¿que haces QUÉ?

Kendo. ¿Kempo? No, kendo. ¿Kenzo? No, kendo, el arte marcial ¿Judo? No, kendo. ¿Tendo? No, mira, te lo explico aquí que acabamos antes

Month: noviembre 2012 (page 1 of 2)

Los viernes geik… kata: Takizawa sensei y Antonio Gutiérrez

A ver, siendo sinceros: hacer kata lo-que-se-dice-kata ninguno hacemos mucho. Cuando nos disciplinamos, un par de clases al mes y tal. Esta semana han tocado katas en mi dojo, precisamente; y precisamente también mañana nos visita Antonio Gutiérrez desde el dojo Kajuki, en Zaragoza.

Tanto yo como mis profesores, y muchos de mis compañeros, tenemos una relación especial con Antonio. La mayoría le hemos conocido ya instalado en la dirección de Kanku, en los seminarios estivales de Zaragoza primero y Huesca después. Ha formado parte de tribunales de grado tan a menudo y en tantos lugares que, probablemente, a todos los que lean esto les habrá examinado alguna vez. Resulta sorprendente su capacidad para acordarse de todo el mundo de un año para otro y retomar el trabajo desde donde lo dejó.

Si hay algo que llame más la atención que su compromiso, o quizá derivado de éste, es su enorme carisma. La última vez que entrené con él, en un geiko libre, sólo era capaz de oír a Antonio gritándome “¡más grande!¡más grande!”. Y cualquiera que haya participado en esos geikos de los cursos sabe el mérito que tiene hacer oír cualquier cosa. Tengo la sensación con Antonio, como con Pelayo y algunos maestros que he ido conociendo, de no dejar de aprender, ya sea dentro del dojo o fuera, durante esas largas cenas de las sayonaras, cuando he tenido la suerte de compartir mesa.

Conozco también a Takizawa sensei, que visita España unas tres veces al año. He aprendido con él lo poco que sé de arbitraje y disfruto enormemente con sus ejercicios, así como con su forma de trabajar con los niños.

Y aquí están los dos demostrando Kendo no Kata durante el Curso Kurasawa de Barcelona en 2011.

Actualización en junio de 2013: el vídeo de referencia de este post ha sido retirado de Youtube por motivos que desconocemos. El mismo embu está disponible en el canal de Eurokendo para quienes quieran verlo. No hemos modificado el texto porque creemos que Antonio sensei merece cada una de las comas que le dedicamos, así como Takizawa sensei. Si eres novato y has llegado hasta aquí buscando kendo no kata, te dejamos los vídeos de Kendoworld disponibles en Youtube para que puedas verlo. PERO NO ESTUDIES CON YOUTUBE SENSEI: observa, anota, y pregunta a tu instructor/a.

Tetas

Muchas insistimos en que el budo anula el género y uno es kendoka o iaidoka, no hombre o mujer. En iaido es incluso más patente dado que los shiais son mixtos, algo que no ocurre en kendo, donde la única divisoria es, de hecho, el género.

Campeonato Nacional de Países Bajos 2012. Señora holandesa ejecutando Tsuka Ate

Tsuka Ate. (c) Binh Tran Photography

Pero la que está buena está buena y no hay más que hablar. Otra cosa es que los Mayores Poderes lo tuvieran en cuenta cuando iban por el mundo en forma de señores con coleta y espadas largas, pero hacer esto no es igual para unos que para otras.

Fíjense en la posición de la fotografía de la derecha, y ahora imagínense ejecutar el mismo movimiento con ESTO.

Samurai colegiala haciendo un batto complicadísimo

Les aseguro que no sale igual

En Iaido somos pocos, y la escasez de mujeres se hace más notoria aún que en kendo o en otras Artes Marciales, especialmente en grados avanzados. No tenemos maestras, y nuestras senpais están poco menos desorientadas que nosotras. La soledad del vestuario pesa, y no es lo único que pesa si usas una 95C. Llega un momento en que ya no sabes cómo seguir las orientaciones  y ejecutar correctamente tu kiri porque estorban. Estorban hacia delante, estorban en Tsuka Ate, estorban en Shiho Giri. Hasta que una espabilada tiene la ocurrencia y te presenta al que de aquí en adelante va a ser tu mejor amigo.

sujetadores_deportivos_kendo

Y cada día el de más gente (C) Cosmopolitan UK

En general, existen dos tipos de sujetador deportivo: sostén con aro, que no comprime el pecho pero reduce el balanceo; y el que nos interesa a nosotras, sin aro, que lo comprime. Además del decano mundial, el sujetador británico Shock Absorber, existen modelos específicos para artistas marciales y deportes de contacto, con protección rígida. Las kendokas, sin embargo,  ya estamos protegidas por el Do. Además, son difíciles de encontrar y aún más caros que el resto de modelos; y ya sabemos que esto es caro, pero no vamos a romper la hucha cada vez que compremos algo.

