Empezaron a entrenar en 2008. Son de Medan, capital del estado de Sumatra, en Indonesia, un país con 30 años de historia kendoka, como España poco más o menos.

En 2010 decidieron grabar sus clases, y abrieron su perfil de Facebook. Les sigo desde que les encontré y ver cómo algunas de sus estudiantes han pasado del chándal al shinai y del shinai al bogu me pone tan contenta como cuando lo veo en casa, porque para mí Tania, Ayumi y sus compañeros ya son viejos conocidos. El kendo es lo que tiene.

No es habitual que uno se atreva a compartir sus primeros pasos en nada, pero ellos lo hicieron.