¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Category: Diversidad Funcional (page 1 of 3)

Budo adaptado y todo lo que anteriormente se conocía como ¿dis?capacidad.

Pon un cascao en tu dojo: nueve ventajas del Budo inclusivo

¡Acción mutante! ¡Hajime!A principios de verano fuimos a visitar a nuestros amigos de Kaizen Iaido. Estuvimos un buen rato practicando San Po Giri, el séptimo kata de ZNKR Iai.

Tres direcciones, tres enemigos. Izquierda, derecha… y no hablemos del juego de pies. LA FIESTA para un disléxico.

En un momento dado, Gonzalo, que llevaba el entrenamiento, me dijo: “espera un momento”. Y me explicó el orden y la dirección de los pies paso a paso. Lo curioso es que, según me contó después, nunca se le había ocurrido explicarlo de esa manera. En ese sentido mi diversidad funcional y mi dislexia fueron una ayuda para mejorar las técnicas de otros (empezando por mi señora que estaba al lado), y le ayudaron un poco a él a enfocar el kata de otra manera.

Así que de vuelta a casa estuvimos pensando en estas cosas de la integración y la discapacidad. Siempre pensamos que una persona discapacitada puede ser bienvenida a pesar de su discapacidad… Pero ¿y si pensáramos en la discapacidad como una ventaja en lugar de como un inconveniente?

Por ejemplo:

1. Hay que decirlo: una cuota es una cuota.

2. Ya tendrás varios cascaos dentro de tu dojo y ni te habrás dado cuenta. El día que matricules a un cascao digamos “oficial” (visible), algunas particularidades que no entendías tendrán sentido.

3. ¿Buscas gente fiel y comprometida para tu dojo? Pues los alumnos cascaos somos en esto… lo mismo que los demás.

Algunos estamos un poco hartos de que los medios digan que somos más cariñosos, que tenemos más espíritu de superación, más comprometidos o que tenemos un sexto sentido. Vamos, que puede que tu alumno cascao se dé de baja a los pocos meses porque el kendo o el iaido no eran lo suyo.

¡Que pagas la cena y lo mismo va y te deja!

4.  Algunos cascaos pagamos menos a Hacienda. Y esto es PERFECTO para calentar a la gente antes de los keikos.

5. Tendrás que improvisar. Y aplicarás lo que descubras a tu didáctica, lo cual te ayudará con todos tus alumnos.

6. Queda bonito presumir de un dojo inclusivo ante amigos y conocidos.

7. Aunque te imponga al principio, no necesitarás mucho más esfuerzo que para trabajar con otros principiantes. Quizá algo más de imaginación.

8. El SUBIDÓN. Cuando tu cascao empiece a progresar, para qué engañarnos: te sentirás muy satisfecho. No sólo por su progreso, sino porque habrás ayudado un poquito a que las personas que funcionamos distinto demos un paso más hacia la igualdad de oportunidades.

9. Tu nicho de potenciales alumnos aumenta. ¿Te imaginas a diez ciegos con katana?

Este sábado, los quehacesQUEkas estuvimos apoyando de nuevo la VIII Marcha por la Visibilidad convocada por el Foro de Vida Independiente. Se celebró simultáneamente en España y Portugal. Puedes leer el Manifiesto aquí, y si lo deseas, enviarlo a tus representantes políticos y comunitarios.

Keiko: Nanami Miyasaka (y el enésimo “querer es poder”)

¿Os imagináis un keiko sin oír tu kiai? ¿Sin escuchar el PUM de los fumikomi? A sus 16 años, Miyasaka-san está acostumbrada a hacer eso desde los diez. O más bien, oye su kiai y el de sus oponentes con manos y pies:

Lo que veis es un reportaje del programa News Zero, de la cadena Nippon TV Broadcast. Miyasaka ha participado por primera vez en el Campeonato Japonés de Kendo Junior junto al equipo de su instituto de Tokio, el Nittai-Ebara. Es la única alumna sorda de su clase, y la única kenshi sorda del dojo. En este artículo del blog de la Comunidad Sorda de Japón Miyasaka cuenta que, al no poder percibir la presión de su oponente por el kiai, su técnica consiste en llevar la iniciativa del ataque y no plantearse mucho más. Lo que, como a cualquiera de nosotros con nuestras técnicas, a veces le sale y a veces no. Quiere seguir haciendo kendo y enseñando kendo en el futuro a personas sordas, algo común entre muchas personas con diversidad funcional que, llegado el momento, sentimos el deseo de abrir camino a otras.