Lo que necesitamos es reducir el volumen de los pechos para que los brazos ganen libertad y espacio, sin pasarse: una cosa es comprimir y otra aplastar. Tener los pechos bien sujetos evitará futuras lesiones y desgarros, algo que no es habitual en iaido, pero sí en el kendo (de hecho le ha pasado a una amiga).

También hay diferentes tipos y calidades de tejido antitranspiración: este detalle a las iaidokas nos importa menos, pero si también haces kendo tenlo en cuenta los días que entrenes ambos.

Saki utiliza un modelo específico de fitness de Triumph. Yo tengo dos modelos: el Top Supportiv de Domyos, la marca de fitness de Decathlon; y, contra mi propio consejo, un Sportance Comfort de Kalenji, también de Decathlon pero para corredoras: aros sin ballena y diseñado para pecho pequeño. Sin embargo, superó el probador tan bien como el primero, y tiene la ventaja añadida de que aumenta el canalillo. Ayuda a liberar espacio AHÍ para el teno uchi. Y si se puede reciclar en una sayonara, pues qué más queréis, chicas.

¿Y qué es superar el probador?

Lo mejor para saber si un sujetador es tu sujetador es probarlo en la actividad que haces, y en Decathlon venden bokken. De manera que una vez das con la talla te pones la chaqueta del dogi encima (que para eso te la has traído), sales al pasillo con el bokken y haces unos cortes. Habrá tantos padres peleándose con sus hijos que ni se enterarán de que estás. Y a lo mejor la prueba resulta con un sujetador inadecuado a priori. Eso es exactamente lo que me ocurrió con el Sportance.

Ambos son económicos, han dado resultados positivos hasta ahora y aguantan el mantenimiento (suelo lavarlos a mano para cuidar el tejido). La diferencia se nota en el corte: proporcionan espacio a los lados del pecho y redondean la forma para que no estorbe los tsuki laterales. En foros femeninos, sin embargo, los sujetadores de Decathlon tienen peor fama que los de Nike o los Shock Absorber. Puede que salir a correr a diario requiera tejidos más resistentes, aunque no sé qué diferencias anatómicas me estoy perdiendo por el momento.

La próxima vez que no os salga un corte, considerad qué lleváis puesto debajo del dogi.

(También Saki escribe sobrebre tetas esta semana)

Prueba contra fallos

Fallos técnicos ya sabeís, es lo que tiene el directo…

¿Cuánto cuesta el kendo?

Nunca es la primera, pero siempre se queda ahí un rato. ¿Llevas mucho?  ¿Qué horarios tenéis más o menos? suelen ir antes, como los entremeses. Y luego cuando ya han cogido confianza te preguntan ¿y esto por cuánto sale? Entonces respondes que bueno, que es relativo, que las tarifas del dojo son económicas, que no hace falta comprarse nada al principio… vamos, que disimulas que el kendo ES caro.

El kendo, como la fama, cuesta. Y también se paga con sudor.

Queréis kendo, pero el kendo cuesta

Las tarifas suelen ser lo de menos. Es más, en un exhaustivo trabajo de investigación que me ha llevado a recorrerme Google durante un rato, he comprobado que pago menos en mi dojo por cinco días de entrenamiento semanales que en los centros de fitness del mismo distrito de mi ciudad. Y por cierto, si hiciera pilates me saldría más caro.

De hecho, los dojos integrados en gimnasios permiten que te beneficies de los mismos extras que el practicante de pilates medio. Si tu dojo se ubica en una universidad, o en un polideportivo, tu mensualidad será de lo más asequible. Y hasta aquí llega lo bueno.

Cuando hayas decidido que esto es lo tuyo te comprarás un keikogi y un hakama (si has leído hasta aquí sabes lo que son). La buena noticia es que un keikogi barato, de entrenamiento, te va a durar muchos años. Yo todavía entreno a diario con el primero. La mala, que te vas a gastar un mínimo de 80 o 90 euros. Y la peor, que después de una temporada te tendrás que comprar un segundo juego o al menos otro dogi, porque el azul índigo destiñe que da gusto; y porque, si vives en una ciudad con un invierno digno de tal nombre, puede que no se te seque a tiempo después de lavarlo.

Aquí en Decathlon no busques ropa de kendo que no hay, y material, pues material tampoco

Aquí de eso no tenemos

La mayoría de nosotros adquirimos la ropa y los shinais gracias a los pedidos en grupo de nuestros dojos. Con el tiempo siempre te acabas enterando de una u otra oferta en las tiendas online especializadas y compras algo por tu cuenta o con varios amigos. Pero atención: kendoshop y Tozando envían desde Japón; e-Bogu desde California; eMudo desde Nueva Jersey. Y los 30 euros de gastos mínimos de envío se los pagarás a Eurokendo, en Londres. Además, siempre hay que tener en cuenta las tasas de aduana y el bonito paseo al Puerto de Descarga que puede caer si el paquete aparenta cualquier irregularidad.

