Del 14 al 17 de noviembre de 2013 se celebrará en Medellín, Colombia, el III Campeonato Latinoamericano de Kendo. De aquí a entonces esperamos dedicar un post a cada uno de los países participantes.

Como en Chile, Brasil o Perú, la comunidad nikkei mexicana es numerosa (más de 5000 personas en el último censo) y lleva integrada en la historia del país más de un siglo. La Federación Mexicana de Kendo habla de primeros núcleos de práctica ya en 1900, que desembocaron en dojos formales hacia 1975. Algunos de los instructores de aquella década continúan en activo, como Tadahiro Morita en Puebla.

El profesor Guillermo Hoffner, uno de los pioneros del Budo mexicano

De la unión de aquellos cuatro dojos surge la Federación Mexicana de Kendo y el primer Campeonato Nacional, en 1980, al amparo de la Asociación Nacional de Karate, como ocurre todavía hoy en otros países en los que el kendo no tiene federación propia. Los kenshis mexicanos enviaron su primera selección nacional al año siguiente, al Campeonato del Mundo de Sao Paulo.

La comunidad mexicano-japonesa impulsó la colaboración bilateral, de manera que a lo largo de estos cuarenta años los kenshi mexicanos han disfrutado de visitas y residencias frecuentes de maestros japoneses, y más recientemente, también coreanos. La siempre minoritaria práctica del iaido quizá haya sido la más beneficiada en este caso, ya que estuvo presente casi desde el principio. Algo que no ocurre en países donde la implantación del kendo resulta algo más complicada.

Actualmente, la FMK cuenta con 14 dojos afiliados, repartidos por los 32 Estados mexicanos. También existen al menos un dojo de Jodo y de Kyudo, y de manera todavía informal, algunas prácticas de Naginata. El Distrito Federal acogió el II Campeonato Latinoamericano, en 2011. La FMK recibe el apoyo oficial del Comité Olímpico nacional prácticamente desde su fundación. Son frecuentes los dojos universitarios y escolares, y la franja de edad de los kendokas es muy amplia.

Se podría decir que en general el kendo en México goza de buena salud y apoyo social; sin embargo, sorprenden las cifras de practicantes federados en comparación con el número de dojos: no pasan de 600. Las corrientes de pensamiento en la FMK no son unívocas, y algunos clubes, pocos, entrenan al margen de los canales mayoritarios. También el Instituto Niten del brasileño Jorge Kishikawa tiene sucursales en el país. Y los kenshis mexicanos no son inmunes a la obligada ración de tabloideo y desinformación.

En todo caso, el kendo en México sigue creciendo. El vídeo que hemos elegido, aunque de mala calidad, tiene un valor emocional considerable y refleja los esfuerzos de la comunidad kenshi mexicana: niños y mayores en la concentración de la FMK de 2009, con Yamanaka sensei como maestro visitante. Fue la última de su clase y esperamos saber muy pronto de su reanudación.

 

Este post pudimos escribirlo gracias a la colaboración de David Ramírez, kenshi mexicano, que nos ha permitido  entender algo mejor la información corporativa. Gracias a todos los que como él nos leés desde el otro lado del Atlántico y nos ayudáis a estar un poco más cerca unos de otros.