Kendo discapacidad: Nanami Miyasaka, kendoka sorda que usa lengua de signos

Captura del reportaje

Y como aquí no hablamos japonés (de momento) decidimos pedir ayuda para entender a Miyasaka-san a Cristina Marcos Arias, buena amiga de este blog, doctora en Bioquímica y socia de la hoy extinta APSSBB, Asociación de Personas Sordas de Bilbao y Bizkaia y colaboradora puntual de Euskalgorrak. Cristina es sorda bilingüe y pudo entender algunos signos de Miyasaka-san, similares a la Lengua de Signos Española.

Y Cristina nos contó que lo que Miyasaka signa se parece muchísimo a los signos españoles para discriminación, marginación, depresión y barreras. Claro que cuenta mucho más, pero si os fijáis, Miyasaka no tiene intérprete de lengua de signos en clase ni en el dojo. Debe llevar una libretita para comunicarse con sus senpai, sus profesores y sus compañeras, que voluntariosamente le escriben las instrucciones.

Al contrario que en España y en la mayoría de países de América Latina, en Japón la LS no tiene ningún reconocimiento oficial. Ninguna institución pública tiene la obligación de proveer intérpretes (otra cuestión es si la ley se cumple en España). Tan sólo a partir de la preparación de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos Tokio 2020 han comenzado en 2014 cursos extensivos de interpretación. Y esto, que puede parecernos un detalle a los oyentes, no lo es para una joven que tiene que ir las 24 horas del día con un cuaderno; o como decía Cristina:

¿Haríais vosotros el Camino de Santiago de rodillas? Porque podéis, ¿verdad? Y entonces, ¿por qué una kendoka sorda tiene que escribir todo el rato?

Es habitual cuando vemos vídeos de personas con discapacidad practicando artes marciales el exclamar QUÉ CRACK!, qué espíritu de superación, ¡qué lección! O decimos que “le ha echado UN PAR“. Incluso en nuestra web, para presentar a Herberwest, escribimos que es “iaidoka, experto en pegarse con WordPress, hacer fotomontajes imposibles y en que, leyendo sus posts, te des cuenta de si a ti no te sale es porque no quieres.”

Eso es un error.

¿Por qué? Cuando lo hacemos, llevados de todo corazón por la admiración hacia su esfuerzo y la buena ejecución de esos katas o combates, inconscientemente estamos reforzando el discurso de la excepcionalidad. No es casualidad que este sea el único vídeo en que unas personas discapacitadas hacen kendo con un esfuerzo extremo y notable, aunque lo hagan “mal”. Y mira que hay vídeos de kendo con todo tipo de chorradas peculiaridades, desde patinaje sobre hielo a globos. Pero los discapacitados siempre son esos cracks: personas únicas, que hacen todo lo que nosotros podemos hacer. O como nos seguía diciendo Cristina:

No da ninguna tranquilidad hacer algo sabiendo que nos están quitando el derecho a fracasar y no sentirse mal por ello.

Por eso el enfoque de este reportaje es tan importante, porque Minasaka hace un kendo dedicado, rápido, intenso, y da un poco igual que gane o pierda el shiai.

Lo cierto es que hoy, en España, muy pocas personas con discapacidad pueden permitirse entrenar en entornos inclusivos. Cuando sucede, hay detrás una voluntad de acero por su parte, la de sus familias y la de los instructores, que muchas veces tienen que improvisar sobre la marcha para adaptarse. Nuestra Federación carece de programa permanente de formación en discapacidad, y eso que el Judo es olímpico, paralímpico y Special Olympic (¿por qué tiene que tener categoría aparte, y llamarse especial, el deporte para personas con discapacidad intelectual?). Asociaciones como la gallega SOLCOM atienden cada año casi un centenar de denuncias de padres y madres cuyos hijos con discapacidad son excluidos de actividades extraescolares y deportivas en el colegio, a veces por carecer de un elevador de silla de ruedas o no saber dónde alquilar un coche adaptado. O suceden cosas como que la chilena Carolina Pérez, tetrapléjica, aikidoka y campeona de tenis en silla de ruedas no pueda librar un torneo porque la pista carece de una simple rampa de acceso. Ningún periódico español tiene versión en Lectura Fácil. Nosotros tampoco, aunque es una tarea pendiente para esta temporada.

De los tres editores de este blog, dos somos personas con discapacidad reconocida. Podemos decir que hemos tenido mucha suerte, aunque la vida de una persona con discapacidad no debería regirse por la suerte o por la fuerza de voluntad… o no más que la de cualquiera. Por eso no creemos en el anuncio infame del chico del colacao con parálisis cerebral: puede hacer parapente pero no entrar a hacer pis en una discoteca o ni siquiera entrar con su silla, porque los bares de copas prefieren pagar la multa (si llega a haber denuncia) que adaptar un baño o perjudicar su imagen.

