¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Month: mayo 2014

Samurai Headhunters: Fumon y Ukyo Tanaka

En 2013, el Museo Smithsonian de Washington celebró varios eventos relacionados con el sable japonés, el más notorio de los cuales fue la producción de Samurai Headhunters, un documental de una hora que trataba de poner en equilibrio la fascinación romántica hacia la figura del samurai con sus aspectos menos amables. Con apostillas tan explícitas como “Héroes y Monstruos”, el museo llevó a cabo también varias exposiciones de obras de Hokusai, algunas espadas de su colección y exhibiciones de corte.

Ukyo Tanaka en su dojo, iaido, iaijutsu

Ukyo Tanaka en su dojo

Éstas fueron llevadas a cabo por Ukyo Tanaka, hija de Fumon Tanaka sensei, maestro de varios estilos antiguos y soke de Enshin Ryu, una escuela antigua integrada, junto con otras 77, en el Nihon Kobudo Kyokai (una de las dos instituciones que aglutinan en Japón a las escuelas antiguas, que ya hemos mencionado en otros posts). El nombre completo de este Kobudo es Enshin-ryu Iai Suemonogiri Kenpo (円心流居合据物斬剣法). La familia Tanaka ha destacado no sólo por su dedicación práctica sino por su compromiso con la divulgación académica: frente a otras posturas más reservadas, Tanaka sensei ha licenciado dojos europeos y norteamericanos de su escuela, ha participado en documentales y escrito libros y artículos de investigación que, como siempre, no encontraréis editados en español.

Es característico de la escuela que sus pruebas de corte no tengan nada que ver con el tameshigiri al que estamos acostumbrados: el bambú no está asegurado a la base y puede caerse con un roce mínimo. La precisión y energía necesarias para ejecutar estos cortes están sólo al alcance de budokas muy experimentados. La personalidad de Fumon Tanaka trasciende la pantalla. Por eso es doblemente agradable encontrarnos con que la demostración de corte la llevara a cabo Ukyo sensei, reconocida ya como “soke en funciones” [lit.] en el dojo:

Igualmente produce alegría ver un número considerable de mujeres en sus prácticas, varias de ellas de mediana edad. Algo difícil de ver por aquí cerca, no sólo en las artes marciales sino en la mayoría de los deportes.

Poco hemos logrado saber de estas mujeres, salvo la información en inglés del dojo Tanaka (que ya es bastante más completa que la mayoría de sus afines en Japón) y el ruido habitual de los foros de Internet. Seguimos buscando lectores de japonés que se unan a esta fiesta, aunque me temo que la falta de información sobre ellas se debe a algo más que la lingüística.

¡Toma, pervertido!

Han descubierto en la redacción de Kendo World esta cartelería en el metro de Kyoto:

kendoworld_women

¡Dooooo!

Aunque muchos ya lo habréis visto, no me he podido resistir a él. Preguntando a algunos amigos de este blog, el rótulo superior dice Apoyamos plenamente tu valentía [para denunciar a los chikan, pervertidos o sobones]. Literalmente, al parecer, el eslogan viene a decir あなたの勇気、tu coraje 全力でcon toda [nuestra] fuerzas 応援しますapoyar (en presente). A continuación aconsejan: si no sabes qué hacer, sé valiente y consúltanos. El monigote junto al número de teléfono es Zenmai Samurai, un personaje de anime que va por ahí haciendo el bien con una katana hecha de dangos.

¿Por qué una kendoka? En principio, nos cuentan que se da un atractivo juego de palabras entre la técnica (un do a mala leche) y la expresión Dôshiyô (“¿qué hago?”). Pero simbólicamente al menos, soy de la opinión de que no hablamos únicamente de un juego semántico.

Se trata de un anuncio de una compañía que ofrece apoyo a las mujeres que quieran denunciar acoso sexual callejero. No es Japón el único país donde los sobones se han convertido en un problema nacional. Las cifras, sin embargo, están ahí: en 2004, dos tercios de las usuarias del metro y tren del área de Tokio confesaron haber sido acosadas en el viaje, lo que llevó a la implantación de vagones exclusivamente femeninos. Un número creciente de hombres también ha denunciado. El blog Angry Gaijin traduce algunas estadísticas y habla también del acoso sexual en ámbitos como la universidad o el trabajo. Algunos de los expertos que cita consideran que las medidas segregadoras, aunque protejan en primera instancia a las viajeras, son una muestra de cómo las autoridades se muestran incapaces de canalizar un problema social que durante años ha sido visto como una simple travesura.

