¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Imagínatelos a todos desnudos: controlar la ansiedad, o no

Son unos gansos. Hablo de mis compañeros, con o. No hay quien haga carrera de ellos. Vas a entrenar y te encuentras participando en el Festival de la Coña Marinera. Y ESE DÍA estaba recién armada, esperando en mi sitio a que todo el mundo ocupara el suyo en la doble fila de los geikos cuando uno de ellos, sin mediar palabra, se acercó como a decirme algo y me calzó un men como un castillo.

Y ahí empezó la fiesta.

La ansiedad en kendo: a Marge Simpson también le pasa, y eso que no hace kendo, y por eso acaba haciendo un viaje a Rancho Relaxo

¿Necesitas urgentemente ir a Rancho Relaxo?

Saki ya empezó a escribir sobre la influencia del estrés en el rendimiento deportivo. Como el colesterol, existe una ansiedad “buena”, natural, que surge como reacción a ese estrés, y una ansiedad chunga, la patológica. La primera se puede controlar de forma instintiva: la segunda no.  Aparece cuando una situación se convierte en  traumática e impide las reacciones naturales. Si alguna vez has perdido el control de los movimientos, te ha costado respirar o has hiperventilado, se te ha alterado el pulso o directamente te van al galope las palpitaciones, o todo junto a la vez, has entrado en el terreno del pánico. Lo que te pasa es lo que tu abuela llama un parraque, las famosas un ataque de ansiedad, y los kendokas una putada.

Los ataques de pánico, según el DSM-IV, son muy intensos pero de corta duración. Eso fue lo que me ocurrió a mí en la historia del principio: salí huyendo con mi pobre compañero detrás, ambos todavía con el men puesto. Unos minutos después estábamos haciendo nuestro primer combate. Sin embargo, la ansiedad es más compleja y los efectos fisiológicos duran más.

Si haces kendo, y sufres un trastorno de ansiedad generalizada (que es como la psiquiatría define a los procesos de ansiedad recurrentes y repetitivos), es posible que lo te provoca ansiedad no tenga nada que ver con la práctica. Aun así, también es probable que en los momentos más agudos te resulte difícil entrenar; o que la presión de un examen o un campeonato, que nos causan nervios a todos, a ti te disparen los gatillos.

¿Y cómo saber si tienes ansiedad? La Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad habla de síntomas fisiológicos (como los que hemos mencionado arriba) y también fuertes conmociones emocionales. También se pueden dar dificultades para dormir, tensión en la espalda, y hasta una debilitación de tu aparato digestivo o inmunitario. Porque la ansiedad desgasta; lo cual también te pasará factura en tu kendo. Si alguna vez has pasado por algo así, lo mejor es que acudas a tu centro público de salud y hables con tu médico de familia, que te atenderá estupendamente. La SEAS también dispone de un servicio de orientación a través de e-mail que puedes utilizar. En función de la intensidad del trastorno y de sus causas, puede que te receten algún ansiolítico o te recomienden psicoterapia. Se trata de algo que le ocurre al 20% de la población adulta: no estás loco por padecer algún tipo de ansiedad, y si resulta que lo estás, bueno, haces kendo. Muy normal no eres.

Hay quien recomienda evitar el exceso de azúcares y bebidas con cafeína. También hacer ejercicio. Ejercicio yo hago un rato, y después de dos décadas largas de trabajar con mi ansiedad, aún no sé cómo controlarla y mucho menos evitarla; pero la herramienta que más me ha servido es aprender a detectar los procesos, ni más ni menos. Llego a entrenar con ellos puestos, o me los encuentro en el dojo, y procuro no hacerles mucho caso. Aunque vosotros leéis esto en lunes, yo lo escribo un viernes por la mañana, tras una clase nocturna cuyo último combate hice con las palpitaciones a toda pastilla. Pero hacemos kendo con todo, y a la larga aprendes a adecuar lo que le exiges a tu cuerpo en  cada momento.  Terminé ese combate, como muchos otros, y tanto mi compañera como yo trabajamos nuestros puntos.

Ayer uno de los gansos me dijo “Date la vuelta un momento”. Obedecí, y allí estaba el otro ganso calzándome, otra vez, un men como un castillo. Un día nos van a llamar la atención.

2 Comments

  1. luis aranda( españa)

    11/02/2013 at 2:17 pm

    Buenas, tanto la ansiedad, como los procesos mentales que nos afectan a todos en mayor o menor medida ante situaciones de estres siempre me han llamado la atencion.

    Antes de empezar en 2011 con el iaido y el kendo, practique judo desde los 9 hasta los 34 años y en todo ese tiempo, no he parado de competir. a medida que los campeonatos ganaban en importancia, o bien tenia que defender titulo con la presion que eso añadia. Recuerdo que sufria una especia de estres fisico que se me reflejaba en un salpulido en los pies, en la zona del empeine, y que me generaba unas heridas y rozaduras importantes!

    Eran tales los nervios, que durante los combates, no sentia dolor o molestia alguna, pero al acabar cada campeonato, daba miedo verme los pies!

    Cansado tras varios campeonatos de acabar echo un cristo, comence a pensar en ello, a intentar aislar las causas, puesto que al entrenar en el dojo, por muchos combates potentes o intimidantes que realizase jamas sufria la mas minima herida o molestia! por lo que sabia que todo estaba en mi cabeza, en los miedos que yo mismo me creaba, como suele decirse, el enemigo estaba dentro de mi. Y es a mi a quien me enfrente en lo sucesivo!