Muchas veces nos regañan por usar un discurso negativo en torno a la diversidad funcional. No creemos que sea así: sólo queremos valorar el esfuerzo de los budokas con discapacidad en su justa medida. Y sobre todo queremos que, más pronto que tarde, los kendokas, iaidokas, karatekas con discapacidad motriz, ciegos, sordos, autistas o con discapacidad intelectual puedan ser una realidad tan numerosa que no nos sorprenda que hagan bien un kata o nos aticen el men de nuestra vida. O que si lo hacen igual de mal que nosotros… pues dé lo mismo.

Si quieres más información sobre deporte y discapacidad:

Foro de Vida Independiente y Divertad

Asociación SOLCOM – Diversidad Funcional y Derechos Humanos

Nosotros También

Disability in English, not unlike a lot of diversity

Cuando realizas una actividad cualquiera te crees una pequeña diversidad en medio de un mar de homogeneidad. Las artes marciales son un ejemplo. Si además ejercemos una disciplina  minoritaria la pequeña isla donde crees que estas se vuelve más pequeño todo: ¿Kendo, Iaido? ¿QUÉ? Nada más refrescante que hacer una buena búsqueda por la red para darte cuenta de que tu pequeña isla está rodeada de cientos de otras pequeñas islas.

¿Por que tanta cháchara? Porque he descubierto esta enormidad de blog sobre artistas marciales discapacitados diversos funcionales, editado por otro artista marcial, el señor Kondo: Martial Artists With Disabilities.

La pucha.

Erik Kondo es lesionado medular y por eso utiliza silla de ruedas desde los 19 años. Practica Jiu Jitsu desde que tenía 30, así que empezó ya con la paraplejia puesta. Tiene poco más de 40, es tercer dan y ha diseñado un sistema de defensa personal llamado NOT-ME, pensado para personas con movilidad diversa o reducida y que enseña también en institutos para enfrentarse a acosadores y abusones.

Cuando realizas una actividad cualquiera te crees una pequeña diversidad en medio de un mar de homogeneidad. Las artes marciales son un ejemplo. Si además ejercemos una disciplina  minoritaria la pequeña isla donde crees que estas se vuelve más pequeño todo: ¿Kendo, Iaido? ¿QUÉ? Nada más refrescante que hacer una buena búsqueda por la red para darte cuenta de que tu pequeña isla está rodeada de cientos de otras pequeñas islas.  ¿Por que tanta cháchara? Porque he descubierto esta enormidad de blog sobre artistas marciales discapacitados diversos funcionales, editado por otro artista marcial, el señor Kondo: Martial Artists With Disabilities.  La pucha.  Erik Kondo es lesionado medular y por eso utiliza silla de ruedas desde los 19 años. Practica Jiu Jitsu desde que tenía 30, así que empezó ya con la paraplejia puesta. Tiene poco más de 40, es tercer dan y ha diseñado un sistema de defensa personal llamado NOT-ME, pensado para personas con movilidad diversa o reducida y que enseña también en institutos para enfrentarse a acosadores y abusones.

En un curso en AMMA en julio de 2013

Además de difundir la práctica de artes marciales en la diversidad funcional, también lucha contra el estigma de la silla de ruedas: ha conseguido que se retiren anuncios como este de Utah, que presenta las lesiones medulares como un castigo. De esos también tenemos en España: gente condenada a una silla de ruedas por algo que hicieron mal.

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Como decía la copla, ♫castigo de Dios♫

Entonces piensas en tus dificultades para la disciplina que ejecutas, y decides que son una mierda seca comparada con personas y sus webs que aparecen. O a lo mejor no, pero en cualquier caso lo haces más relativo, porque ya no eres el raro ni el diferente. Eres uno entre muchos, y todos estamos en el camino.

Por eso creo que el esfuerzo hecho por el sr. Kondo se merece vuestra visita.

En su blog hay un listado de artistas marciales con diversidades funcionales de todo el mundo, con enlaces a sus páginas personales y/o sus dojos para que otras personas se puedan poner en contacto con ellos. Uno de los más famosos es Baxter Humby, el campeón de Muay Thai. También tiene un listado de foros, referencias, asociaciones dedicadas a las artes marciales adaptadas, deporte adaptado, y también libros. Eso sí, todo en inglés. Os dejo con sus palabras:

Espero que este blog inspire a otras personas con discapacidad a iniciarse en artes marciales. Adicionalmente animo a los instructores y dueños de dojos a utilizar este blog como recurso para sus estudiantes con discapacidad, o para traer a estudiantes nuevos. Este blog no está completo en modo alguno: me encantaría saber de nuevos artistas marciales, o artículos, o enlaces o escuelas y organizaciones.