Y hoy nos encontramos con una petición: denuncia. Defiéndete. Te ayudamos a hacerlo, y usamos el kendo como signo de poder femenino. Una idea latente de la que ya hemos hablado: la muchachita tímida que revela todo su potencial en Bamboo Blade, o la Banshee portadora de la muerte y la vida a la vez en High School of the Dead. Empezar a usar esta idea en publicidad, incluso si se trata de publicidad social, es un avance más sobre este tropo. Existen trabajos sobre el poder de las artes marciales como herramienta de apoderamiento femenino, como este paper de la Universidad de South Florida, aunque se centra más en la práctica de artes de contacto, y en el uso de la defensa personal como potenciadora de la autoestima y el liderazgo femenino.

Otros estudios más recientes hablan de empoderamiento por feminización en los budos: frente a la idea tradicional de que las artes marciales conllevaban una pérdida de feminidad, se está abriendo paso una iconografía femenina de las budokas, en el que un cuerpo femenino fortalecido (o armado con el bogu como en este caso) desafía la normatividad del cuerpo femenino como débil por naturaleza.

Aparte, tenemos la reivindicación de un símbolo cultural nacional frente a lo que, paulatinamente, se manififesta como un problema nacional, al menos en el ámbito urbano. Lo que ha pasado por las etapas de la ocultación, la protección sin castigo y la denuncia pasa ahora a reivindicar ésta como algo no sólo justo y necesario, sino enorgullecedor.

Tanto si haces kendo como si no, denuncia siempre el acoso. Pero si puedes, haz kendo.

Gracias a Afeérico y Marcos por la ayuda con los kanjis.

Estrenamos kotés: BKOR 4 mm. de Nine Circles

Si haces kendo más de dos días a la semana, por más que quieras cuidar tu bogu el desgaste no hay quien lo pare. Reparar las palmas de los kotés puede ser una opción para conservar los viejos y tener un par de reserva, pero a la larga tendrás que gastar dinero en un par de kotés nuevos. Y aunque si preparas un viaje a Japón acabarás pasando antes o después por Tozando y All Japan Budogu, y adquirir auténticas preciosidades, lo cierto es que la mayoría de los kendokas utilizamos kotés estandarizados.

Cuando me tocó cambiar de kotés, el primer consejo que me dieron (uno de mis instructores, un senpai, y varios hilos del foro de KendoWorld) fue no gastar mucho. Tampoco es que pudiera hacerlo, así que la recomendación fue doblemente reconfortante. Me decidí por Nine Circles porque su política de gastos de envío es la más favorable para compras individuales desde España, y conozco a un buen puñado de clientes satisfechos. Al final escogí el modelo de stock de cuatro milímetros.

Foto con el móvil llevada por la emoción del momento

La primera diferencia que tener en cuenta para comprar kotés (o cualquier elemento del bogu) es si lo quieres tejido a mano (tezashi) o fabricado en serie (mishinzashi). Encontrarás unas cuantas discusiones bizantinas sobre las bondades del primero sobre el segundo, pero como al final esto acaba dependiendo sobre todo de tu presupuesto, lo que todos tenemos en cuenta es el fabricante: ese ofertón en eBay puede acabar por salirte muy caro. Y en el vestuario te lo recordarán SIEMPRE.

Igual que la codificación del tejido del hakama y el keikogi, el número de milímetros en el tejido de los bogus no es casual: indica la distancia entre cada hilera de puntadas de la costura (en japonés sashi-haba). Cuanto menor sea esa distancia más densa es la costura, más tieso queda el tejido (y te protegerá más) y el acolchado será también más fino; todo lo cual redunda en mayor calidad. En los kotés hechos a mano se sigue utilizando la medida tradicional japonesa, el Bu (3,03 mm.). En los kotés en serie se utilizan milímetros: por tanto, el tejido de un 4mm. es más duro y delgado que un 6 mm. pero de menor calidad que un 3mm. La mayoría de nuestros primeros kotés, salvo ofertones ocasionales, suelen ser de seis milímetros. Y por supuesto, influye en el precio.

Sin embargo hay una mística de los milímetros que a la larga resulta exagerada. Hay que tener en cuenta la calidad los materiales, sobre todo el cuero de las palmas y también el de los remates. Los distribuidores serios insisten en esto: por eso la mayoría dispone de una oferta bastante amplia.

Hay otras variables: la más vistosa en kotés es que el cuero pueda ir cubierto de tejido (orizashi). Otra es el material: cuero sintético, natural de vaca, o el más tradicional de ciervo. También tinte sintético o índigo y hasta cinco estilos diferentes de cosido en los kotés hechos a mano. Todo esto influye en el precio.

