Hemos leído a menudo en estos tres posts que muchos kenshis prefieren “el normal”, shinais de práctica con tsuka redonda, sin características especiales. El mío también es un “normal”, 38 desde hace un año. Antes utilizaba 39. Mi primer shinai fue un 39 de hombre, que todavía conservo y que utilizo para hacer suburi en casa.

Durante unos meses gocé este oval: Enshin koban gata [así se llaman las tsukas ovales] de Nine Circles. Lo recuerdo ligero a pesar de sus 521 gramos; no sé lo que me costaría manejarlo ahora después de un año utilizando 38. Saludo desde aquí al notas que me lo mangó aquel fin de semana.

¿Qué ocurre con las tsukas ovales? La sensación de estar empuñando una espada no sólo lo hace “divertido” para iaidokas como Javi Villa. El trabajo con la muñeca es distinto y favorece el tennouchi. Esta es la opinión de mi compañero Víctor Navarro:

Mejoran el agarre una barbaridad: haces mucho mejor la fuerza con meñique-anular de la mano izquierda, y eso se nota en todo el kendo. PERO acabo utilizando los 39 que traen al dojo: normalmente los exprimo hasta que se joden para siempre en una clase y no me queda más remedio que comprar otro.

Y ese es un problema con los ovales. No sólo el precio de salida, sino que los takes no son intercambiables sino por los de otro oval, que no es precisamente el más común. Esta circunstancia influyó a Josete San Antonio:

Después de empeñarme en usar ovales con el peso cerca de la tsuka ahora compro los más baratos, redondos y cuyos takes puedo reciclar una y otra vez. Quizás los ovales con el peso hacia la empuñadura me diesen una sensación de mayor velocidad y control…pero cuando te cargas los shinais en un mes al final terminas por ir a lo económico.

Santiago Velasco utiliza oval de carbono:

El sentimiento de tener una espada es muy importante, aunque es cierto que los kotés amortiguan el tacto y les encaja igual de bien la tsuka redonda. Mi shinai es de bambú, pero en el día a día lo normal es que se nos agoten los shinais del dojo y acabo prestándolo a alguien, y al final se rompen. De hecho ya hemos roto uno de mis tres Hasegawa.

Carlos Sanz también utiliza oval:

39 oval, aceitadito y pesando casi 600gr; tsuba de 9cm. La tsuka oval me ayuda a mantener la posición correcta de las manos y el “filo”. Los aceito regularmente para que los takes estén flexibles y no se rompan y aprovecho para lijarlos y quitarles las astillas. A veces parece que pesa demasiado, pero puesto que no tengo un kendo de velocidad me da igual y el peso extra garantiza la contundencia del impacto. He probado los chokuto (demasiado gruesos), los ahumados (no he visto diferencia), los normales (los del dojo son los que más duran, sorprendente)… Vamos, que menos el de carbono creo que he probado todos.

Y como él, sus compañeros Emilio Vega e Iván Melchor:

39 oval peso distribuido,a la espera de probar un 39 dobari esta semana a ver que tal… Oval por agarre, comodidad y sensaciones. No obstante guardo un 39 normal para emergencias y no perder el feeling del shinai redondo.
Yo ahora mismo tengo un 39 oval con el peso normal, he utilizado dobaris pero no me ha llegado a gustar. Prefiero oval porque da más sensación de agarre que los normales que muchas veces me encuentro con el tsuru mirando a Albacete.

Mientras terminaba de recopilar las respuestas, el dojo Makoto Shin Kai de Valencia publicó este post sobre la talla y la longitud de los shinais. La altura y el peso influyen en la elección, pero a veces no son determinantes. Josete, que una vez llegó a entrenar con 38 y con un 37 prestado, nos decía también:

Cuando te das cuenta de que puedes prolongar un poco más el seme hasta que el otro te está dando con todo lo gordo y tus menes entran en distancia… cambias el chip y te da un subidón fino. No sé si la altura tiene que ver. Es más la distancia a la que trabajas.

Y nuestro instructor David Celis también nos dio su opinión al respecto, y una advertencia extra sobre las pijadas:

Alguien me dijo que los policías solian usar 38 y la mayoría de los viejos kendokas, octavos y novenos danes, también. He llegado a ganar un campeonato de Madrid con un 38, PERO el 39 llega más lejos. ¿Ahumados? Cacafuti. Los verdaderos ahumados eran los que se hacian con las varas de bambú que habia encima de las cocinas, bien engrasaditos y el color oscuro que le da el calor del hogar.

Y hasta aquí hemos llegado. Aunque la mayoría acabamos por utilizar los shinais de práctica que compramos en nuestros dojos, es igual de cierto que buscamos nuestro shinai igual que buscamos nuestro kendo. Un 38 con tsuba de 39, más ancha, para proteger los dedos; o un tsukagawa de 38 o 37 en un shinai más grande, para los bajitos. El resto, al final, es hacer, hacer y hacer, observar, y pedirle el palo al de al lado un momento.