 

Por qué necesitas comprarte una bicicleta (y adoptar un perro)

Se prodiga poco, pero en su imprescindible blog de kendo EL PROFE STATHAM publicó hace tiempo el artículo “¿Qué ha hecho el kendo por mí?” que la mayoría de kenshis que conozco podríamos suscribir casi coma por coma. Si hay algo que los kendokas, que los artistas marciales tenemos en común, es que lo que aprendemos va mucho más lejos de lo que llega el zanshin de un men.

No sé si el kendo me ha hecho mejor persona o hago kendo porque quiero ser mejor persona. En todo caso no es algo que pueda juzgar yo: siempre hay cosas que podría hacer mejor, decir mejor. Sobre todo callarme más y mejor (es curioso que mi anticipación sea mi principal defecto con y sin el shinai en la mano, ¿eh?). Como musulmana tengo claro que Kendo es Jihad: lo que me pone más lejos de mis propias limitaciones y por tanto me acerca un poco más a Dios. Concretando, me hace pensar cada día en mis propios límites físicos y sensoriales y adaptarlos a mi trabajo: no creo en las grandes historias de superación de discapacitados con tres carreras, dos doctorados y varios trofeos. Superarse no es ser el mejor a pesar de: es simplemente ser, lo mejor posible, todo lo que una es.

Y por eso he aprendido a montar en bicicleta. A los 39 años, échale huevos.

Desde que heredé una Otero de cuarta mano en julio llevo ya tres caídas, una de ellas en Segovia, cuesta abajo, tipo proyectil. Todavía conservo todos los dientes. Mi único límite autoimpuesto es que el guantazo no sea lo bastante serio como para lesionarme, de modo que no suelo cogerla en ciudad, ni siquiera en carriles ciclistas. No pedaleo para hacer físico. Pedaleo porque es lo más difícil que haré en mi vida: sufro vértigo desde que nací y mi sentido del equilibrio es muy creativo. Así que mínimo una vez al mes me calzo un casco y me voy por ahí a superar el reto de hacer por lo menos cien metros en línea recta. Casi nada.

Todos peleamos a diario con impedimentos y frustraciones. Estas pueden acabar por ser letales: no puedo seguir porque no soy mu bueno; o no soy tan bueno como antes; o los hay más buenos. Como si los más buenos estuvieran a salvo. Cada vez que me pongo el casco las mato un poquito, y suelto lastre para cuando me pongo el men y tengo que pegarme conmigo misma para superar un rato más entrenando. “Hoy ya has hecho algo”, que diría EL PROFE BAJITO. Algo. Hoy. Ya podemos tatuarnos en la frente Ichi Go Ichi E, que se nos olvida (a mí, al menos) con asombrosa facilidad.

apisonadora

y quien dice un perro…

Mi perro, Brarn, que me ha acompañado en muchas excursiones por el campo, no ha podido ya correr detrás mío con la bicicleta. Con quince añazos, cien en tempo perro, uno tiene que cuidarse. Los últimos dos años he organizado mi agenda para pasar todo el tiempo posible con mis perros, que viven con mis padres. Y eso ha supuesto perder alguna clase de kendo y muchas de iaido. Todos tenemos expectativas y por lo tanto, igual que antes, todos padecemos frustraciones: mis perros, a quienes les importa un pepino que pase de grado o vaya a tal o cual torneo, me han enseñado a vivir un poco más en el momento. De modo que al final, todo lo que hacemos dentro y fuera del dojo es Budo si sabemos hacerlo.

Hace 50 días que murió mi perro, y 25 horas que murió nuestra gata. Toda mi familia colabora con protectoras y he participado en varios rescates: a veces llegas tarde y los animales que salvas sólo tienen tiempo de aprender lo que es un abrazo, una manta o un juguete y poco más. Pero nunca había experimentado tan de cerca la separación de mis mejores amigos.