Os cuento todo esto porque, como ya sabéis, la experiencia nos va ayudando a crear este cuestionario de valoración de productos, cuyos resultados son públicos y que esperamos pueda, con el tiempo, ir sirviendo como referencia de kendoka a kendoka. Pero como no lo compramos todo, algunos apartados no están completos: ¿es necesario incluir todas las características de tejido de un koté para valorarlo? Sigo teniendo dudas al respecto.

En realidad mis kotés nuevos son un modelo bastante simple:

Las palmas son de cuero sintético, cosa que, particularmente, me animó bastante en la compra (aunque el puño sí es de cuero natural). Con el término single chamber el fabricante se refiere al Namako, esa especie de anillo acolchado entre los dedos y la muñeca: este modelo tiene una sola, mientras que algunos tienen dos, lo que al parecer proporciona más seguridad y flexibilidad. No todo el mundo está de acuerdo con esto: muchos lo consideran decorativo, y de hecho los modelos superiores de Tozando u All Japan tienen un solo namako.

Lo que más importa es la flexibilidad. El koté tiene que asegurar un tenouchi correcto y no impedirnos empuñar correctamente nuestro shinai. Por eso es importante comprobar los materiales antes de comprar: esa es otra de las cualidades que me gustan de Nine Circles, bastante más transparentes que otros clásicos del kendozoco. Supongo que en un entrenamiento de kendo de varias horas al día es necesario disponer de unos kotés flexibles a la par que duraderos, y eso cuesta. Pero dado que mis kotés de principiante han aguantado dignamente cuatro años de cinco horas semanales a casi diez meses por año, supuse que un modelo un pelín superior sería lo más apropiado para mí.

Y acerté: mis kotés nuevos son suaves, cómodos, doblan perfectamente sobre sí mismos y el cuero se mantiene casi solo. Es cierto que en los últimos tres meses (y en lo que queda de año) mi kendo se ha vuelto más suave y casual, pero precisamente por eso necesitaba algo que no tardara semanas en adaptarse a mí.

Matsuda sensei: comentarios sobre kendo femenino

El sitio ucraniano Kendoguide.org ha comenzado a producir y difundir algunos micro-documentales realmente interesantes. Uno de los más recientes es esta entrevista con Kazuyo Matsuda Rokudan sensei, instructora jefe del Kodokan Kendo Club de Hertfordshire, Gran Bretaña. Fue grabada el año pasado, durante la IX Kharvik Cup.

Matsuda sensei es una  pionera del estudio especializado en kendo femenino y promotora del Seminario Internacional Kobayashi de Mujeres Kenshi. De hecho, fue ella quien nos facilitó los materiales que tradujimos de la penúltima edición. En la entrevista incide sobre un aspecto que Kobayashi sensei impartió en ese mismo seminario: la necesidad de conocer el propio cuerpo y los músculos que más favorecen a nuestro kendo: tríceps (frente al bíceps masculino).  Estas son algunas de las ideas expresadas en el vídeo:

Si queremos superar a nuestros contendientes masculinos necesitamos desarrollar una coordinación perfecta de los movimientos de nuestro cuerpo, por encima de la mayor o menor fuera muscular.

Creo que todo el mundo debería afrontar positivamente el combate con un contrario más grande, y así utilizar la fuerza de éste para construir nuestro ataque.

También en la vida diaria me encuentro con personas que no son agradables y de trato difícil: lo que aprendo en kendo me hace seguir siendo positiva y no desanimarme.

Mi técnica favorita: Geoff Salmon

Si de mayor quieres ser como alguno de ellos, te interesará saber cuál es su técnica favorita (o la que les provoca pesadillas).

Geoff Salmon sensei (C) PRWeb

 

Una de mis técnicas favoritas es Suriage Men, que es muy efectiva contra men pequeño. Es una técnica para utilizar contra oponentes experimentados, aunque no funciona si el timing o el ángulo de tu contrario es incorrecto. No necesitas dar con la misma fuerza que en shikake waza, pero es imprescindible mantener la punta de tu shinai adelantada y ejecutar la técnica en un solo movimiento.

 

 

 

 

 

Geoff Salmon es maestro y árbitro internacional de kendo, y editor del blog Kendoinfo. También es el autor de Kendo: a comprehensive guide.

Si quieres compartir con nosotros tu técnica (o kata) favorito, o aquella que te provoca sudores fríos, escríbenos. Cuantos más seremos más reiremos aprenderemos.

 

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