso. Cuando empecé mi sensei (Fernando Benavides) era Sandan y ahora es quinto dan, y todos hemos subido bastante. ¡Antes ver un primer dan era una gran emoción! Ahora ya se está logrando que eso sea en promedio. Los senseis avanzados en Latinoamérica están alrededor de Quinto y Sexto dan, los estudiantes avanzados alrededor de Tercer dan y tenemos bastantes bases en camino: chicos con primer dan o primer kyu. Yo también empecé viajando en el 2007 para dar mi primer kyu, y con los viajes logré mi tercer dan en el 2012, y así he visto de otros compañeros en eventos latinoamericanos.

¿Dónde fue?
El 1 kyu en Medellín, Colombia, en una Copa del Caribe. Después fui a entrenar en Brasil 2008 y al sudamericano, y en un evento en Ecuador di el Shodan.Luego a Japón, en el 2009: entrené por dos meses y también visité Taiwan por el kendo. En el 2010 fue el primer Latinoamericano en Ecuador, y ahí di Segundo Dan, con los senseis de la FIK. En el 2012 hubo seminario y exámenes en Perú con senseis de la FIK: ahí di mi tercer dan, y el año anterior también viajé a Kitamoto, a Japón, para entrenar y también trabajé en una pasantía. ¡Te cuento más por las vueltas que tocaba para los exámenes! Ahora ya se puede dar hasta primer dan en Ecuador, y viajar después en todo caso.

Con lo cual, volvemos a lo de hace un momento: ¿cómo crece quien no puede viajar?
Bueno, cómo crece… aquí viene el apoyo de quienes viajamos. Porque es una responsabilidad transmitir: primero tienes que tener gusto e interés, no faltar a los entrenamientos, escuchar a los senseis. Pero luego también los que salimos colaboramos: entrenando más o ayudando en las clases para transmitir. Y sí se contagia, la verdad. Se siente el crecimiento del dojo cuando hay kenshis que han salido y regresan y sus compañeros también mejoran, a veces sin decir nada, sólo con el keiko.

¿Tenéis alguna actividad para financiar, como la selección brasileña?
Depende el evento: por ejemplo el Mundial de Italia, para esto recibieron un apoyo de Toyota, y para el Mundial de Japón se plantea igua una rifa para vender boletos.

Pues eso revela mucho entusiasmo y  capacidad de organización para ser “sólo” 150 kenshis.
Es verdad… ahí sólo te podría decir que son las buenas bases, del sensei fundador y quienes están a la cabeza. Los eventos de kendo son con puntualidad, orden, se dividen tareas nos indican que hacer y listo, por eso es que a algunos japoneses les gusta.

Lo principal en el kendo ecuatoriano no son las competencias, nos importa mucho mejorar como personas y aprender del kendo como forma de vida: si eso nos trae resultados en competencias mejor, pero no es nuestro principal enfoque. Nuestros kenshis aprenden cómo aportar a nuestra sociedad ecuatoriana mejorando como personas y sacando provecho tanto de la cultura japonesa como lo mejor de la nuestra, la ecuatoriana.

¿Y de qué te sueles encargar tú? De hecho algo que me llamó la atención para entrevistarte fue verte enseñando niños y niñas.
Bueno sí, la verdad eso inició el 2013, que para ir al seminario de instructores de Kitamoto, los senseis me dijeron “enfócate en ver cómo entrenan a niños en Japón porque llevas una buena relación con los niños”, y no me había fijado, solamente les sonreía o decía algo chistoso y ya, pero cuando me pusieron como responsabilidad me enfoque seriamente en eso. Los sábados ayudo a mi sensei con los niños de 4 años a 12. La mayoría sin bogu, cuando están con bogu pasan a manos de mi sensei. Ayudo en dos dojos, a veces tres, en los entrenamientos de principiantes, niños y jóvenes avanzados.

Fue entonces una “vocación sobrevenida”.
¡Jaja! Sí, vocación sobrevenida. Pero cuando hacemos keiko me divierto, les hago caer (no botándoles, con fuerza, pero a veces les hago caer ayudandoles a caer) y vienen corriendo. Bueno me gusta que saquen su potencial de manera divertida. algo así como me trataban a mi en Japón. La idea es transmitir cómo se entrena en Japón.

Clase de niños en Shyo Shi Kan Ecuador (c) Tanya Gómez

¿Encuentras diferencia entre la didáctica que estás desarrollando y la didáctica de niños en Japón?
Lo importante es que se diviertan y quieran venir.

En Japón muchos son obligados a hacer kendo, les guste o no, y son muy exigentes, les botan, salen shinais volando. Claro, para algunos japoneses es kendo porque kendo: no hay motivo para no hacerlo.

Pero acá es otra cultura y no se puede hacer eso, o despechar a los niños. Se les puede exigir, pero de una forma que se diviertan que digan “Aaaaah, voy con más ganas”. No que digan “Uuuuh ya no quiero hacer kendo”. De hecho algunos padres les traen sin que les guste, y a medida que entrenan les va gustando. Pero con otra idea: nuestro kendo es kendo con amor, entonces ahí aprendemos. Conocemos gente con la que crecemos y estamos todos contentos.

Y esos niños que son gorditos, o tímidos, o más lentos, quedan fuera no ya de las escuelas, sino de todas las artes marciales…
¡Claro! Ese ese es otro buen punto. Eso es muy importante. Antes en Kendo Ecuador no nos interesaba competir, decíamos con tal de mejorar como persona, venir sentirme bien y ya. Hasta que algunos senseis que venían decían “pero haciendo así bonito, elegante y con buen corazón pueden ganar”. Y ahí nos dimos cuenta de que en los latinoamericanos como equipo femenino siempre hemos estado en el podio, y eso dio como una motivación a todos, equipo masculino y femenino para seguir.

¿Tienen todas las categorías competitivas? Niños, juniors…
Sí, el año anterior recién salimos a un Latinoamericano con niños, igual por el financiamiento, pero este año tendremos en abril el campeonato infanto juvenil y esperamos que con eso vengan más niños.

¡Faltan octavos danes ya!
¡Jaja, ojalá con el tiempo! ¡Full amor al kendo!

 

2 Comments

  1. Pedro Lizardo (FVK)

    03/02/2014 at 2:25 pm

    Que buen post! es agradable y reconfortante ver como a pesar de todas las difiicultades, se cultiva y se transmite con pasion esa mistica que define en gran parte al Kendo Latinoamericano. Es una historia que se repite en muchos paises de la region. Un saludo desde Venezuela para todos los kenshis en Ecuador

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