¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto (o seis cosas que hacer en junio cuando estás lesionada)

NEGACIÓN. Te levantas y de buena mañana sientes ese dolorcillo hormigueante en la planta del pie. Y te acuerdas de esa clase en particular, de ese fumikomi mal hecho. De todos esos fumikomis mal hechos. Pero no te ha podido pasar a ti, qué va, si ya te dolía en marzo preparando el examen, hombre, y en abril preparando el campeonato. No puede ser. Pero resulta que sí que es, que tienes una fascitis plantar como un piano, y pasas al estado de CABREO. Luego estás unas semanas intentando ir a entrenar por lo menos iaido; o flojito (NEGOCIACIÓN) así sin fumikomi… hasta que haces el primer jigeiko y te tienes que salir. Pasas una semana más subiéndote por las paredes (es un decir) y lamentándote, y cuando te haces a la idea de que la fascitis ha venido para quedarse un rato sacas la pelota de tenis, la bolsa de guisantes congelados y pides cita con tu fisio.

Pero resulta que sí que es, que tienes una fascitis plantar como un piano, y pasas al estado de CABREO. Luego estás unas semanas intentando ir a entrenar por lo menos iaido; o flojito (NEGOCIACIÓN) así sin fumikomi... hasta que haces el primer jigeiko y te tienes que salir. Pasas una semana más subiéndote por las paredes (es un decir) y lamentándote, y cuando te haces a la idea de que la fascitis ha venido para quedarse un rato sacas la pelota de tenis, la bolsa de guisantes congelados y pides cita con tu fisio.

Avezado kendoka practicando midori geiko

Lo malo de lesiones como tendinitis o fascitis es que no son demasiado dolorosas. No te sientes lesionada y crees que con una semana de reposo podrás volver a entrenar… hasta que entrenas o conduces 20 minutos. En mi caso, voy para tres semanas sin kendo ni iaido y me temo que todavía me queda otra de baja.

¿Qué cosas puedes hacer durante una lesión como esta?

1.- Estarte quieto y cagarte en todo. Va a pasar, no te resistas. Pasa el cabreo como puedas y cuanto antes, y antes también te pondrás a curarte que es lo que tienes que hacer.

2.- Estudia. Kendo es hacer, hacer y hacer, ya lo sabemos. Pero igual que estos últimos meses he empezado a tomar nota del trabajo, estas últimas semanas he tratado de repasar los apuntes de la kendolibreta y a leer algo más sobre kendo. Uno de mis mayores temores al lesionarme era perder, más que habilidades, continuidad de trabajo. Repasar lo último que he trabajado y pensar un poco en algunas cosas pendientes no me está viniendo nada mal.

3.- Lee. Saber lo que anda haciendo (y enseñando) gente como Geoff Salmon ayuda a pensar en los deberes pendientes. También lo que están pasando otros blogokas, como los que enlazamos en la columna derecha. Lo que le sucede a uno, y cómo lo soluciona, sirve  a otros.

4.- Físico dominguero. Una ventaja de tener sólo fascitis plantar (en vez de haberte roto la crisma) es que puedes seguir haciendo físico. No correr ni hacer rutas senderistas, desde luego, pero sí nadar y ejercitarte en casa.

Nadar se hizo complicadísimo en Madrid a partir del 15 de junio. Cerró la piscina de invierno, abrió la de verano, y padecimos una ola de frío que hacía que dormir con manta fuera algo de lo más normal. Hace una semana más o menos empezamos a nadar al fresco. Si todo va bien, espero ir a diario  mientras no pueda entrenar: por lo pronto sigo en 300 metros combinando braza y crawl, y luego algo de buceo para recoger mis pulmones del fondo de la piscina.

En el físico casero, que ahora puedo practicar todos los días, sí he notado una progresión ligera comparado con el mes pasado. Percibes mejora en tus abdominales no sólo porque puedas hacer más series (estoy en tres de 30+30), sino porque puedes hacerlas mejor. El arco de subida y bajada disminuye, y también puedes aumentar la frecuencia entre series. Lo que antes te llevaba la vida ahora puedes rematarlo en media hora. He podido comenzar oblicuos, que en mayo no hubo manera; y dos series de ridículo espantoso sentadillas y fondos.

He aprovechado para aprender algo sobre estos ejercicios para no lesionarme más: esta clase de ejercicios fáciles de hacer son los que, lógicamente, se acaban haciendo mal. A mí me resultó especialmente útil este artículo de Running.es sobre abdominales isométricos (que constituyen ahora la mitad de mis series).

5.- Aprende ejercicios nuevos. Traducir la crónica del seminario de Kobayashi sensei estando lesionada me dio la idea de tratar de repetir sus ejercicios para tríceps y suburi. Se hacen más sencillos cuando los puedes hacer con la mancuerna, y entiendes cosas que no terminabas de visualizar leyendo el artículo, como la inversión de las manos.

6.- Taller. Los shinais que necesitan un repaso; hidratar bien los kotés para el verano; limpiar el bogu o hacer algún remiendo a la ropa. Ahora no tengo la excusa del tiempo para pasar del mantenimiento, así que…

7.- Disfruta del tiempo libre. Si entrenas más de tres días a la semana, seguro que tienes unas cuantas cosas pendientes en casa. Nosotros hemos aprovechado para limpiar el frigorífico. En serio: desconectar no viene tan, tan mal. He ido a visitar a mi familia. He tomado café con mi prima, con mi madre, con varios amigos. He salido a cenar por ahí y he ido a exposiciones. Todo lo que va a ser imposible hacer en cuanto vuelva a entrenar.

2 Comments

  1. Buen recopilatorio. Ánimo, Aranchina, que en nada se pasa! :)

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