    Me di cuenta que los primeros efectos de la ansiedad y del consiguiente cirio que me sobrevendria en los pies, se acentuaba y multiplicaba justo en los 30 minutos previos a la competicion. He de decir que yo no percibia conscientemente una sensacion de miedo, no es que estuviese aterrado, ni que pensase que no tendria nada que hacer contra mis oponentes, puesto que en general, se me han dado bien siempre las competiciones. basicamente, deduje que ante la inminencia de una situacion que pone a prueba todos los sentidos y hasta el ultimo musculo de tu cuerpo, el cuerpo reaccionaba asi.

    Asi que realice por mi mismo un ejercicio mental que me enseñaron cuando practique de mas joven durante un año, budotaijutsu. Este ejercicio al menos la primera vez se hace conducido por alguien que ya sabe de el, para ayudarnos a crearlo y posteriormente, lo realiza cada uno mentalmente cada vez que lo necesita o sabe que se enfrentara a una situacion de ansiedad o estres.

    En realidad, es muy sencillo, tan solo consiste en cerrar los ojos y dejarse guiar. quien te guie, te dirige relajandote, haciendo que respires profundamente, te dice que sientas como sales de tu cuerpo y te elevas, que sientas como tu cuerpo se dirige hacia un lugar creado por ti, tan grande o tan pequeño como desees! Abierto o cerrado, lo puedes rellenar mentalmente tanto como desees, con todo aquello que te gusta o te hace sentir bien! Y por supuesto en el se encuentra todo aquel que te hace sentir bien, como pudiera ser que estes solo!

    La sensacion de generar un lugar de paz absoluto, donde todo nos resulta agradable, todo es hermoso y donde todo esta creado para favorecernos, resulta como minimo revitalizador!

    Cuando ya has creado ese lugar, que puede ser continuamente remodelado, pues la finalidad es hacernos de remanso de paz, solo necesitas cerrar los ojos unos segundos, respirar hondo un par de veces y llegar a ese sitio que nos da paz y tranquilidad. en la medida en que lo tomemos en serio, el efecto somatico sobre el cuerpo resultara muy evidente!

    Desde entonces, no volvi a sufrir nunca mas ante la inminencia de ninguna competicion, ninguna sensacion de ansiedad, nervios si naturalmente, pero como dices en el post, hay unos nervios controlables y diria yo que muy beneficiosos, porque nos aportan gran capacidad de concentracion.

    Si el ejercicio anterior nos parece excesivamente mistico y preferimos algo mas “terapeutico” en realidad tendremos que hacer algo parecido, atacar a nuestro subsconsciente, atraves del consciente, para que el segundo deje huella en el primero.

    Toca sincerarnos con nosotros mismos, recnocer cuales son los miedos: me ganara? yo quiero ganar, pero creo o pienso que el otro es mejor! quedare en ridiculo? he hablado mas de la cuenta cuando hablo de lo bueno que soy y lo que iba a ganar este año? y si pierdo? se reiran de mi? me daran la espalda por haber sido tan fanfarron? me quedare atras tecnicamente? estan avanzando los demas mucho mas rapido que yo? las preguntas pueden ser miles, y hemos de sincerarnos con nosotros mismos! si lo hacemos y somos honestos en cuanto al punto donde estamos, en cuanto a nuestra calidad tecnica y sus actuales limitaciones, combatiremos en paz con nosotros mismos y nuestros cuerpos nos ayudaran en lugar de ponerse en nuestra contra!

    Basicamente se puede reducir todo a estar en paz con uno mismo!

    Eso si, no digo con lo anterior, que cuando sepamos ver nuestras actuales limitaciones tecnicas, acabemos sin mas por aceptarlas por pura resignacion.
    Cuando estemos a punto de competir, tenemos que saber que si de uno al 10 soy actualmente un 5, pues soy un 5 y lucho desde ahi! pero ya dependera del caracter y el orgullo de cada uno, tras volver al dojo, rebelarse contra tu actual techo y negarte a quedarte estancado. eso si, cada punto de calidad, exije un mayor sacrificio!

    “Mientras tu descansas, tu adversario entrena, mientras tu duermes, tu adversario sueña que entrena”

    Si os gusta el manga o lo habeis visto, siempre he asumido una personalidad como la de vegeta, nunca es el mejor, siempre tras cada aumento de fuerza o tecnica, llegaba alguien y lo tumbaba. a su lado tenia un rival que siempre le llegaban las cosas de forma natural, por puro talento, que tambien entrena, pero que parece que mientras tu subes 3, su adversario siempre subia 4. el resto de personajes o rivales, tras 2 o tres de esas subidas de potencial, quedaban todos por el camino, pero lo verdaderamente valioso de vegeta es que era el unico capaz de seguir al mejor, no por lo mucho que entrenaba, que tambien, sino principalmente por tener una mente ganadora, poderosa, capaz de rebelarse una y otra vez contra cualquier techo o barrera que intentara frenarlo!

    Perdon por la extension, pero habria tantisimo de que hablar sobre la fuerza mental y la capacidad para modelar nuestra mente como aliada en lugar de enemistarnos con ella!

    un saludo

    • Hola Luis, muy interesante tu comentario, de perdón nada. Me ha recordado a este post , que no es mío sino una traducción de una web de MMA (uno de cuyos autores también hace kendo). Habla de trabajar sobre la respiración para bajar el sistema parasimpático, tanto si se te ha acelerado por ansiedad o nervios como si no.

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