¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Month: agosto 2013 (page 1 of 2)

Analizamos el nuevo Feel Beautiful de Decathlon

Parece que el inicio de curso nos lleva de forma natural a buscar información práctica. Por eso, aun a riesgo de convertir este blog en Bricomanía, y antes de que se terminen las rebajas, ofrecemos el análisis que Leva de Valencia nos hizo llegar sobre uno de los últimos sujetadores deportivos de Decathlon y cómo se adaptan al kendo.

La que está buena está buena y no hay más que hablar. Ya hemos hablado en otra ocasión de la importancia de un buen sujetador en kendo y iaido, en este último caso tanto por comodidad como por la propia técnica de corte. Los primeros modelos que analizamos fueron el Top Supportiv y el Sportance Comfort, ambos de Decathlon (los que uso yo) y el Triumph Fitness que utiliza Saki. En algunos foros de mujeres deportistas se ponía en cuestión su durabilidad frente a primeras marcas, pero después de casi un año de uso diario, al menos los míos siguen manteniéndose en perfecto estado.

Uno de los lanzamientos de Decathlon de 2012-2013 fue el sostén Feel Beautiful, sin aro. Desde el principio tenía un aspecto la mar de atractivo, por el tipo de tejido tanto como por el diseño, aunque no fue mi primera opción de compra ya que necesitaba un sujetador que me comprimiera un poco los pechos para dejar espacio al corte en iaido. Como las expertas de Decathlon en este vídeo ya explican, el Feel Beautiful está pensado fundamentalmente para fitness y carrera.

Los productos Decathlon suelen tener una buena relación calidad-precio siempre, pero en estos momentos del fin del verano la cadena tiene los Feel Beautiful en promociónLeva se decidió a comprar uno. Esto es lo que nos ha contado:

Se ajusta bien a mi anatomía y no he tenido dificultad en adaptarlo a mi talla: los tirantes son anchos y no se retuercen; el tejido es fino y se adapta bien.

El tejido es transpirable 100%. Se seca muy rápido: tiene un par de meses y por el momento está como el primer día.

feel_beautiful_decathlon
Todavía no hemos podido ver uno de estos en acción, aunque personalmente y como clienta fiel de Decathlon, creo que será mi próxima adquisición cuando necesite uno nuevo. Leva nos envió su opinión haciendo de paso de betatester de este formulario de análisis de productos. Si quieres enviarnos la tuya (sobre una prenda, un shinai, un bogu…) y de paso ayudarnos a completar las preguntas, te estaremos muy agradecidos.

5, 4, 3, 2, 1… ¡kendo!

Los más madrugadores empezaron la semana pasada. Otros empiezan esta. También los hay que no han parado y han ido empalmando cursos, y en América Latina no han tenido vacaciones porque su verano empieza en diciembre. Pero la cosa es que la temporada de kendo y iaido 2013-2014 arrancará en menos que canta un men.

Kendo: consejos y trucos para preparar la temporada que empieza

Are you ready?

Si has llegado hasta aquí buscando “clases de kendo” en Google, bienvenida/o y gracias: lo más sencillo es que eches un vistazo al directorio de dojos y te pongas en contacto con el que te pille más cerca. En Facebook también compartimos toda la información que nos va llegando de la comunidad kendoka hispana, pero lo mejor es que una vez sepas qué buscar les vayas siguiendo. Y para cualquier duda puedes escribirnos.

Si ya llevas a cuestas un ratito de kendo, probablemente nada de lo que vayas a leer a continuación te haga falta, pero bueno, son risas.

Preparar los trastos suele venir bien como calentamiento mental. Este año tampoco había mucho que preparar, dado que llevo sin hacer kendo desde mayo a causa de la %$”&ﻖﻗ ﻘ ﻙ ﻚ ﻛ ﻜ ﻝﻞ !$·”$! lesión, así que he aprovechado para hacer inventario. Entre los imprescindibles, de todos modos, están:

  • Reparar, lijar e hidratar el shinai: hay tantos tutoriales como kenshis, algunos realmente buenos. Además del impresionante flyer de SUPERMIAU para desmontar y montar el shinai, la kendosfera se nutre de propuestas a cuál más interesante para mejorar nuestro taller. Entre mis favoritas están los consejos de Aranami Madrid: la calidad y la originalidad de su propuesta de difusión va pareja a la calidad (y a la originalidad también) de este dojo madrileño donde entrenan algunos de los kenshis que más respeto.