Brarn, Rufo y Shira ya estaban en mi vida cuando cogí un shinai por primera vez. Uki y San llegaron más tarde (y por eso San, mi tercer gato, se llama San, una vez descartados Koté y Men). Todos han estado cerca los días que me desplomaba en el calentamiento, las noches que llegaba diciendo lodejolodejolodejolodejohoylodejo, y esos días de euforia que crees que van a durar eternamente hasta que vuelves a cagarla. Las últimas semanas he compartido con varios kenshis cierto miedo a no estar a la altura en el inminente ya curso con Eiga sensei. De la noche a la mañana el miedo ha desaparecido: no caben demasiadas emociones cuando te enfrentas al vacío. Lo cual, desde cierto punto de vista, también es una lección de kendo.

Así que no doy por perdidos ni uno solo de los días que he cambiado el dogi por unas zapatillas y he caminado con Brarn por las lindes infinitas de La Mancha.

 

Si te apuntas a lo de la bicicleta (o tu equivalente para matar demonios) pero no tienes claro lo del bicho, quizá quieras echar una mano a alguna protectora que te pille cerca. Yo tengo el honor de colaborar con La Bienvenida de Ciudad Real y PPP Mallorca que trabaja con pitbulls, los más injustamente tratados quizá de todos los perros. Hay directorios por comunidades autónomas como este.

La suerte del zurdo

Si hubiera más zurdos que diestros, todo sería al revés.

La vida de un zurdo suele ser jodidilla. Todo tipo de herramientas de lo más usual pueden llegar a ser un mini infiernito: tazas para diestros, tijeras para costura que te destrozan el pulgar, ratones de ordenador ergonómicos… para diestros, que provocan divertidas tendinitis. Y no hablemos de la herramienta profesional de la construcción. Al parecer todos los obreros de la construcción son diestros: me gustaría ver qué dice de eso el INEM.

Si hubiera más zurdos que diestros, todo sería al revés.  La vida de un zurdo suele ser jodidilla. Todo tipo de herramientas de lo más usual pueden llegar a ser un mini infiernito: tazas para diestros, tijeras para costura que te destrozan el pulgar, ratones de ordenador ergonómicos... para diestros, que provocan divertidas tendinitis. Y no hablemos de la herramienta profesional de la construcción. Al parecer todos los obreros de la construcción son diestros: me gustaría ver qué dice de eso el INEM.    O que de pequeño esa encantadora profesora de Infantil te diga a los 4 años que tienes que ser diestro por sus ovarios. Crecí en los ochenta y esas cosas todavía pasaban. Eso sí: yo tenía una madre con cabeza que a la profesora de Infantil  la mandó a hacer najas.  Aparte de esas cosas ser zurdo es la hostia. ¿El uso de la katana? Nos cuesta un poco menos que a un diestro. El uso de la mano derecha en la espada japonesa suele ser para orientar el corte, y la izquierda es más determinante en la velocidad y la potencia. Por eso escuchamos a menudo que "la mano izquierda manda".  Existe una dificultad extendida en kendo y iaido con el uso excesivo de la mano derecha en los cortes. Un zurdo no debería tener esa dificultad, o no en exceso.  Además, si usas la mano derecha, aparte de no hacerlo bien acabarás muy probablemente lesionado.  ¿Por qué? En realidad, el manejo de nuestra espada se basa en la ley física de la palanca:  Cuando aplicas una fuerza a través de un objeto de cierta longitud (como puede ser un iaito o un shinai) la forma de generar más potencia está en los extremo; uno donde aplicas la fuerza y el otro a dónde se transmite esa fuerza amplificada.  Cuanto más  cerca esté el punto de palanca, mayor será la fuerza y menor el esfuerzo.  F1 · d1 = F2 · d2   Si el fulcro (o punto de apoyo) es la mano derecha,  d2 sería nuestra mano izquierda. d1 sería el kisaki.  ¿Por qué cuando lanzamos el palo (o le damos un estacazo a alguien) lo cogemos por un extremo y atizas con el otro? Porque así damos más fuerte. Así ejercemos más potencia, aplicamos más energía.  Por eso agarramos la katana con la mano izquierda más cerca del tsuka-gashira: para ejercer más fuerza. La exaactitud, la dirección, son responsabilidades de la derecha. Cada una se encarga de una función.  ¿Y si la mayoría de la humanidad sois diestros, por qué no se hace al revés? Pues por el LOL porque precisamente vuestra mano izquierda es menos precisa: no cogéis los palillos con con la izquierda ni escribís con ella. La derecha se encarga de la precisión, y la izquierda de "lanzar".  ¿Qué os pasa a los diestros en kendo (mi señora lo es)? No separáis potencia de precisión: acostumbrados a ser diestros, lo ejecutáis todo con la misma mano. Por eso a veces suben demasiado las puntas del shinai (o el iaito baja como y por dónde quiere).  Los zurdos tenemos una segunda ventaja: como estamos acostumbrados a usar la izquierda la controlamos. Y además, podemos cargar la fuerza exacta, ni más ni menos, en nuestros cortes. O como muestra el dibujito:    ¿Y cual es la tercera ventaja que tenemos los zurd@s para iaido y kendo? Somos más guapos, rápidos, diestros e inteligentes.  Y con poco ego.