Las recientes Nine Circles (británica) y Budoexport  (japonesa, pero dedicada a españoles y franceses) tienen precios francamente buenos, sobre todo la segunda. Los keikogis de Nine Circles de algunos de mis compañeros tienen todavía buen aspecto después de un año de práctica. Cuando he comprado por mi cuenta he elegido Budoexport y estoy más que satisfecha; pero su oferta de complementos es todavía algo limitada.

Mención aparte merece el shinai. No todas las espadas de bambú son iguales (ni son de bambú). Pero a medio plazo a todos nos sirve un shinai keichiku normal que, bien cuidado, nos durará un par de años sin problema por entre 20 y 50 euros, según cómo lo encarguemos.

Acabamos de empezar y llevamos ya cien euros, ¿eh?

Lo más caro que llevamos puesto es el bogu. Como la ropa, nos durará prácticamente toda la vida; con la salvedad de los kotés, cuya palma tiende a desgastarse con los años. Y, como cualquier compra que haces una vez en la vida, no te compras lo más barato. Además es a medida y conviene que te las tomen en el dojo. Te gastarás unos 300 euros. Los hay más baratos, pero, como decía, no me he comprado más que un bogu en mi vida y mis profesores escogieron la gama por mí en kendoshop.

Si crees que esto es una pasta, espera y verás.

No es imprescindible, pero la mayoría de nosotros asistimos a un par de cursos por año fuera de casa. El coste de los más económicos (fin de semana, sin alojamiento) ronda alrededor de los 50 euros. No siempre hay alojamientos baratos, y en algunos casos se llega a dormir en el propio dojo anfitrión. Se comparte coche… Al final se pueden gastar unos 200 euros. No es mucho comparado con algunas escapadas de fin de semana, siempre que pudieras permitirte una escapada en primer lugar.

Y luego está el coste en tiempo, quizá lo más caro de todo. Las clases que se alargan durante media hora, o una hora más, porque nadie se quiere ir. La clase extra que haces esta semana aprovechando que los niños están de excursión. La cantidad de eventos culturales, planes que no puedes hacer porque te pillan entrenando. Y el desplazamiento. Yo tardo menos de 20 minutos en coche a mi dojo: algunos viajan de una ciudad a otra. Llegan a clase después de trabajar o estudiar durante ocho o nueve horas… o bien se van directamente al trabajo después de entrenar, cargando con una bolsa de deporte llena de ropa sudada y otra de armas el resto del día.

Si has llegado hasta aquí y, contra todo pronóstico, eres de los que no saben qué es un keikogi o no has entrado ni una vez en kendoshop; o si acabas de empezar y todavía no te has enterado del todo de dónde te metes, no salgas corriendo todavía: la mayoría seguimos con esto. Ahorramos, pagamos, sudamos, y decimos que no podemos ir a tal o cual fiesta porque tenemos kendo. Y nos pasamos la vida haciéndolo porque nos hace realmente felices; así que, en muchos sentidos, todo sale a cuenta.

Los viernes keiko: Henry Smalls

Quien no practique kendo no entenderá uno de sus aspectos fundamentales: se crean vínculos realmente fuertes entre compañeros, mucho más que en otros deportes de contacto, que hacen que el tiempo de entrenamiento se prolongue, a veces, durante horas.

Un tercer tiempo de Zanshin Madrid en el Tempo, un martes cualquiera, pero me llevé la Canon 550D

Vamos, que anoche salimos después de entrenar y el post de hoy se quedó sin hacer

Como el post del viernes pasado, sobre kendo en silla de ruedas, quedó algo corto (y por los motivos esgrimidos en el pie de foto), hoy compartimos otro clásico: la exhibición de Henry Smalls en el Campeonato del Mundo de París de 1994.

Se le conoce en todo el mundo por este vídeo. El sobrenombre de el samurai sin piernas le llegó con el título de un documental. Es profesor de kendo (quinto dan), karate (7º dan Eisshin Ryu y Shodan Kyokushin) y kobudo; actor y consultor de Artes Marciales para cine y televisión, y el primer afroamericano que obtuvo un primer dan de kendo. Y probablemente, el único sensei afroamericano del mundo.

Este reportaje de NBC de 2010 muestra al joven Smalls como karateka y, actualmente, dando clase en su dojo de Honolulu, en la sede del Centro de Cultura Japonesa de Hawaii. Smalls sigue llevando el distintivo de Filadelfia, su ciudad natal, en su zekken.

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