Aunque no me he hecho un remojador de shinais “Aranami”, creo que será una herramienta más de mi katanero en el futuro. Su guía de mantenimiento y reparación de shinais es todo lo que necesitáis saber, y poner en práctica YA porque no se hace en diez minutos. Javier habla además en esta guía de las bondades del aceite de girasol frente a la linaza tradicional: durante años he defendido éste o el aceite de oliva que utilizaba mi abuelo, ebanista, con escaso éxito entre mis compañeros de kendo. Y lo cierto es que estos tienen varias ventajas sobre el aceite de linaza, además del precio y que se venden en cualquier parte. El aceite de linaza es muy sensible al calor. Y cuando digo “muy sensible” estoy pensando en una amiga que una tarde de agosto tuvo que entrar en su terraza-taller con un extintor que no hemos vuelto a utilizar.

  • Repasar el keikogi, y darle un remiendo al hakama. Si se ha perdido el hera y no se quiere encargar uno nuevo, hace un par de años me aconsejaron sustituirlo por una lima para pies. Se quita la piedra pómez con una lima de ferretería, se redondea el extremo, y a coser.
  • Inventario. Aprovechar las últimas rebajas de temporada para hacerse con unos leggins o un nuevo sujetador y repasar el botiquín. Y asumir que algunas cosas no tienen reparación por más Nivea que se gaste, y que dentro de poco habrá que comprar un par de kotés.
  • Calendario. Pensar. Expectativas. Eso hacía yo antes. Y eso he decidido que no pienso hacer. Lo tengo todo en la bolsa y la cita es el próximo renshu. Como mucho estoy pensando en todo eso que ya no voy a poder hacer porque estaré con todos vosotros, todas vosotras, entrenando.

Un keikogi índigo impostor

Este es mi keikogi. Hay otros muchos, pero este es el mío. Y aunque mi keikogi no es mi mejor amigo, lleva conmigo desde que empecé a hacer kendo y le tengo mucho cariño, así que procuro cuidarlo tanto como cuido mi iaito o el mejor de mis shinais.

Este es mi keikogi. Hay otros muchos, pero este es el mío. Y aunque mi keikogi no es mi mejor amigo, lleva conmigo desde que empecé a hacer kendo y le tengo mucho cariño, así que procuro cuidarlo tanto como cuido mi iaito o el mejor de mis shinais.  keikogi_ANTES  Todavía sigo entrenando a diario con mi primer keikogi y mi primera hakama. Son el modelo barato de Kendoshop que compré a través de mi dojo: algodón arriba y tetron abajo. Las costuras del hakama empiezan a acusar el paso de los años y he tenido que hacerle algún remiendo. Igualmente, el keikogi ha perdido color y el tejido se queda cada vez más rígido tras lavarlo; y eso que no tengo secadora y la calidad del agua de mi región es notable.  Así que todos los veranos le hago un tratamiento especial de belleza que consiste en:      Un paquete de tinte La Nave, tono azul marino, comprado en (qué raro) Mercadona. 1,70 €     100 ml de suavizante Lagarto comprado en la droguería de al lado. 1,25 €     Un bote de bicarbonato sódico traído del colmado o supermercado más cercano. 0,60 €     Lavadora.  Lo primero que hago es teñir el keikogi. Este tipo de tintes están preparados para lavadora, mucho más limpio y menos engorroso que teñir en barreño. Si la lavadora además es clase A, el consumo de electricidad y agua para un tambor sólo con el keikogi será menor y el gasto energético no se notará en la factura, porque vamos a hacer varios ciclos sólo con una prenda.  El paquete de tinte trae dos dosis: para un tinte normal basta con un sobre (teñí así un kaku obi en negro hace unas semanas). En el caso de mi keikogi empleo los dos sobres para que el resultado sea más uniforme. Pongo un programa rápido y en unos 20 minutos ya está teñido.  Normalmente no quedan restos de tinte (el centrifugado escurre el agua): por si acaso, el paquete trae un sobre de sales para hacer un ciclo de limpieza de tambor.  El paso siguiente es recuperar el tacto de la tela, también en la lavadora: meto el keikogi todavía húmedo con medio vaso de suavizante y dos cucharadas soperas de bicarbonato directamente sobre él. Un lavado rápido en agua fría y al tendedero:  keikogi_AFTER     Hala, hasta septiembre  Este es el resultado. No es un tinte índigo, claro está, pero con el tratamiento consigo recuperar parte del color y sobre todo la suavidad del algodón. Esta segunda parte se puede hacer varias veces al año, aunque siempre lo hago en primavera: entreno cinco días a la semana con él y no me da tiempo a secarlo en invierno. Espero que el truco le ayude a acompañarme otros ocho años.