Qué siniestro

O que de pequeño esa encantadora profesora de Infantil te diga a los 4 años que tienes que ser diestro por sus ovarios. Crecí en los ochenta y esas cosas todavía pasaban. Eso sí: yo tenía una madre con cabeza que a la profesora de Infantil la mandó a hacer najas.

Aparte de esas cosas ser zurdo es la hostia. ¿El uso de la katana? Nos cuesta un poco menos que a un diestro. El uso de la mano derecha en la espada japonesa suele ser para orientar el corte, y la izquierda es más determinante en la velocidad y la potencia. Por eso escuchamos a menudo que “la mano izquierda manda”.

Existe una dificultad extendida en kendo y iaido con el uso excesivo de la mano derecha en los cortes. Además, si usas la mano derecha, aparte de no hacerlo bien acabarás muy probablemente lesionado.  Un zurdo no debería tener esa dificultad, o no en exceso.

¿Por qué? En realidad, el manejo de nuestra espada se basa en la ley física de la palanca:

Cuando aplicas una fuerza a través de un objeto de cierta longitud (como puede ser un iaito o un shinai) la forma de generar más potencia está en los extremos; uno donde aplicas la fuerza y el otro a donde se transmite esa fuerza amplificada.

Cuanto más  cerca esté el punto de palanca, mayor será la fuerza y menor el esfuerzo.

F1 · d1 = F2 · d2 Si hubiera más zurdos que diestros, todo sería al revés.  La vida de un zurdo suele ser jodidilla. Todo tipo de herramientas de lo más usual pueden llegar a ser un mini infiernito: tazas para diestros, tijeras para costura que te destrozan el pulgar, ratones de ordenador ergonómicos... para diestros, que provocan divertidas tendinitis. Y no hablemos de la herramienta profesional de la construcción. Al parecer todos los obreros de la construcción son diestros: me gustaría ver qué dice de eso el INEM.    O que de pequeño esa encantadora profesora de Infantil te diga a los 4 años que tienes que ser diestro por sus ovarios. Crecí en los ochenta y esas cosas todavía pasaban. Eso sí: yo tenía una madre con cabeza que a la profesora de Infantil  la mandó a hacer najas.  Aparte de esas cosas ser zurdo es la hostia. ¿El uso de la katana? Nos cuesta un poco menos que a un diestro. El uso de la mano derecha en la espada japonesa suele ser para orientar el corte, y la izquierda es más determinante en la velocidad y la potencia. Por eso escuchamos a menudo que "la mano izquierda manda".  Existe una dificultad extendida en kendo y iaido con el uso excesivo de la mano derecha en los cortes. Un zurdo no debería tener esa dificultad, o no en exceso.  Además, si usas la mano derecha, aparte de no hacerlo bien acabarás muy probablemente lesionado.  ¿Por qué? En realidad, el manejo de nuestra espada se basa en la ley física de la palanca:  Cuando aplicas una fuerza a través de un objeto de cierta longitud (como puede ser un iaito o un shinai) la forma de generar más potencia está en los extremo; uno donde aplicas la fuerza y el otro a dónde se transmite esa fuerza amplificada.  Cuanto más  cerca esté el punto de palanca, mayor será la fuerza y menor el esfuerzo.  F1 · d1 = F2 · d2   Si el fulcro (o punto de apoyo) es la mano derecha,  d2 sería nuestra mano izquierda. d1 sería el kisaki.  ¿Por qué cuando lanzamos el palo (o le damos un estacazo a alguien) lo cogemos por un extremo y atizas con el otro? Porque así damos más fuerte. Así ejercemos más potencia, aplicamos más energía.  Por eso agarramos la katana con la mano izquierda más cerca del tsuka-gashira: para ejercer más fuerza. La exaactitud, la dirección, son responsabilidades de la derecha. Cada una se encarga de una función.  ¿Y si la mayoría de la humanidad sois diestros, por qué no se hace al revés? Pues por el LOL porque precisamente vuestra mano izquierda es menos precisa: no cogéis los palillos con con la izquierda ni escribís con ella. La derecha se encarga de la precisión, y la izquierda de "lanzar".  ¿Qué os pasa a los diestros en kendo (mi señora lo es)? No separáis potencia de precisión: acostumbrados a ser diestros, lo ejecutáis todo con la misma mano. Por eso a veces suben demasiado las puntas del shinai (o el iaito baja como y por dónde quiere).  Los zurdos tenemos una segunda ventaja: como estamos acostumbrados a usar la izquierda la controlamos. Y además, podemos cargar la fuerza exacta, ni más ni menos, en nuestros cortes. O como muestra el dibujito:    ¿Y cual es la tercera ventaja que tenemos los zurd@s para iaido y kendo? Somos más guapos, rápidos, diestros e inteligentes.  Y con poco ego.

