Campana y se acabó. En verano la mayoría de los dojos de kendo y iaido cierran, o cuanto menos cambian los horarios y los programas. Mawari Geiko, Kendo no Kata, Tameshigiri. Y por supuesto, empieza el Kendotour. El kendo en España crece, y a pesar de la crisis los cursos también; o precisamente a causa de ésta. Hace pocos años los kendokas de la periferia tenían que organizar una caravana con camellos para desplazarse a dos o tres cursos de verano, con el gasto consiguiente: este año, a las citas habituales se han sumado varios seminarios por todo el territorio español, de manera que el viaje (y el dispendio) se hacen cada vez más llevaderos.

Kendo en verano

Ah, la zuave caricia de la briza en la pizina de Huezca…

Lo normal es que aproveches el verano para descansar y hacer alguna actividad complementaria. El físico: eso que SIEMPRE decimos que este año sí que sí, que además nos hace falta. Que de este año no pasa. Para que no pase, hemos preguntado a los cuatro colegas de siempre investigado entre las actividades favoritas de los kendokas y añadido alguna propuesta más que podamos aprovechar sin gastarnos más dinero del que ya nos cuesta el vicio, y que pueda involucrar a la familia, esa gente con la que a veces te cruzas en casa yendo y viniendo de entrenar:

1. Corre como un cobarde: Se puede hacer solo (aunque dicen que mejor acompañado), es barato (según) y además no necesitas más que unas nociones básicas. Eso es lo que convierte al running en una actividad potencialmente peligrosa. Como somos deportistas con algo de experiencia, daremos por hecho que sabemos cuándo no salir a correr y que estamos acostumbrados a medir fuerzas. Este tutorial de Vitonica para corredores novatos os vendrá muy bien. Correr contribuye a mantener los músculos y huesos de las piernas, y nos ayuda a no perder forma física.

2. No pain no gain. Si no sales de vacaciones aprovecha alguna oferta de gimnasio. Consejo: aunque te cueste un poco más, si no haces fitness habitualmente busca un gimnasio con monitor. Explícale que haces kendo y los músculos que trabajamos. O mejor todavía si tienes una rutina de físico que te haya pasado tu profesor o senpai. Si prefieres el aire libre, lo tuyo este verano es el Street Workout. Hay cada vez más grupos que aprovechan el mobiliario urbano para entrenarse.

3. CHOF. Es llegar el verano y tirarme al agua. Bueno, y en invierno también. Aunque este verano no hago series de resistencia, El Bebé y yo aprovechamos para hacer nado suave siempre que podemos. Pero cuidado: nadar, como correr, puede ser una actividad perjudicial si no se hace bien. Acabarás teniendo tirones y hasta alguna lesión en las cervicales. Si hace mucho que no nadas, apúntate a un cursillo aprovechando que es temporada. O prueba el acondicionamiento acuático: pasado el primer rato de corte, seguro que repites.

Que sí, hombre

4. Échate al monte. Hace buen tiempo, puedes ir en familia o con amigos. Harás piernas, oxigenarás y puedes combinarlo con otrros deportes, desde la bicicleta hasta correr (y para los más orientalistas, es el escenario perfecto para el Chi Kung). Y para no olvidarse del tren superior, mi manía es el piragüismo y el kayak, ahora que todavía quepo en el chaleco. Hago aguas tranquilas allí donde voy de vacaciones, siempre que tengo oportunidad.

La revista Karate Bushido ha publicado este interesante vídeo, dirigido por un preparador físico, con varias opciones que van desde HIIT hasta boxeo:

Pero, como siempre, la última palabra en esto la tienen, por este orden, tu instructor, tu médico si es el caso, y tú mismo. El verano también es un buen momento para descansar, porque se pasa en mucho menos de lo que crees.