Antes

Todavía sigo entrenando a diario con mi primer keikogi y mi primera hakama. Son el modelo barato de Kendoshop que compré a través de mi dojo: algodón arriba y tetron abajo. Las costuras del hakama empiezan a acusar el paso de los años y he tenido que hacerle algún remiendo. Igualmente, el keikogi ha perdido color y el tejido se queda cada vez más rígido tras lavarlo; y eso que no tengo secadora y la calidad del agua de mi región es notable.

Así que todos los veranos le hago un tratamiento especial de belleza que consiste en:

Lo primero que hago es teñir el keikogi. Este tipo de tintes están preparados para lavadora, mucho más limpio y menos engorroso que teñir en barreño. Si la lavadora además es clase A, el consumo de electricidad y agua será menor y el gasto energético no se notará en la factura, porque vamos a hacer varios ciclos sólo con el keikogi.

El paquete de tinte trae dos dosis: para un tinte normal basta con un sobre (teñí así un kaku obi en negro hace unas semanas). En el caso de mi keikogi empleo los dos sobres para que el resultado sea más uniforme. Pongo un programa rápido y en unos 20 minutos ya está teñido.

Normalmente no quedan restos de tinte (el centrifugado escurre el agua): por si acaso, el paquete trae un sobre de sales para hacer un ciclo de limpieza de tambor.

El paso siguiente es recuperar el tacto de la tela, también en la lavadora: meto el keikogi todavía húmedo con medio vaso de suavizante y dos cucharadas soperas de bicarbonato directamente sobre él. Un lavado rápido en agua fría y al tendedero:

Este es mi keikogi. Hay otros muchos, pero este es el mío. Y aunque mi keikogi no es mi mejor amigo, lleva conmigo desde que empecé a hacer kendo y le tengo mucho cariño, así que procuro cuidarlo tanto como cuido mi iaito o el mejor de mis shinais.  keikogi_ANTES  Todavía sigo entrenando a diario con mi primer keikogi y mi primera hakama. Son el modelo barato de Kendoshop que compré a través de mi dojo: algodón arriba y tetron abajo. Las costuras del hakama empiezan a acusar el paso de los años y he tenido que hacerle algún remiendo. Igualmente, el keikogi ha perdido color y el tejido se queda cada vez más rígido tras lavarlo; y eso que no tengo secadora y la calidad del agua de mi región es notable.  Así que todos los veranos le hago un tratamiento especial de belleza que consiste en:      Un paquete de tinte La Nave, tono azul marino, comprado en (qué raro) Mercadona. 1,70 €     100 ml de suavizante Lagarto comprado en la droguería de al lado. 1,25 €     Un bote de bicarbonato sódico traído del colmado o supermercado más cercano. 0,60 €     Lavadora.  Lo primero que hago es teñir el keikogi. Este tipo de tintes están preparados para lavadora, mucho más limpio y menos engorroso que teñir en barreño. Si la lavadora además es clase A, el consumo de electricidad y agua para un tambor sólo con el keikogi será menor y el gasto energético no se notará en la factura, porque vamos a hacer varios ciclos sólo con una prenda.  El paquete de tinte trae dos dosis: para un tinte normal basta con un sobre (teñí así un kaku obi en negro hace unas semanas). En el caso de mi keikogi empleo los dos sobres para que el resultado sea más uniforme. Pongo un programa rápido y en unos 20 minutos ya está teñido.  Normalmente no quedan restos de tinte (el centrifugado escurre el agua): por si acaso, el paquete trae un sobre de sales para hacer un ciclo de limpieza de tambor.  El paso siguiente es recuperar el tacto de la tela, también en la lavadora: meto el keikogi todavía húmedo con medio vaso de suavizante y dos cucharadas soperas de bicarbonato directamente sobre él. Un lavado rápido en agua fría y al tendedero:  keikogi_AFTER     Hala, hasta septiembre  Este es el resultado. No es un tinte índigo, claro está, pero con el tratamiento consigo recuperar parte del color y sobre todo la suavidad del algodón. Esta segunda parte se puede hacer varias veces al año, aunque siempre lo hago en primavera: entreno cinco días a la semana con él y no me da tiempo a secarlo en invierno. Espero que el truco le ayude a acompañarme otros ocho años.