Si el fulcro (o punto de apoyo) es la mano derecha,  d2 sería nuestra mano izquierda. d1 sería el kisaki.

Si hubiera más zurdos que diestros, todo sería al revés.  La vida de un zurdo suele ser jodidilla. Todo tipo de herramientas de lo más usual pueden llegar a ser un mini infiernito: tazas para diestros, tijeras para costura que te destrozan el pulgar, ratones de ordenador ergonómicos... para diestros, que provocan divertidas tendinitis. Y no hablemos de la herramienta profesional de la construcción. Al parecer todos los obreros de la construcción son diestros: me gustaría ver qué dice de eso el INEM.    O que de pequeño esa encantadora profesora de Infantil te diga a los 4 años que tienes que ser diestro por sus ovarios. Crecí en los ochenta y esas cosas todavía pasaban. Eso sí: yo tenía una madre con cabeza que a la profesora de Infantil  la mandó a hacer najas.  Aparte de esas cosas ser zurdo es la hostia. ¿El uso de la katana? Nos cuesta un poco menos que a un diestro. El uso de la mano derecha en la espada japonesa suele ser para orientar el corte, y la izquierda es más determinante en la velocidad y la potencia. Por eso escuchamos a menudo que "la mano izquierda manda".  Existe una dificultad extendida en kendo y iaido con el uso excesivo de la mano derecha en los cortes. Un zurdo no debería tener esa dificultad, o no en exceso.  Además, si usas la mano derecha, aparte de no hacerlo bien acabarás muy probablemente lesionado.  ¿Por qué? En realidad, el manejo de nuestra espada se basa en la ley física de la palanca:  Cuando aplicas una fuerza a través de un objeto de cierta longitud (como puede ser un iaito o un shinai) la forma de generar más potencia está en los extremo; uno donde aplicas la fuerza y el otro a dónde se transmite esa fuerza amplificada.  Cuanto más  cerca esté el punto de palanca, mayor será la fuerza y menor el esfuerzo.  F1 · d1 = F2 · d2   Si el fulcro (o punto de apoyo) es la mano derecha,  d2 sería nuestra mano izquierda. d1 sería el kisaki.  ¿Por qué cuando lanzamos el palo (o le damos un estacazo a alguien) lo cogemos por un extremo y atizas con el otro? Porque así damos más fuerte. Así ejercemos más potencia, aplicamos más energía.  Por eso agarramos la katana con la mano izquierda más cerca del tsuka-gashira: para ejercer más fuerza. La exaactitud, la dirección, son responsabilidades de la derecha. Cada una se encarga de una función.  ¿Y si la mayoría de la humanidad sois diestros, por qué no se hace al revés? Pues por el LOL porque precisamente vuestra mano izquierda es menos precisa: no cogéis los palillos con con la izquierda ni escribís con ella. La derecha se encarga de la precisión, y la izquierda de "lanzar".  ¿Qué os pasa a los diestros en kendo (mi señora lo es)? No separáis potencia de precisión: acostumbrados a ser diestros, lo ejecutáis todo con la misma mano. Por eso a veces suben demasiado las puntas del shinai (o el iaito baja como y por dónde quiere).  Los zurdos tenemos una segunda ventaja: como estamos acostumbrados a usar la izquierda la controlamos. Y además, podemos cargar la fuerza exacta, ni más ni menos, en nuestros cortes. O como muestra el dibujito:    ¿Y cual es la tercera ventaja que tenemos los zurd@s para iaido y kendo? Somos más guapos, rápidos, diestros e inteligentes.  Y con poco ego.

Obsérvese el delicado tenouchi

¿Por qué cuando lanzamos el palo (o le damos un estacazo a alguien) lo cogemos por un extremo y atizamoscon el otro? Porque así damos más fuerte. Así ejercemos más potencia, aplicamos más energía.

