Quien más quien menos todos pasamos al menos un par de horas a la semana atendiendo las clases magistrales de Youtube sensei. A pesar del público congregado al fondo en los vídeos que compartimos en Facebook, expertos como Diane Skoss o Dave Lowry sostienen que menos del 3% de los japoneses practican alguna escuela marcial antigua, y que muy pocos más las conocen. Los problemas de transmisión se agudizan cuando disminuye tanto el número de interesados como (y cada vez más) el número de maestros con autoridad para otorgar ésta. Paradójicamente, la sociedad global ha expuesto estas prácticas como nunca fuera de Japón. Es dentro de esta paradoja donde surge The Bujutsu Filming Project.

 

Detrás de este proyecto documental, aún en fase de preproducción, se encuentra Steven Radzikowski, budoka neoyorquino establecido desde hace 20 años en Japón.  Los últimos cuatro años se ha venido dedicando al diseño, fotografía, y gracias a su propia condición marcial a documentar un importante número de enbus. En 2012 su archivo se transformó en Gudkarma Films y nació The Bujutsu Filming Project: un documental multimedia, online y con licencia Creative Commons del cual ya hay material disponible en la red.

El proyecto de Radzikowski no es una película al uso, y en vídeos como este puede apreciarse su propio aprendizaje con la cámara. No obstante sus planos ofrecen la perspectiva que sólo desde el conocimiento profundo de la práctica se puede imprimir al rodar. El momento justo, el montaje necesario para entender qué estamos viendo (con la dificultad añadida de estar rodando con una sola cámara). Su creador viene del mundo de la fotografía y eso se nota para bien y para mal.

Quien más quien menos todos pasamos al menos un par de horas a la semana atendiendo las clases magistrales de Youtube sensei. A pesar del público congregado al fondo en los vídeos que compartimos en Facebook, expertos como Diane Skoss o Dave Lowry sostienen que menos del 3% de los japoneses practican alguna escuela marcial antigua, y que muy pocos más las conocen. Los problemas de transmisión se agudizan cuando disminuye tanto el número de interesados como (y cada vez más) el número de maestros con autoridad para otorgar ésta. Paradójicamente, la sociedad global ha expuesto estas prácticas como nunca fuera de Japón. Es dentro de esta paradoja donde surge The Bujutsu Filming Project.     Detrás de este proyecto documental, aún en fase de preproducción, se encuentra Steven Radzikowski, budoka neoyorquino establecido desde hace 20 años en Japón.  Los últimos cuatro años se ha venido dedicando al diseño, fotografía, y gracias a su propia condición marcial a documentar un importante número de enbus. En 2012 su archivo se transformó en Gudkarma Films y nació The Bujutsu Filming Project: un documental multimedia, online y con licencia Creative Commons del cual ya hay material disponible en la red.  El proyecto de Radzikowski no es una película al uso, y en vídeos como este puede apreciarse su propio aprendizaje con la cámara. No obstante sus planos ofrecen la perspectiva que sólo desde el conocimiento profundo de la práctica se puede imprimir al rodar. El momento justo, el montaje necesario para entender qué estamos viendo (con la dificultad añadida de estar rodando con una sola cámara). Su creador viene del mundo de la fotografía y eso se nota para bien y para mal.      Chikubujima Bojutsu en el santuario de Kashima (C) Gudkarma Films  Hasta el momento, el proyecto ha sido financiado por la venta de merchandising y trabajos de diseño para dojos. Esta campaña de crowfunding en Indiegogo pretende facilitar la compra de una segunda cámara y material técnico, así como financiar los viajes a los diferentes taikai dentro de Japón. De esta microcampaña no depende la continuidad del proyecto, pero sí, probablemente, los estándares de calidad que el cineasta se ha propuesto. Puestos a hacer algo, habrá que hacerlo bien. Hasta la fecha, Gudkarma ha publicado unos 30 vídeos: algunos contenidos seguirán siendo gratuitos y otros serán de acceso exclusivo para los micromecenas. El objetivo final parece un tanto inabarcable, pero parte del camino ya está recorrido.  Para contribuir al desarrollo de The Bujutsu Film Project hace falta tener cinco dólares y una cuenta de Paypal.

Chikubujima Bojutsu en el santuario de Kashima (C) Gudkarma Films

Hasta el momento, el proyecto ha sido financiado por la venta de merchandising y trabajos de diseño para dojos. Esta campaña de crowfunding en Indiegogo pretende facilitar la compra de una segunda cámara y material técnico, así como financiar los viajes a los diferentes taikai dentro de Japón. De esta microcampaña no depende la continuidad del proyecto, pero sí, probablemente, los estándares de calidad que el cineasta se ha propuesto. Puestos a hacer algo, habrá que hacerlo bien. Hasta la fecha, Gudkarma ha publicado unos 30 vídeos: algunos contenidos seguirán siendo gratuitos y otros serán de acceso exclusivo para los micromecenas. El objetivo final parece un tanto inabarcable, pero parte del camino ya está recorrido.

Para contribuir al desarrollo de The Bujutsu Film Project hace falta tener cinco dólares y una cuenta de Paypal. También puedes darlo a conocer en tu dojo o entre tus conocidos.