Hala, hasta septiembre

Este es el resultado. No es un tinte índigo, claro está, pero con el tratamiento consigo recuperar parte del color y sobre todo la suavidad del algodón. Esta segunda parte se puede hacer varias veces al año, aunque siempre lo hago en primavera: entreno cinco días a la semana con él y no me da tiempo a secarlo en invierno. Espero que el truco le ayude a acompañarme otros ocho años de kendo.

By Danimaru. Jagyu Jubei

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jubei

Yagyu Jubei Mitsuyoshi, by Danimaru

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Más viñetas de Danimaru en ¿que haces QUÉ?

Keiko: Nito Ryu

El pasado viernes comenzó una interesante discusión sobre shiai y Nito Ryu (técnica con dos espadas). El vídeo correspondiente era la final por equipos del Campeonato Femenino de Japón, en el que no hubo ningún combate con Nito, aunque sí uno con Jodan. Así que, por si os habéis quedado con ganas de más, traemos un par de documentos sobre esta poco usual forma de combate, gracias a las referencias que aportaron Fernando Marrón y David Celis en el hilo:

Si hay un vídeo clásico sobre Nito Ryu Kendo es este de Toda Sensei en la final del Campeonato de Octavos Danes de 1999. A pesar de que existen otros en la red de mayor calidad, hay en este combate algo que se pierde en, por ejemplo, este otro embu de 2007 mucho mejor grabado pero que carece de la tensión del anterior: el seme, el maai, una calma chicha que a pesar del volcado de VHS se puede tocar y cortar con cuchillo y tenedor. Y nos muestra con claridad cómo hace Nito Ryu… y cómo hacer a Nito Ryu, en los kote que le dan el combate a Yamada sensei.

También se observan algunas de las ideas que sobrevolaban los comentarios del viernes pasado: el uso del shoto para mantener el maai (y la presión) o definir un tsuki si el adversario no controla éste. Toda sensei hace Gyaku Nito (“nito al revés”) con el shoto en la mano derecha y el daito en la izquierda. Daito que parece ser es un 39, frente al 37 que la ortodoxia aconseja para esta forma.

Tadao Toda sensei es conocido por haber obtenido su Hachidan haciendo Nito Ryu. También por haber aprendido la técnica motu proprio, sin heredarla, y consiguientemente se ha convertido en uno de los más importantes conservadores de ésta.

Quedan menos de cinco grandes maestros que practiquen Nito Ryu: tras el levantamiento de la prohibición en la posguerra, esta forma no se benefició de la reintroducción como el Itto (o Seigan) Ryu, el kendo que practicamos todos. No es hasta 2001 que la ZNKR siquiera permite hacer Nito en el kendo escolar y universitario. A tenor de esto, Geoff Salmon escribía en 2009:

En un reciente seminario europeo de arbitraje se nos dijo que nunca se da ippon a cortes hechos con el kodachi [lit.], ya que Nito es una forma de kendo “especial”. Lo que significa, leyendo entre líneas, que su inclusión ha llegado después de una inmensa cantidad de tiempo de discusión y que para garantizar su reintroducción han sido necesarias varias concesiones.

Actualmente el Musashi Kai es la institución que preserva el estilo. A pesar del ingrediente legendario que supone la sola mención de Musashi, varias escuelas antiguas ya practicaban con doble espada antes de que éste reglamentara y se dedicara exclusivamente a estudiar la vía. El Niten Ichi Ryu Musashi Kai imparte kenjutsu y kendo, con dos espadas y con una, y a pesar de que en Europa suelen aparecer advenedizos herederos de la tradición de cuando en cuando, mantiene una relación de colaboración con la ZNKR.

En América Latina, Jorge Kishikawa y su Instituto Niten enseñan Nito e Itto Ryu kendo en más de 40 dojos de Brasil, Argentina, México y Portugal. Jorge y Roberto Kishikawa son la tercera generación de una familia dedicada a la enseñanza del kendo y fueron los primeros kenshi brasileños en obtener el séptimo dan. Sin embargo el método docente de Kishikawa ha sido puesto en cuestión a menudo, más allá del número de espadas o de la impresionante presencia de su propio kendo. En España, Nicolás Amengual, miembro del equipo español campeón de Europa en 2005, ha empleado la técnica en numerosas ocasiones.

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