Por eso agarramos la katana con la mano izquierda más cerca del tsuka-gashira: para ejercer más fuerza. La exactitud, la dirección, son responsabilidades de la derecha. Cada una se encarga de una cosa.

¿Y si la mayoría de la humanidad sois diestros, por qué no se hace al revés? Pues por el LOL porque precisamente vuestra mano izquierda es menos precisa: no cogéis los palillos con con la izquierda ni escribís con ella. La derecha se encarga de la precisión, y la izquierda de “lanzar”.

¿Qué os pasa a los diestros en kendo (mi señora lo es)? No separáis potencia de precisión: acostumbrados a ser diestros, lo ejecutáis todo con una misma mano. Por eso a veces suben demasiado las puntas del shinai (o el iaito baja cómo y por dónde quiere).

Los zurdos tenemos una segunda ventaja: como estamos acostumbrados a usar la izquierda la controlamos. Y además, podemos cargar la fuerza exacta, ni más ni menos, en nuestros cortes. O como muestra el dibujito:

Si hubiera más zurdos que diestros, todo sería al revés.  La vida de un zurdo suele ser jodidilla. Todo tipo de herramientas de lo más usual pueden llegar a ser un mini infiernito: tazas para diestros, tijeras para costura que te destrozan el pulgar, ratones de ordenador ergonómicos... para diestros, que provocan divertidas tendinitis. Y no hablemos de la herramienta profesional de la construcción. Al parecer todos los obreros de la construcción son diestros: me gustaría ver qué dice de eso el INEM.    O que de pequeño esa encantadora profesora de Infantil te diga a los 4 años que tienes que ser diestro por sus ovarios. Crecí en los ochenta y esas cosas todavía pasaban. Eso sí: yo tenía una madre con cabeza que a la profesora de Infantil  la mandó a hacer najas.  Aparte de esas cosas ser zurdo es la hostia. ¿El uso de la katana? Nos cuesta un poco menos que a un diestro. El uso de la mano derecha en la espada japonesa suele ser para orientar el corte, y la izquierda es más determinante en la velocidad y la potencia. Por eso escuchamos a menudo que "la mano izquierda manda".  Existe una dificultad extendida en kendo y iaido con el uso excesivo de la mano derecha en los cortes. Un zurdo no debería tener esa dificultad, o no en exceso.  Además, si usas la mano derecha, aparte de no hacerlo bien acabarás muy probablemente lesionado.  ¿Por qué? En realidad, el manejo de nuestra espada se basa en la ley física de la palanca:  Cuando aplicas una fuerza a través de un objeto de cierta longitud (como puede ser un iaito o un shinai) la forma de generar más potencia está en los extremo; uno donde aplicas la fuerza y el otro a dónde se transmite esa fuerza amplificada.  Cuanto más  cerca esté el punto de palanca, mayor será la fuerza y menor el esfuerzo.  F1 · d1 = F2 · d2   Si el fulcro (o punto de apoyo) es la mano derecha,  d2 sería nuestra mano izquierda. d1 sería el kisaki.  ¿Por qué cuando lanzamos el palo (o le damos un estacazo a alguien) lo cogemos por un extremo y atizas con el otro? Porque así damos más fuerte. Así ejercemos más potencia, aplicamos más energía.  Por eso agarramos la katana con la mano izquierda más cerca del tsuka-gashira: para ejercer más fuerza. La exaactitud, la dirección, son responsabilidades de la derecha. Cada una se encarga de una función.  ¿Y si la mayoría de la humanidad sois diestros, por qué no se hace al revés? Pues por el LOL porque precisamente vuestra mano izquierda es menos precisa: no cogéis los palillos con con la izquierda ni escribís con ella. La derecha se encarga de la precisión, y la izquierda de "lanzar".  ¿Qué os pasa a los diestros en kendo (mi señora lo es)? No separáis potencia de precisión: acostumbrados a ser diestros, lo ejecutáis todo con la misma mano. Por eso a veces suben demasiado las puntas del shinai (o el iaito baja como y por dónde quiere).  Los zurdos tenemos una segunda ventaja: como estamos acostumbrados a usar la izquierda la controlamos. Y además, podemos cargar la fuerza exacta, ni más ni menos, en nuestros cortes. O como muestra el dibujito:    ¿Y cual es la tercera ventaja que tenemos los zurd@s para iaido y kendo? Somos más guapos, rápidos, diestros e inteligentes.  Y con poco ego.

Dadme una katana y moveré el mundo

¿Y cual es la tercera ventaja que tenemos los zurd@s para iaido y kendo? Somos más guapos, rápidos, diestros e inteligentes.

Y casi sin ego.

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